sábado, febrero 28, 2009

Krótki film o milosci (A Short Film About Love)


Por la ridícula cantidad de $32.00 adquirí esta magnífica película de Krzysztof Kieślowski. Originalmente, este brillantísimo director que admiro tanto realizó en 1989 una serie de diez cortometrajes denominada Dekalog, especialmente para la cadena televisiva Telewizja Polska.
A la manera muy particular de Kieślowski, cada uno de los diez episodios de Dekalog hace referencia a uno de los 10 Mandamientos. Todos están maravillosos, no tienen desperdicio, pero el capítulo dedicado a "Amarás a Dios por sobre Todas las Cosas" es definitivamente uno de los mejores, para mí es mi favorito.
De esta serie, el director polaco adaptó dos episodios para lanzarlos al cine: "A Short Film About Killing y "A Short Film About Love", que es el que acabo de ver anoche. Poseo ambas películas, así como la hermosísima trilogía Bleu/Blanc/Rouge y "La Double Vie de Véronique".
Pues anoche ya tarde volví a trasladarme a ese inmenso conjunto de departamentos en Varsovia, donde ocurren todos los episodios de Dekalog (me gustaría mucho conocer estos departamentos). Me absorbió nuevamente la historia del joven Tomek, quien profesa a su vecina un amor que no pregunta ni exige nada a cambio, que se da porque sí, que es solamente amor y por lo tanto el sexo simplemente no tiene cabida. Es toda una historia.

Un rato antes había visto en el cine la película mexicana "Amar", que se estrenó anoche a nivel nacional.
Esta película del director Jorge Ramírez-Suárez que muestra un conjunto de historias que tienen como común denominador el amor (o el desamor). Los personajes son muy distintos entre sí: por ejemplo están Carlos y Susana, una pareja de jovencitos inexpertos que viven su primer amor, y también están Benito y Concha, dos ancianos que han vivido enamorados durante más de 60 años.
Benito es interpretado por el famosísimo personaje de la televisión mexicana Xavier López, "Chabelo", es impresionante oírlo hablar con su voz normal, cuando tengo toda mi vida de escucharlo con la atiplada voz que finge ser la de un niño. Por su parte Concha es nada más y nada menos que Isela Vega, quien se hizo famosa como una de las primeras desnudistas del cine mexicano allá por los setentas, si no me equivoco. En un corto papel aparece también el actor Eduardo Manzano, uno de los famosos "Polivoces", genial programa cómico de la televisión nacional que yo veía cuando era un chamaco.
Sin muchas pretensiones, "Amar" es una película entretenida y muy disfrutable.

jueves, febrero 26, 2009

No Se Divisa El Panorama

Parafraseando el Corrido de Monterrey, que en una de sus estrofas dice: "Desde el Cerro de la Silla/se divisa el panorama...", hace un rato salí a comer y en el camino tomé unas fotografías que atestiguan el triste espectáculo de la contaminación en el lado poniente del área metropolitana de Monterrey (greater Monterrey), causada mayormente por los polvos y humos que descargan las industrias (como aquella en la que trabajo, ya que el miserable del dueño no ha querido instalar colectores de polvos y las corruptas autoridades se lo permiten a cambio de una "mordida").
Pero la contaminación también la causa el humo de tantos coches, así como gran cantidad de tierra que levanta el viento alocado de febrero. Por cierto que hace un calor de más de 32 grados Celsius (que se sienten como 35) y 28 por ciento de humedad relativa. Me salió lo reportero.


Con tanta contaminación muy apenas se ve al fondo el Cerro de la Silla.



Esta es la vista hacia el lado opuesto, en dirección a Saltillo.


Vista de la cara sur del Cerro de las Mitras; entre tantas casas una de ellas es la mía.


Reverdeciendo, un arbusto desafía la contaminación y el calor.

Dormir Cansado


Y vaya que caí como un tronco anoche. Ya en mi lecho, a duras penas pude leer unas cuantas páginas de El Tercer Jesús, de Deepak Chopra, y luego otras pocas de Travesuras de la Niña Mala, de Vargas Llosa, antes de caer profundamente dormido. Otras obras que esperan su turno son Transforma Tu Vida, de venerable Gueshe Kelsang Gyatso, y más adelante quiero comprar y leer En Defensa de la Felicidad, del monje budista Mathieu Ricard.
Últimamente no he podido leer tanto como acostumbro, debido a que ahora doy clases de inglés no sólo martes y jueves, sino también lunes y miércoles; y posiblemente el viernes también me ocupe con otra clase para mi cuate David. Así que después del trabajo me voy a dar la clase y ya regreso a casa más cansado que de costumbre, pero bueno, es necesario para poder nivelar la economía y salir adelante.
Las clases de lunes y miércoles son para mi hermano Felipe. Nos reunimos en la nueva casa de mamá, que representa un trayecto en carro de unos 30 a 45 minutos, dependiendo del tráfico. No me gusta mucho manejar, pero es la mejor opción.
Anoche regresé a casa, fatigado y con mucha hambre. Podría haber comprado algo y darme un buen atracón, pero decidí ser más consciente y cené únicamente dos emparedados de aguacate. Gracias al ayuno con savia y limón de hace unas semanas me veo un poco más delgado, así que esto me motiva a cuidar esta nueva figura y a esforzarme por mejorarla aún más con ejercicio y una mejor dieta.
Tenía ganas de echarme a dormir, pero ya no soporté más la visión de mi carro completamente sucio (dos semanas sin lavarlo), así que puse manos a la obra y después de un buen rato lo dejé nuevamente reluciente. Terminé exhausto. Ya pasaban de las 11 de la noche.
Me metí a bañar y me extrañó que Tzu Chi no estuviera esperándome ahí en el cuarto de baño, echado sobre mi toalla o mi ropa, como usualmente hace. Así que cuando salí, me sequé con la toalla y fui a ver dónde estaba. El muy cabrón ya se había ido a la cama, pues era tarde y se moría de sueño.

miércoles, febrero 25, 2009

Verde, De Nuevo Verde

Me di cuenta el sábado. Mientras conducía desde mi trabajo hacia el centro de la ciudad, observé con mucho agrado que los escasos árboles, arbustos y pastos de los camellones y de la orilla de la carretera lucían otra vez un bonito tono verde, como recordándonos que la vida sigue su curso, inexorable, y que ya está pasando la oscuridad y el frío del invierno para dar paso a la primavera.
En mi jardín, la pequeña higuera que me regaló mi mamá ya luce unas minúsculas hojitas verdes, cuando yo pensaba que ya se me había secado. El rosal sigue floreciendo y a la anacahuita, a pesar del ataque de una plaga muy persistente, ya le brotaron nuevas hojas.
Así es, a pesar de todas las cosas buenas y malas que hagamos los humanos, la naturaleza sigue su curso, inmutable. Podrá ser tiempo de crisis para muchas empresas, hay recortes de personal, es difícil conseguir trabajo. Pero la vida no se detiene. El carnaval está en todo su apogeo. Las plantas y las flores reverdecen, como lo atestigua mi pequeño jardín. Hay quienes hacen planes para sus vacaciones de Semana Santa.
La vida sigue.

domingo, febrero 22, 2009

Sunny Sunday

Anoche vine a visitar a Héctor, y como se nos hizo de madrugada viendo webcams del mundo, videos en you tube y dándome de alta en Facebook, decidí quedarme en su departamento.
La mañana está fresca, está soleado y precioso el día. De fondo, las bellas canciones de The Carpenters, qué nostalgia.
Me pregunta Héctor qué me gustaría desayunar, y sin dudarlo le digo que unos huevos estrellados, hace semanas que no como huevos. Bueno, ya me voy a poner a desayunar, antes de que se enfríen. La vida es bella.



sábado, febrero 21, 2009

Nuevo Centro Budista NTK en Monterrey

Hoy se inaugurará en Monterrey el Centro Budista perteneciente a la Nueva Tradición Kadampa; será un evento muy esperado y contaremos con la presencia de Guen Kelsang Kunsang, directora espiritual de la NTK en México.
Para los estudiantes que hemos estado asistiendo cada sábado a las clases del Programa General, en un rinconcito de la Librería Porrúa, esta es una muy buena noticia porque ya tendremos algo así como nuestra escuela.
No obstante, en mi mente hay una gran inquietud. Ahora que ya tendremos un centro budista, será posible la impartición del Programa Fundamental, que tiene una duración de unos cuatro años, a través de clases de dos horas dos veces a la semana.
He sido invitado a integrarme a este programa, pero no sé por qué me resisto. En primera instancia la razón es económica, ya que tiene un costo que en este momento no puedo sufragar. Pero hay algo más. Al iniciar el el Programa Fundamental se hace un compromiso de finalizarlo, y por alguna razón yo no me siento preparado para comprometerme así, en estos momentos no me siento capaz de hacer ningún plan a futuro.
Por lo pronto, lo que más deseo es seguir teniendo la oportunidad de tomar las clases semanales, sin que esto sea un compromiso ineludible. Yo asisto casi todos los sábados, excepto en muy raras ocasiones, cuando hay algún otro compromiso social de mucha importancia para mí.
A veces, no aceptar la invitación a tomar el Programa Fundamental me hace sentir mal. Siento como que estoy decepcionando a Kelsang Sangden, la monja que nos imparte las clases. Al menos por sus comentarios sé que tiene expectativas de que lo haga. Sin embargo, la decisión la tomo yo.
Como dije antes, no sé qué es lo que verdaderamente me impide tomar un compromiso como este. Quizás es que en el pasado me he sentido defraudado, pero ese ya es un tema para analizar con Bugs Bunny.
Será que hace un par de años estuve asistiendo a una iglesia evangélica denominada Castillo de Rey, y quedé muy decepcionado de sus prácticas, ya que se promueve insistentemente dar el diezmo cada vez que uno recibe su sueldo, lo cual hice, reluctantemente al principio y ya más convencido después, después del "brainwash" que hace el pastor y todos los autores de libros cristianos que leí en su momento.
Siempre me decían que "se abrirían las ventanas del cielo" y "se derramarían bendiciones".
Tal vez esas bendiciones se derramaron, pero para el pastor,quien llegaba cada domingo en su Mercedes Benz Kompressor. En cuanto a mí, estoy en un empleo mal pagado, tengo el mismo carro que cada día se destartala más, no he podido dar el mantenimiento y embellecimiento que quisiera darle a mi casita, y en general no hay nada de esa "abundancia y prosperidad" que me dijeron que se iba a derramar.
Ciertamente, sigo teniendo dinero para comer y no he dejado de pagar mis recibos de servicios, tengo muy buena salud y ocasionalmente me doy algunos gustos y viajes. Pero, ¿y la Cheyenne, 'apá?
Quisiera ya no estar tan apegado a las cosas del mundo, no tener tanto miedo de perder el trabajo, mis pocas posesiones, etc. Quisiera no ponerme ansioso pensando en mi futuro, cuando oigo que cierran tantas fuentes de trabajo. Admiro a los monjes y a todos aquellas personas que se han desprendido de todos los apegos a este mundo material y viven en un estado de felicidad permanente. ¿Cómo llegar ahí?
Ufff, bueno, ya lo dije... este asunto me ha tenido muy inquieto durante semanas. Espero sus comentarios, amigos lectores.

Señor Traductor

Viernes por la noche. Después de cenar, acomodo una mesa frente al sillón, enciendo la computadora portátil y mientras miro aburridos noticieros y programas de televisión, me dedico a traducir. Es preciso terminar una traducción, porque el sábado y domingo serán días muy atareados.
Traducir es mi pasión. En mi mente las palabras van cambiando de idioma a gran velocidad, y enseguida mis dedos avanzan por el teclado para crear la nueva versión, en castellano, del manual de instrucciones de una cámara que se instala dentro de los vehículos.
Viendo que iba a ser un texto más o menos extenso, decido conectar mi soberbio teclado súper ergonómico que guardo para estas ocasiones. Qué descanso para mis dedos y mis muñecas, y cuán más rápidamente puedo avanzar.

Legendarias Divas del Mundo Árabe


Cómo pasa el tiempo. Hará ya casi unos 20 años andaba yo en un tianguis que le llaman "El Puente del Papa", nombrado así porque fue debajo de este puente que cruza el río Santa Catarina (siempre seco, cuando lleva agua es porque hubo un diluvio) donde se congregó una gran multitud un gélido día de enero de 1979 para recibir a Karol Wojtyla, mejor conocido como Juan Pablo II, en su primer viaje a México (¡yo estuve ahí!).
Bueno, pues volviendo al tianguis, entre miles de garras y chunches encontré un viejísimo disco LP de aquellos de vinil que me llamó mucho la atención, porque traía la foto de una bella mujer árabe con cabello rubio, de pie entre dos palmeras. Con letras latinas su nombre: Sabah, y todo lo demás en hermosas letras árabes.
Ahí empezó mi idilio con la música árabe. Corrí a mi casa y empecé a escuchar una y otra vez las canciones del disco, que estaba en muy buen estado. Pasó el tiempo, nació Internet, y empecé a buscar y encontrar más discos. Encargué uno y luego otro y luego otro de la bella Sabah, ya en moderno formato CD.
Posteriormente conocí a otra legendaria cantante libanesa, Fairouz, que canta como los propios ángeles. Su voz me gustó aún más y por eso de ella tengo más discos. Ella tenía muchos años de no venir a dar un concierto a Occidente, hasta que finalmente accedió a dar uno en Las Vegas, Nevada, y por supuesto que yo estuve ahí... un mexicano entre una gran multitud de árabes que emocionados coreaban y bailaban las melodías de Fairouz.
En tiempos más recientes he seguido la carrera de Amr Diab, cantante egipcio que está teniendo mucho éxito porque sus canciones son de estilo árabe pop y moderno, que incorporan ritmos e instrumentos occidentales.
Durante años estos discos han sido parte del repertorio que escucho todos los días, pero por alguna razón por primera vez hace meses que no ponía ninguno de ellos. Sin embargo, al ir leyendo Cometas en el Cielo, ubicada en Afganistán, de pronto cerraba los ojos y me transportaba a remotos lugares del mundo árabe, escuchando a mi alrededor voces en este idioma que tanto me atrae.
Por eso antier, justo antes de irme a dormir sentí muchos deseos de ir adentrándome en los sueños acompañado por la dulce voz de Fairouz en canciones como Shadi, Habbaitak Byssaif, Ya Mukhtar al Makhatir y otras más.



La legendaria cantante Sabah tiene actualmente unos 82 años, sigue cantando y no sólo eso, sino que el año pasado se volvió a casar.

martes, febrero 17, 2009

Loco, Más que Loco


A este mes le llaman popularmente "febrero loco", y nunca como en este 2009 había sido tan cierto. La tarde del sábado, entre las carreras hacia mi cita semanal con Bugs Bunny y mi clase de budismo, casi me sofoco con el calorón que se sentía, y eso que toda mi vida la he pasado aquí. Parecía pleno verano.
Primero en el carro, luego caminando por el Barrio Antiguo bajo un sol abrasador, después sofocado en el metro, porque a los genios de Metrorrey no les alcanzó la lana para ponerle aire acondicionado, así que solamente prenden la apestosa ventilación y ahí vamos respirando los hediondos olores de las alcantarillas, así como de la gente apestosa y sudorosa, porque los hay.
Para acabarla me dio una sorpresiva diarrea que en dos ocasiones me hizo buscar con desesperación un baño. Sucede que tan pronto acabó mi ayuno me comí la bolsota de cacahuates fritos que me regaló Claudia, con los resultados arriba descritos. No contento, me compré un refrescante jugo de plátano, fresa y papaya que más tardé en saborearme que en ir corriendo al baño.
Por la noche fui con el Pollo, Héctor y demás miembros de la tropa a un antro lleno de humo y gentes bailando alocadamente, o bien haciéndose entender a gritos. Yo deseaba ir a otro antro, pero la mayoría votó por ese lugar al que siempre van ellos y tuve que acompañarlos.
No me divertí, de hecho tan aburrido estuve que me fui a los sillones de la entrada y ahí me quedé dormido mucho más de una hora. Increíble, todo mundo divirtiéndose de lo lindo y yo gozando de un sueño placentero. De por sí nunca he sido muy afecto al ruidazo de una discoteca, pero esta vez estaba cansadísimo y harto a más no poder, y no quise salirme porque mi carro se había quedado muy lejos en casa del Héctor.
La mañana siguiendo amaneció muy nublada, y por la tarde empezó a caer una llovizna muy ligera, de esas que sólo consiguen formar una película de lodo sobre las avenidas para que los coches se resbalen y choquen entre sí. Yo venía bajando la pronunciada loma de Boulevard Acapulco, que remata con una curva cerrada, cuando alcancé a ver a una señora que manoteaba hacia mí indicándome que frenara.
Apliqué el freno y mi 306 empezó a danzar El Baile de los Cisnes, lenta, muy lentamente, pero afortunadamente en pocos segundos se detuvo y logré evitar estrellarme con los otros tres vehículos que acababan de carambolear frente a mí.

RELIQUIAS DEL TÍBET

Seguí mi camino, agradecido de haberme visto librado de un accidente. No hubiera querido perderme por ningún motivo la maravillosa exposición "Reliquias del Tíbet", que presentó Casa Tíbet México en la Casa de la Cultura, ya que era el último día y estaban a punto de cerrar el recinto. Llegué muy apurado y me dieron una etiqueta con el número de visitante 2007.
Subí las escaleras de madera de este hermoso y pequeño centro cultural, que fuera hace muchos años una estación del ferrocarril. En la segunda planta descubrí maravillado una serie de reliquias sagradas con una gran significación para los budistas.
En el centro de un altar destacaba monumental una estatua gigantesca de un Buda sentado, y a su alrededor se encontraban dispuestas las reliquias, entre ellas una gota de sangre de Buda. Antes de iniciar el recorrido circular, al frente se encontraba una bandeja llena de agua y en su interior una pequeña estatua de Buda; los visitantes fuimos invitados a tomar agua con un cucharón y verterla sobre la estatuilla, simbolizando así nuestra limpieza de cuerpo, mente y espíritu como preparación para admirar las reliquias.
Algo que me gustó mucho es que al final del recorrido se encontraba una monja budista, ante quien los visitantes nos inclinábamos para que colocara algo así como un cáliz dorado sobre nuestra cabeza y musitara una bendición.
De nuevo en el lobby, admiré los pósters, discos y estatuillas que tenían a la venta. Me quedé con tremendas ganas de comprar un anillo precioso de color plateado, que tenía una franja al centro, giratoria, donde se leía en caracteres tibetanos dorados el mantra OM MANI PADMI HUM. Estaba al excelente precio de $150, pero no había de mi número.
También hubiera querido adquirir una pequeña estatuilla de Buda Shakiamuni, bañada en oro. Costaba sólo $400 pero no aceptaban tarjetas de crédito, y como muchos saben no acostumbro cargar dinero en efectivo.
Esta exposición estará a partir del sábado en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el D.F.

Ayer amaneció con mucho frío y una llovizna que duró todo el día. Otra vez me asaltaron esas ganas de mandar al diablo todo por ese día y quedarme en casa a dormir un poco más. Había pensado regresar a casa tan pronto saliera del trabajo y echarme en la cama, pero no fue así. Tuve que ir hasta el Centro para una cita con el dermatólogo, luego recorrer farmacias para comprar las cremas carísimas, poner gasolina al carro y luego ir a la Bodega Aurrerá para comprar las croquetas de mis muchachos. Llegué a casa con un hambre de perro, la cual mitigué con unos ricos frijoles y un poco de papa al horno. Terminé cansadísimo, pero aún así me obligué
a sentarme frente a la computadora para avanzarle a una traducción. Trabajo es trabajo, y la lana mucha falta que hace.
Hoy ya salió el sol y el clima está más tibio, casi caliente, pero no se ven mis queridas montañas, no sé si por la neblina, el smog o las dos cosas.

En un sitio que se llama bibliotheka.org o algo así encontré el libro Cometas en el Cielo, así que ayer y hoy lo he estado leyendo en los pocos ratos libres; la trama está cada vez más interesante y conmovedora, y ha habido unos momentos que casi me pongo a chillar. Estoy usando el maravilloso Spreeder, que me permite leer a 300 o más palabras por minuto. Si les interesa lo pueden encontrar en www.spreeder.com , únicamente hay que vaciar el texto que les interese y darle "play" para que vayan apareciendo las palabras en la pantalla a gran velocidad.

sábado, febrero 14, 2009

Cometas en el Cielo


Tenía mucho tiempo de no leer una novela, pero anoche que fui a visitar a mi mamá, en el buró de la recámara de Cristina (quien felizmente se encuentra en Cancún como invitada a una boda) encontré un libro que me llamó mucho la atención y me puse inmediatamente a leer: Cometas en el Cielo (The Kite Runner), de Khaled Hosseini.
Me faltan palabras para expresar lo apasionante que es este relato, que inicia con los primeros años de dos niños afganos, Amir y Hassan, el uno de una casta pudiente, y el otro de una raza inferior, destinado a no pasar más allá de ser su sirviente.
A pesar de haber mamado de los pechos de la misma nodriza, de compartir mil juegos y travesuras infantiles, a pesar del inmenso afecto filial que sentían el uno por el otro, los prejuicios y la idiosincracia nacional impedían que Amir hiciera frente al mundo llamando a Hassan su amigo; pues ante los demás él no era más que su criado.
No podía parar de leer y en poco tiempo llegué a las 110 páginas, tan fascinante y conmovedora está la novela. Leí el episodio donde relata el concurso anual de cometas, y el terrible y dramático suceso que marca el inicio de una brecha entre los dos amigos. Es simplemente estremecedor: el miedo y la cobardía, por una parte; la maldad y el abuso, por otra; y finalmente la humillación, dolor y resignación, por otra.
Tuve que suspender la lectura con mucha reticencia de mi parte, y no me atreví a pedir el libro porque creo que lo está leyendo Claudia, pero volveré para terminarlo.
Consultando en Internet veo que ya existe la película basada en la novela, y de verdad que no me la puedo perder por ningún motivo. Se la recomiendo a todos ustedes.

viernes, febrero 13, 2009

Familia Bloguera


No recuerdo qué cosa andaba buscando en la red, pero resulta que di con un blog muy interesante de un cuate que se llama Patricio y vive en Tijuana. Lo cómico del asunto es que se hace llamar "malhechechito"... quién sabe por qué será.
Una de las entradas que me pareció más interesante es la que tiene por título "Ay Nanita", donde habla sobre un suceso sobrenatural del que fue testigo, relacionado con la brujería y una "religión" que nunca había oído. Su blog está en http://asicomosoyyosoy.blogspot.com
Gracias a que di con el blog de Patricio, pude acceder a otros blogs mucho muy interesantes de los cuales él es seguidor. Visité brevemente varios de ellos, y fue una experiencia muy rica conocer un poco sobre la vida de hombres y mujeres tan distintos pero tan iguales, que se expresan utilizando esta maravilla que es el blog. Supe cómo quiere su papá a Alejandrina; leí el conmovedor homenaje que hace Charlie a su madre; me sacudió leer cómo Alebrije escribe sobre sus problemas médicos; seguí los viajes de David a Torreón, Guadalajara y Monterrey; admiré unas fotos preciosas, hermosísimas de Tlacotalpan que tiene Casacelis. De hecho la foto que engalana esta nota es de él, nótense los colores tan llamativos que decoran las fachadas en esta población.
Cuánto se puede aprender visitando blogs. Al leer sus blogs sentí que viajaba hasta Colima, luego con un clic me trasladé al D.F., a Veracruz, a Guadalajara, llegué hasta Suecia y nuevamente regresé a Monterrey, 'í, 'iñor. Qué bonita familia bloguera.
Por cierto, saludos, Āryaprabha, es muy bueno tu blog por lo que cuentas, y además me impresiona la facilidad con que cambias del castellano al inglés y luego al catalán, genial.

Savia y Limón: Día 5

Ayer no hubo oportunidad de reseñar mi cuarto día del programa de desintoxicación. Sin embargo, fue un poquito, levemente más tolerable. A mediodía visité el puesto de comidas que tienen las güeras a un lado, pensando en beber un agua mineral y platicar un rato, pero no tenían más que refrescos de sabores, Coca Cola y Pepsi.
Me quedé un rato conversando, y a pesar de tener enfrente varios tipos de comida que podría degustar con tan sólo pedirla, resistí. Después de todo, ya voy muy avanzado como para interrumpirlo, y ver mi abdomen ya sin inflamación es un gran aliciente.
El sabor de la bebida de savia y limón ya me estaba fastidiando francamente; así que hoy por la mañana le varié un poco utilizando la mitad de jugo de limón y la otra mitad de jugo de naranja. Hoy es el último de los 5 días del programa básico, pero pienso continuarlo hasta mañana cuando menos a mediodía.
Llego aquí a la oficina y las chicas me preguntan si quiero encargar tacos. Híjole, qué tentación, pero gracias, mejor no.

miércoles, febrero 11, 2009

Savia y Limón: Día 3

He resistido sin ceder a la tentación de comer alimentos sólidos. La hora de la comida es la más difícil, pues veo cómo todos salen a comer y no sé muy bien qué hacer con ese tiempo libre. A donde quiera que vaya hay tentaciones de comida, así que mejor me quedo leyendo.
Para mí que soy tan tragón me está resultando algo difícil el ayuno, pero lo bueno es que ya faltan sólo dos días, aunque extraoficialmente pretendo continuar el sábado durante la mañana y la tarde.
La buena noticia es que mi abdomen ya no se ve tan inflamado, y me siento muy ligero

martes, febrero 10, 2009

Savia y Limón: Día 2

Ayer al salir del trabajo pasé a una farmacia para pesarme. Me quedé pasmado al enterarme de que tengo casi 10 kilos de sobrepeso, y no 6 como yo creía; pero qué barbaridad, con razón ya no me quedan muy bien algunos pantalones. ¿Pero cómo fui ganando tantos kilos? Según el aparato, yo debería de pesar solamente 69 kilos.
De alguna manera esta noticia impactante me hace ser más fuerte para resistir la tentación de romper el ayuno. También ayuda la llamada de Pera: ella hizo el programa la semana pasada y perdió 5 kilos 600 gramos.
En vista de que me sentía muy cansado por la desmañanada de ayer, y también para evitar la tentación, decidí acostarme en el sillón y ver la tele; se me pasó el tiempo y ahí me quedé dormido hasta la mañana siguiente.
Hoy a la hora de la comida pasé un momento algo difícil, pues con qué gusto hubiera ido al puesto de enseguida a comerme unos buenos tacos. Pero tengo muy buenas razones para continuar con esta dieta, empezando por mi salud, mi calidad de vida, mi figura y el dinero que he invertido en este programa. Me siento cansado, soñoliento, falto de energía, pero pienso seguir adelante lo más que pueda.

lunes, febrero 09, 2009

Savia y Limón: Día 1


Tal como estaba planeado, esta mañana inicié el programa de desintoxicación de cinco días, a base de jarabe de arce y de palma, limón y agua, nada de alimentos sólidos. Ciertamente no he tenido hambre, pero sí pasan por mi mente imágenes de hamburguesas y otras comidas, me visualizo comiendo pan o una sopa.
Definitivamente es difícil hacer a un lado la costumbre tan agradable y cotidiana de comer; sin embargo, quiero obtener los beneficios de la desintoxicación y perder algo de peso, así que debo ser fuerte y resistir las tentaciones de comer.

domingo, febrero 08, 2009

Que 20 Años No Es Nada

Sí, señor, nosotros sí podemos decir que somos una familia unida. En esta ocasión nos juntamos para festejar el aniversario número 55 de mi hermano Felipe, con una comida en el patio de su casa.
La comilona consistió en una buena carne asada preparada por el anfitrión, delicioso cabrito en salsa cocinado por Cristina y un pastel de mango exquisito que horneó Mónica especialmente para la ocasión.
Hace mucho que Juan mi hermano no asistía a estas reuniones, pero afortunadamente a ésta si vino. Alejandro no asistió, pero mi mamá y todos los demás hermanos sí estuvimos presentes, además de varios sobrinos y sus hijos. También estuvo como invitada Juliette, una jovencita francesa amiga de Pamela; con ella pude desempolvar un poquito mi francés, que hace mucho no practicaba.

sábado, febrero 07, 2009

Danzonera Yucatán


Suenan las trompetas, flautas, clarinetes y violines. Se escuchan los acordes del piano y el trombón, y resuenan rítmicos y sensuales los timbales, mis favoritos. Son los hombres de la Danzonera Yucatán quienes llenan el aire del Teatro de la Ciudad, abarrotado, con las notas musicales de Samalacampaya, Meditación, El Cuero de Mis Timbales, Cecilia y Salón Imperio, entre otros famosos danzones.
El aire vibra y mi corazón palpita a ritmo de danzón, mis pies siguen la música y en mi imaginación me veo recorriendo un salón de baile, con las ventanas abiertas por donde entra la brisa del mar.
Al frente del escenario, parejas de danzoneros de diversas partes del País ejecutan pasos de fantasía. Las damas, con gracia y ligereza, bailan luciendo sus vestidos de gala y zapatillas de alto tacón, conducidas con elegancia y sobriedad por sus compañeros de baile.

jueves, febrero 05, 2009

Felicidades, Mi Querido Felipe

Hoy es un día muy especial porque celebramos el cumpleaños de mi querido, admirado hermano Felipe.
Él es un hombre fuerte y disciplinado: todos los días se levanta muy temprano y sale a correr llueva, truene o relampaguee; por eso a sus más de 50 años tiene un físico envidiable; se ve mejor que yo mismo. Ha participado en varios maratones locales y creo que planea ir al famoso maratón de Nueva York. Ojalá se anime este año.
Cuando era joven fumaba mucho. No se me olvidan los cigarros Raleigh que me mandaba traer a la tienda, y cómo la voz se le ponía gangosa al aspirar el humo del cigarro y darle un sorbo a su café. Pero un buen día dejó de echar humo; de golpe, sin más ayuda que su voluntad y su disciplina. El café sigue siendo su compañero de cada mañana.
A pesar de que es tan fuerte, también es un tipazo muy noble con un corazón enorme. Amoroso, todo el tiempo está abrazando a sus hijos, a su esposa, a mi mamá (y para muestra vean la foto que le tomé el sábado pasado), a nosotros sus hermanos. Pocas veces lo he visto enojado, y generalmente le encanta bromear y hacer chistes.



Mamá y Felipe.

Me cuenta que cuando era chamaco le gustaban las canciones de Raphael y otros baladistas, pero él no podía expresarlo abiertamente, tenía que negarlo porque los demás muchachos, ignorantes, lo habrían tachado de "afeminado". Hoy que es maduro me aconseja no hacer caso de la gente y vivir según mi propio criterio.
Con él he compartido algunas lecturas edificantes, así como canciones y textos poéticos como "Desiderata". También nos gusta mucho la hipnosis, la superación personal y hablar inglés.
Cada vez que me saluda me dice entre carcajadas que me porte mal, al cabo "el diablo no existe". Es un hombre tan seguro de su masculinidad que no tiene empacho alguno en darme un abrazo de oso y un beso fraternal mientras me dice que me quiere mucho. Yo, poco acostumbrado, me quedó con el corazón muy contento y la cara enrojecida. Me sorprende y me gusta mucho cuando me llama de repente a mi celular sólo para decirme que me quiere mucho, que ha leído este blog y que se emociona al leerlo.
A Felipe le tocó vivir unos años muy difíciles cuando falleció mi padre, pues era apenas un jovencito cuando tuvo que dejar los juegos y la despreocupación de su edad para empezar a trabajar y hacerse cargo de una familia.
En ese tiempo lo veía yo irritable y cansado, muy enojón con mis travesuras de adolescente. Ahora que los años han pasado comprendo lo difícil que debió haber sido para él convertirse en un adulto con responsabilidades en forma tan intempestiva.
Además de todo esto, siempre ha sido un hombre muy trabajador. De él he aprendido que hay que trabajar en lo que a uno le gusta, para que sea una verdadera satisfacción y una fuente de realización personal.
A este hermano tan excepcional, hoy le mando un abrazo muy fuerte, todo mi cariño y mis felicitaciones más sinceras.

Acciones Virtuosas y Acciones No Virtuosas


Hoy quiero compartir con ustedes la enseñanza budista sobre las 10 acciones no virtuosas y las 10 acciones virtuosas. Sabbe satta sukhi hontu
(Que todos los seres sean felices)


10 ACCIONES NO VIRTUOSAS:
ACCIÓN / CUERPO
No tomar la vida de otros seres
No tomar lo que no nos es dado
No involucrarnos en conductas sexuales poco sabias
COMUNICACIÓN / HABLA
No decir lo que no es propio (mentir)
No usar un lenguaje que divide
No usar un lenguaje que daña
No usar un lenguaje irreflexivo
MENTE / PENSAMIENTO
No ser malicioso
No ser codicioso
No sostener visiones equivocadas de la realidad

10 ACCIONES VIRTUOSAS:
ACCIÓN / CUERPO
Respetar toda forma de vida
Ser generoso
Promover una actitud sexual sabia
COMUNICACIÓN / HABLA
Ser veraz
Usar un lenguaje que concilia
Utilizar un lenguaje que ayuda
Cultivar un lenguaje reflexivo
MENTE / PENSAMIENTO
Ser generoso y cultivar un buen corazón
Cultivar una mente altruista
Sostener visiones correctas de la realidad

miércoles, febrero 04, 2009

Villanueva Ayer y Hoy


Villanueva, Zacatecas, la tierra donde mi padre nació, es actualmente objeto de atención a nivel nacional por el ambiente de psicosis que viven sus habitantes ante la ola de secuestros. Aparentemente la delincuencia organizada ha sentado sus reales en esta población, y los cuerpos policiacos o están coludidos o nada pueden hacer para proteger al pueblo.
Desde finales del año pasado, grupos de villanovenses habían estado organizando bloqueos de la carretera que conduce a Guadalajara, con objeto de llamar la atención y solicitar la presencia del ejército. El más reciente bloqueo tuvo lugar el 24 de enero, y en respuesta el Ejército Mexicano envió a elementos de la Undécima Zona Militar para tomar el control de la policia del municipio de Villanueva, desarmando a sus 50 efectivos.
Sin embargo, esto parece no amedrentar a los delincuentes, pues apenas ayer, el director de la policía municipal, Rómulo Madrid Olave, fue asesinado al salir de su domicilio por un grupo de hombres armados que, por supuesto, no ha sido identificado, mucho menos aprehendido.
Entre mis recuerdos infantiles, guardo con mucho cariño las imágenes de este pueblo encantador, con sus calles empedradas, su mercado, el sol que cae a plomo, la paredes heladas en la sombra, el aire oliendo a campo y a corrales de vacas.
Tendría yo unos 3 años cuando mi padre fue de visita a su tierra, en el mes de septiembre. Dicen que un día salió de la casa de su padre para dar un paseo por la orilla del río, y que poco después se vino una fuerte lluvia. Para protegerse del agua se guareció bajo un barranco, pero desafortunadamente éste no resistió tanta humedad y se desgajó, quedando mi padre sepultado.
Mi abuelo tardó un par de días en encontrar su cuerpo. Era urgente darle sepultura, así que llamóa a mi mamá y le dijo que se fuera de inmediato para allá. Muy apenas alcanzó a llegar mi mamá, quién sabe cómo le haría para cargarnos a todos, sus 10 hijos. A Monterrey solamente regresamos 9, ya que mi hermano Alejandro se quedó a vivir con mi abuelo durante unos tres años, aproximadamente.
A la edad de 8 años volví a visitar Villanueva, y no se me olvida que se me partieron las orejas por la acción de los vientos helados y el sol tan picoso. Ah, cómo me dolían. La casa de mi abuelo era grande y fresca; recuerdo el cuarto donde se guardaba el maíz desgranado y también el fogón de la cocina.
En el autobús que ronroneaba estacionado en la pequeña central, calentando motores para nuestro regreso a Monterrey, subió mi abuelo Juan para decirnos adiós. A mí me preguntó que a qué año iba a pasar en la escuela, y recuerdo que no pude contestarle pues me ahogaba la emoción de la despedida; quién sabe si presintiera que era la última vez que lo vería.
Ya de adulto he ido apenas unas dos o tres veces. En una ocasión, en 1985, me encontré ahí con mi tío Félix, quien venía desde el DF junto con mi sobrino Enrique Israel, entonces de unos 8 años. Cómo recuerdo la alegría que sentía cuando mi tío me llevaba por las calles, presentándome con sus viejos conocidos como el hijo de Tino. Al oír el nombre de mi padre, la expresión de esos hombres sencillos mostraba respeto y un profundo cariño.
Al término de ese corto viaje me traje a Enrique a Monterrey. Aquí fui su joven tutor, y pocos meses después se vinieron sus papás y sus hermanos. Después del sismo, el DF ya no era un buen lugar para vivir.
Tengo muchas ganas de volver a Villanueva, Zacatecas, y quizá este año sí lo haga. Volveré a recorrer sus calles, probar sus guisos en el mercado, oler su aire limpio, admirar las ruinas de Chicomostoc y visitar la tumba de mi padre.

Resplador de la Luna en el Patio

Disfruto mucho admirar el cielo, mirar las estrellas y particularmente la luna. En los últimos años he adquirido el hábito de estar muy pendiente de las fases lunares, y así he aprendido a apreciar la belleza no sólo de la luna llena, sino también de una luna nueva o de un cuarto creciente, que es la fase en la que estamos en estos días.
Anoche fui al patio a dar de comer a los perritos, y me quedé maravillado al observar la sombra de mi pequeño árbol de anacahuita, proyectada sobre el piso gracias al resplandor de la luna. La claridad era tan impresionante que parecía de luna llena; la luz, densa, casi se podía tocar.
Me alegré por poder ser testigo de esta visión tan bella, y pensé en cuántas veces dejé de observar estos fenómenos tan hermosos, por considerarlos tan comunes, por estar ocupado en tantas actividades sin sentido; mirando sin ver.
De no haber sido una noche tan helada, me hubiera gustado tanto poner una silla y quedarme así, bajo la luz de la luna y junto a la sombra de la anacahuita; meditando, concentrado en el momento preciso, en el "ahora". Otra vez será. Hay más luna que vida.

martes, febrero 03, 2009

Las Casas de Mamá

Con el asueto de ayer, ha sido un largo fin de semana lleno de vivencias y convivencias, muy rico en calor humano.
Como casi todos los sábados, al salir del trabajo pasé un momento a la casa de mamá. Esto lo vengo haciendo desde hace mucho tiempo, pero en esta ocasión fue diferente porque ahora ella ya no está ahí; desde el domingo anterior está viviendo en una casa rentada contigua a la de mi hermana Cristina.
Fue una extraña sensación entrar y ver que no está la TV, no está el comedor, bolsas y cajones amontonados en diferentes lugares, esperando la mudanza o el camión de la basura. No está Camilo, el perrito de mamá. No tuve que salir al patio, simplemente no escuché sus ladridos.
El fin de una época. De golpe quedaron atrás todos los momentos vividos en esta casa de la Independencia. La casa de mi mamá. Nuestra casa. En cualquier conversación con mis hermanos nos preguntábamos: ¿no has ido a la casa? Y nunca había necesidad de especificar cuál casa. Los pensamientos y los recuerdos se agolpan, pero ahora no es el momento. No quiero. No tengo tiempo, así que dejo el pastel en el refrigerador y me salgo a mi cita.
Volveré otra vez, casa. Ya habrá tiempo para pensar, recordar y reflexionar. Y para despedirnos, tal vez.



Por la tarde, el bautizo de Eugenio, el hijo más pequeño de mi sobrino Héctor Florentino, nos congregó a todos en el restaurante South. Fui muy feliz conviviendo con mis hermanos y mis sobrinos; también con mi mamá. Adoro estas reuniones porque todos nos ponemos al tanto y nos mantenemos unidos. Son una buena ocasión para recordar cuánto quiero a mi familia, y también cuánto me quieren.
Yo llegué un poco tardé, pero aún así pude disfrutar unos bocadillos de camarón exquisitos, y después un postre a base de helados artesanales de-li-cio-sos, elaborados al auténtico estilo italiano. Los ausentes de la noche fueron Juan y Alex.
Veo a mis sobrinos y sobrinos-nietos convivir entre ellos y pienso que debe ser maravilloso tener tantos primos. Me da mucho gusto por ellos, pero también siento envidia porque yo no tuve ni siquiera un primo con quien jugar.



Emilio y Yo.



Pera y Emilio.

Al terminar la reunión, salgo en compañía de Carmen, Mireya, Denisse y Nicole. De camino al centro, pasamos a la casa de la Independencia para recoger el pastel, y más adelante ellas descienden del carro para seguir su camino a casa.
Por la noche, fiesta sorpresa para Lobo en el departamento de Héctor. Hubo una espléndida cena oriental ofrecida por Cosmo, con delicias como sushi, arroz frito con camarones, tepanyaki, verduras empanizadas y mucho más. Al llegar Lobo, lo recibimos gritando al unísono "sorpresa", y vaya que fue una sorpresa porque la cara de pasmado tardó mucho tiempo en quitársele.
Si no hubiera sido por mi panza inflamadísima (por tragón), hubiera disfrutado esta reunión de amigos un poco más. De todos modos estuve un buen tiempo conviviendo, escuchando música y rememorando anécdotas, y de madrugada, de regreso a casa.
El domingo la cita fue en la nueva casa de mi mamá, a donde llegué cargando a Tzu-Chi. Poco a poco fueron llegando casi todos, y ya avanzada la tarde aquello era una romería, especialmente por los chiquillos que corrían de un lado a otro, felices como sólo pueden ser los niños.
De mis hermanos sólo faltaron tres: Carmen, quien tuvo que trabajar; Juan, quien es muy poco afecto a estas reuniones familiares, y Alex, quien últimamente ha estado ausente también. Los demás comimos pozole y platicamos mucho, pues parece que nunca se nos acaba la plática a los Gutiérrez.
La nueva casa de mi mamá es bonita. Al frente tiene un jardín pequeño pero muy bello que luce plantas nuevas y una decoración con piedras grandes de río. No he platicado con ella sobre el tema, pero parece que está a gusto en este nuevo hogar. Cuando menos no ha pedido que la lleven de nuevo a la casa de la Independencia. Me da mucho gusto por ella y espero que se adapte completamente en poco tiempo. Yo me siento mucho más tranquilo al saber que no está completamente sola, como estuvo tanto tiempo.

Lunes de asueto. Pasé horas lavando el carro a fondo, como hace mucho no lo hacía; hasta le pasé la aspiradora con los nuevos filtros que por fin conseguí; además lavé ropa y asée la casa. Y como preparación para el programa de desintoxicación que iniciaré la próxima semana, decidí hacer una dieta de jugos únicamente; pero con todo el trabajo de limpieza que me puse a hacer, resultó muy pesado. Me sentía muy débil, y por mi mente pasaban imágenes de papas fritas, huevos estrellados, tacos de frijoles, tostadas con salsa, mmmmh.
Terminé mi maratón de limpieza y me fui a recostar al sillón, viendo la tele. Me quedé dormido por un momento, y al despertar ya no pude más: rompí el ayuno y me preparé unas espinacas con papas, tortillas que me supieron a gloria y un rico café con galletas de maíz. Mmmmmh, delicioso. Ya no quiero volver a pasar hambre, así que prometo moderarme con la comida.