miércoles, febrero 24, 2010

Larga Vida

Antes no bebía casi nada de agua, pero a finales del año pasado empecé a beber cuando menos dos litros al día por recomendación médica. Antes había hecho este intento y funcionaba bien un par de días, pero al salir de la oficina la botella de agua se quedaba como había llegado en la mañana: llena.
Resulta que el agua simple y purificada, que es tan necesaria para la vida, me gusta sólo cuando estoy sumamente sediento, pero en circunstancias normales no me apetece tanto.
Las bebidas de sabores no me gustan tanto, y además contienen o azúcar o sustitutos, así que para cumplir las órdenes del médico la mejor solución que se me ocurrió fue preparar tés.
Y vaya que me he aficionado. Hoy ya no puedo salir de la casa sin mi botella de té; por la tarde bebo un litro de agua y por la noche... más té. Al principio bebía los tés comunes: manzanilla, menta, limón, té verde, etc. Pero hace unas semanas conseguí un delicioso té de jazmín y un té negro orgánico, deliciosos los dos.
Sin embargo, el viernes pasado por pura casualidad di con un lugar que se llama Tea Palace, un salón de té como los que según me dicen existen en Taiwán, y en el cual ofrecen una deliciosa variedad de tés. Me brillaron los ojos y de inmediato pedí el menú para seleccionar uno, pero todos estaban en chino y no incluían una descripción como para ayudar a elegir. Pregunté al dueño, un chef taiwanés, pero no quedé muy satisfecho con la explicación, así que elegí de tin marín, de do pingüé... (eeny meeny myni moe), y el elegido fue un té oolong.
Tuve que esperar un buen tiempo a que se enfriara, pero apenas lo probé descubrí que estaba delicioso. Me puse a platicar un poco con el dueño sobre tés, y me invitó a que visitara su restaurante, en donde tienen a la venta tés, tazas y teteras.
Después de mi cita me pasé al restaurante, y como era la hora de la cena pues me consentí con una deliciosa sopa won ton y un platillo de camarones y verduras también muy bueno.
El chef y su esposa me mostraron los juegos de té y, en una mezcla de inglés y español mal pronunciados, me explicaron amablemente el significado de sus diseños y colores. Me enseñaron uno con un diseño de dragón, y a pesar de que estaba muy bello no me convencía como para desembolsar su alto costo.
Pero en eso vi uno que tenía un diseño de flor de loto y me gustó mucho; también lucía unos caracteres en chino, y antes de que se me ocurriera preguntar por su significado ellos me lo dijeron: "larga vida".



No lo pensé más y salí de ahí con mi flamante juego de té, además de una bolsita de té verde con jazmín que me dieron como obsequio. Aunque al principio dudé en comprar este juego, recordé que la vida es hoy y que todos los días son un día especial, así que, ¿para qué esperar?
Hasta ahora lo he disfrutado yo solo, espero pronto tener visitas para halagarlas con un delicioso té servido en toda forma.

lunes, febrero 15, 2010

Help Yourself - Sad Brad Smith

Escuché esta canción en la película Up in the Air (Amor sin Escalas). Desde las primeras notas me gustó su ritmo, y cuando puse atención a la letra me pareció toda una joya, profundamente sentimental y con un gran significado, tan diferente a la mayoría de las canciones. La letra dice:

Help Yourself
I know you'll help us when you're feeling better and we realize that it might not be for a long, long time
But we're willing to wait on you
We believe in everything that you can do if you could only lay down your mind
I want you to try to help yourself

Take the time to take apart, each brick that sits outside your heart
And look around you
There's people everywhere
And though they don't always show it they're just as scared
And we'd be more prepared if you just pulled on through

I want you to try to help yourself

Oceans of water underneath our feet
Terrible design
Dusty rooms you cannot sweep
Clouding up your mind

Chorus x2
I know you'll help us when your feeling better and we realize that it might not be for a long, long time
But we're willing to wait on you
We believe in everything that you can do if you could only lay down your mind
I want you to try to help yourself

Ayúdate
Sé que nos ayudarás cuando te sientas mejor, y comprendemos que tal vez esto no ocurra en mucho, mucho tiempo
Pero estamos dispuestos a esperarte
Creemos en todo lo que puedes hacer si tan sólo pudieras rendir tu mente
Yo quiero que intentes ayudarte

Date la oportunidad de examinar cada piedra que está fuera de tu corazón
Y mira a tu alrededor
Hay gente en todas partes
Y aunque no siempre lo demuestran, están igual de asustados
Y estaríamos más preparados si tan sólo siguieras sobreviviendo

Yo quiero que intentes ayudarte

Océanos de agua bajo nuestros pies
Terrible diseño
Cuartos empolvados que no puedes barrer
Ensombreciendo tu mente

Sé que nos ayudarás cuando te sientas mejor, y comprendemos que tal vez esto no ocurra en mucho, mucho tiempo
Pero estamos dispuestos a esperarte
Creemos en todo lo que puedes hacer si tan sólo pudieras rendir tu mente
Yo quiero que intentes ayudarte

Tigre



Ya casi es medianoche. Con un poco de nostalgia me doy cuenta de que está por terminar un memorable y cálido fin de semana, lleno de sol, con gente por las calles, animada y feliz. Cualquiera diría que el invierno se ha ido.
El viernes llegué a casa por la noche con una energía especial. Me desprendí del aletargamiento e inactividad nocturnas de las últimas semanas, horas y horas cobijado en el sofá, sin querer salir, sin querer enterarme de nada, sin darme cuenta de que no era frío sino depresión.
Pero esta vez tan sólo entré, no hice caso del sofá, me puse pants y tenis y me fui a caminar al parque. Si bien el viento estaba frío, equipado con una buena bufanda y mi nuevo reproductor de mp3, disfruté mucho el ejercicio y en poco tiempo entré en calor. No hacía ejercicio desde que entró el invierno, y lo malo es que mi estómago lo evidencia perfectamente. Ahora con este artilugio musical ya no será aburrido dar vueltas y vueltas, quizá hasta me anime a regresar al gimnasio.
A la mañana siguiente, me dediqué a una labor de limpieza como hacía mucho no lo hacía. No sólo lavé la ropa y aseé la casa y el patio, sino que pasé un buen tiempo deshierbando el jardín y hasta corté unas grandes ramas del árbol, para dejar entrar más luz del sol. Qué diferente luce una casa llena de luz y de sol, pues con las sombras se va la tristeza.
En este día comenzó el año nuevo chino, que corresponde al tigre, animal que promete traernos salud, bienestar, progreso y prosperidad; así sea. Por la televisión vi el desfile que se realizó en la Ciudad de México, muy bonito y colorido, y desée estar allí. O quizás en Beijing.
Por la noche, después de haber visitado a mi mamá, me fui al cine a ver “Amor sin Escalas”, con George Clooney. Disfruté la película, pues invita a reflexionar y dar gracias por los seres queridos que tenemos a nuestro alrededor.
Hoy domingo, la temperatura estaba fresca y por poco caigo en la tentación de quedarme en la cama, pero preferí aceptar la invitación del sol y me salí a caminar un buen rato.
Recorriendo las calles de la colonia vecina, escuché el inicio de una canción cuyos suaves acordes llenaban todo el ambiente a un volumen claramente audible pero sin llegar a ser estridente. Me pregunté de dónde provenía, y al alzar la vista vi que en lo alto de una casa se encontraban los altavoces que la transmitían.
Qué buen detalle. Sólo espero que esa buena persona a la que se le ocurrió poner esos altavoces transmita siempre música instrumental tan bonita como la que escuché hoy, alegró mi corazón y me imagino que no fui el único.
Mi recorrido me llevó a la iglesia católica. Entré un momento, estaba a punto de iniciar la misa de 12. Aspirando el aroma del incienso, cerré los ojos y sentí de una manera casi física la paz que inundaba el templo, lleno en su totalidad.
Más tarde, los acontecimientos se sucedieron con rapidez. Ir al súper, comer y prepararme para ir a trabajar un rato al bar, pues se esperaba una buena afluencia de clientes con motivo del partido Tigres-Rayados. Las calles, congestionadas, mucha gente festejando el día del amor y la amistad. Poco antes de llegar, me detengo para admirar el cerro.
Efectivamente, tuvimos una jornada muy ajetreada; muchas mesas que atender, los meseros atropellándonos para llevar con rapidez los platillos, la cerveza; los cocineros, preparando comanda tras comanda. Y tan pronto terminó el partido, nuevamente la actividad frenética pues todo mundo deseaba la cuenta al mismo tiempo.
Llego a casa y, mientras preparo mi comida de mañana, escribo estas líneas. Estoy cansado, pero contento, disfruté mucho mi fin de semana, como hace mucho no lo hacía. Namasté.



jueves, febrero 11, 2010

अनिच्चा / Anicca / Impermanencia



Anicca es una palabra en pali que significa "impermanencia", y es una de las tres marcas de la existencia de acuerdo con la filosofía budista. Las otras dos son "dukkha" (insatisfacción) y anatta (insubstancialidad).
Anicca expresa la noción budista de que todas las formas de existencia están en un estado de flujo constante e ininterrumpido, concepto que choca fuertemente con nuestro concepto de tradicional de permanencia. Los seres humanos tendemos a creer que todo en la vida es permanente, hasta que deja de serlo.
Me quedé maravillado con un texto en el que leí que si pudiéramos prestar más atención y practicar realmente una conciencia plena, nos daríamos cuenta de que la casa en que habitamos se está desmoronando y el proceso continuará hasta que no quede ni el polvo.
Yo he estado procurando ser más observador, y vaya que he observado cambios últimamente. En el trabajo me trasladaron a otra oficina; ya me había acostumbrado a mi lugar, cerca de mis compañeros, así que no me fui muy contento que digamos. Lo bueno es que tengo cerca una ventana, desde la cual veo un pedazo de cielo, la Sierra Madre y parte de una antigua y deteriorada nave industrial.
Lo que más me gusta es que a un lado de la oficina hay una casa, en cuyo patio vive un perrito que todavía no conozco. Lo que sí conozco sus ladridos; lo escucho y deduzco que alguien debe estar tocando la puerta de la casa. Normalmente no me gustan los ladridos caninos, pero acepto de buen grado los de este perrito porque derriten el frío ambiente de oficina, me hacen sentir en casa.
Mañana será el último día de trabajo de una de mis compañeras, al parecer encontró un empleo más conveniente para ella. El 5 de febrero pasado mi hermano cumplió un año más de vida; otra vez nos reunimos en su casa para festejarlo.
Me solicitaron una traducción urgente. Hacía tiempo que no me caía uno de estos trabajos; era muy urgente y pensé que no la terminaría a tiempo. Pero sí. Traduje el texto, entregué el trabajo, me pagaron y ya todo quedó en el pasado.
El fin de semana pasado mamá regresó a su antigua casa. Creo que lo estuvo anhelando todos esos meses que pasó en la casa de renta. Vuelve a su casa, pero ya no estará sola, porque ahora vivirá con ella mi hermana Carmen, la mayor. Yo ayudé con una parte de la mudanza, y pude darme cuenta de que estaba muy estresada, por el regreso, por el desorden y por las historias que le estuvieron contando para disuadirla, en el sentido de que su barrio se había vuelto peligrosísimo, una cueva de maleantes y drogadictos en donde a diario ocurrían crímenes.
Esto es una exageración. La colonia donde siempre vivimos es una colonia popular y populosa, y ciertamente hay pandillas, violencia, robos. Pero, ¿existirá actualmente alguna colonia segura en Monterrey? En la elegante Colinas de San Jerónimo las amas de casa están asustadas, mi hermana entre ellas, porque ya son varias las que han sido despojadas, pistola en mano, de sus flamantes Nitro, Uplander, Odyssey, Voyager y otras cuando van al súper o a recoger a sus hijos a los colegios.
En muchos puntos de la ciudad ha habido "levantados", balaceras, persecuciones. Hay asaltos a camiones urbanos de pasajeros y a taxis. Las tiendas de conveniencia son asaltadas tan seguido que ya no es noticia. Los robos de autos nunca habían sido tan frecuentes. En parajes desolados aparecen cuerpos de personas asesinadas. Hemos perdido la paz.
Lo bueno es que, según las enseñanzas del Buda, nada es permanente, y esto también cambiará o cesará.



viernes, febrero 05, 2010

Inspiración

Recuerdo que hace varios años di con "Seis Actitudes Para Vencer", un pequeño libro del querido pastor reverendo Norman Vincent Peale, el creador de la teoría del pensamiento positivo. Me gustó tanto que lo leí varias veces, y hasta subrayé casi todas sus páginas con marcadores de diferentes colores. Ese libro lo cargaba a todas partes.
Estaba tan entusiasmado que poco después compré "El Poder del Pensamiento Positivo", su obra más vendida. Sin embargo, como casi siempre pasa, un buen día ya no cargué el libro y dejé de tenerlo a la mano. Me olvidé de él, lamentablemente.
Este es uno de varios libros cuyos textos quisiera que se quedaran indeleblemente grabados en mi cerebro, y de esta manera llevar todos sus consejos a la práctica todos los días y en todo momento, pero hasta ahora no he encontrado la manera.
Otro de estos buenos libros es "Los Cuatro Acuerdos", de Miguel Ruiz, el cual leí con mucho interés y entusiasmo hace tiempo, pero igualmente quedó en el olvido y no puse en práctica sus consejos.
Recientemente leí un post muy motivador de Ricardo Marín Araluce, quien escribe sobre cómo visualizó un proyecto de vida maravilloso hace tiempo y hoy lo está cumpliendo en todos sus detalles. En ese escrito proporciona un enlace para escuchar el audiolibro Los Cuatro Acuerdos, que le ha servido de inspiración, como nos puede servir a todos.
Como le expresé en un comentario, yo también quisiera pensar positivamente todo el tiempo, mas desafortunadamente no lo logro; estoy consciente de que debo hacer un esfuerzo verdaderamente descomunal pues mi mente, dominada por el miedo, tiende a imaginar situaciones negativas, incluso catastróficas, y he comprobado que el poder de la atracción sí funciona, especialmente para lo malo: "...el temor que me espantaba me ha venido y me ha acontecido lo que yo temía." (Job 3:25).
Ricardo me sugiere que vuelva a leer este libro y haga un esfuerzo por cambiar mi forma de pensar. Su ejemplo es inspirador y me he prometido que lo haré.
Creo firmemente que es muy importante pensar de manera positiva, y que hacer de esto un hábito nos hace vivir la vida con mayor alegría.
En esta semana pude comprobar cómo la manera en que vemos una situación puede cambiar radicalmente nuestro estado de ánimo, y quizá hasta lo que nos suceda.
Resulta que al salir del trabajo me di cuenta de que estaba lloviendo. Mientras encendía el auto, me dije que era horrible el tiempo y pensé que tendría que conducir con mucho cuidado para no tener un accidente. Imágenes de autos chocando pasaron por mi mente sin poderlo evitar. Casi pensé en quedarme detenido un rato mientras pasaba la lluvia, que era muy ligera, por cierto, absolutamente irrelevante comparada con las tormentas que azotaban el Distrito Federal, Estado de México y otras poblaciones.
En eso a través del radio escuché la voz del Dr. César Lozano, un reconocido médico y motivador local, autor de varios libros de auto-ayuda, que conduce programas de radio y televisión, y sus palabras cambiaron instantáneamente mi estado de ánimo. Tan sólo saludó con mucho entusiasmo a su auditorio, nos sugirió que disfrutáramos esa noche "sabrosona, con lluvia", y prometió que su programa nos mantendría tan entretenidos que nos olvidaríamos del tráfico, y que incluso no querríamos llegar a nuestro destino con tal de no dejar de escucharlo.
Gracias, César, por esas palabras. Efectivamente disfruté mucho mi regreso a casa, no ocurrió ningún accidente, sorprendentemente el tránsito estuvo muy ligero y disfruté tanto el programa que al llegar lo seguí escuchando en la radio. Gracias por ti y por tantos hombres y mujeres que nos inspiran y nos ayudan a ver el lado bello de la vida.

martes, febrero 02, 2010

Turista por Accidente







Este fin de semana estuvo por aquí Roberto, un distinguido visitante de la muy bella ciudad de Guadalajara, y fui invitado a algunos de los paseos que se organizaron para que conociera nuestra ciudad. De esta forma me vi recorriendo como turista accidental algunos sitios de interés como el Palacio de Gobierno (recientemente convertido en museo), el Paseo Santa Lucía y las bellas Grutas de García.

蓝宇 (Lan Yu)


Esta película del 2001, dirigida por Stanley Kwan, no la vi en televisión sino por Internet. Es una historia muy dramática acerca de Lan Yu (Liu Ye), un jovencito provinciano que llega a Beijing para realizar su sueño de estudiar arquitectura.
Pero él es muy pobre, y está dispuesto a hacer "lo que sea". Por una serie de casualidades conoce a Chen Handong (Hu Yun), exitoso hombre de negocios, quien lo lleva a su casa y lo hace su amante. A partir de esa ocasión tienen una serie de encuentros, durante los cuales Handong lo llena de regalos y atenciones, pero su actitud es más bien fría, mientras que Lan Yu le entregó su corazón desde el principio y más que amarlo lo idolatra.
Pasan los años y una serie de acontecimientos muy fuertes y trágicos, inclusive hay una separación, con el tiempo Handong finalmente comprende que Lan Yu es el amor de su vida.