Resulta que el agua simple y purificada, que es tan necesaria para la vida, me gusta sólo cuando estoy sumamente sediento, pero en circunstancias normales no me apetece tanto.
Las bebidas de sabores no me gustan tanto, y además contienen o azúcar o sustitutos, así que para cumplir las órdenes del médico la mejor solución que se me ocurrió fue preparar tés.
Y vaya que me he aficionado. Hoy ya no puedo salir de la casa sin mi botella de té; por la tarde bebo un litro de agua y por la noche... más té. Al principio bebía los tés comunes: manzanilla, menta, limón, té verde, etc. Pero hace unas semanas conseguí un delicioso té de jazmín y un té negro orgánico, deliciosos los dos.
Sin embargo, el viernes pasado por pura casualidad di con un lugar que se llama Tea Palace, un salón de té como los que según me dicen existen en Taiwán, y en el cual ofrecen una deliciosa variedad de tés. Me brillaron los ojos y de inmediato pedí el menú para seleccionar uno, pero todos estaban en chino y no incluían una descripción como para ayudar a elegir. Pregunté al dueño, un chef taiwanés, pero no quedé muy satisfecho con la explicación, así que elegí de tin marín, de do pingüé... (eeny meeny myni moe), y el elegido fue un té oolong.
Tuve que esperar un buen tiempo a que se enfriara, pero apenas lo probé descubrí que estaba delicioso. Me puse a platicar un poco con el dueño sobre tés, y me invitó a que visitara su restaurante, en donde tienen a la venta tés, tazas y teteras.
Después de mi cita me pasé al restaurante, y como era la hora de la cena pues me consentí con una deliciosa sopa won ton y un platillo de camarones y verduras también muy bueno.
El chef y su esposa me mostraron los juegos de té y, en una mezcla de inglés y español mal pronunciados, me explicaron amablemente el significado de sus diseños y colores. Me enseñaron uno con un diseño de dragón, y a pesar de que estaba muy bello no me convencía como para desembolsar su alto costo.
Pero en eso vi uno que tenía un diseño de flor de loto y me gustó mucho; también lucía unos caracteres en chino, y antes de que se me ocurriera preguntar por su significado ellos me lo dijeron: "larga vida".

No lo pensé más y salí de ahí con mi flamante juego de té, además de una bolsita de té verde con jazmín que me dieron como obsequio. Aunque al principio dudé en comprar este juego, recordé que la vida es hoy y que todos los días son un día especial, así que, ¿para qué esperar?
Hasta ahora lo he disfrutado yo solo, espero pronto tener visitas para halagarlas con un delicioso té servido en toda forma.




