sábado, noviembre 27, 2010

MacPleasure

Soy de las personas a quienes generalmente no les gusta comer o beber en el auto, pero hay una única excepción: un combo de Big Mac o el desayuno de McBurrito.
No, no es la comida más saludable del mundo, por eso me reservo este pequeño placer para muy contadas ocasiones.
Tan pronto me entregan mi pedido, siempre con una sonrisa, salgo del drive thru y empiezo a disfrutar mi hamburguesa, la única a la que tolero que le pongan aderezo; con sus clásicas e inigualables papas fritas. Si es desayuno, mi MacBurrito con una deliciosa papa hash brown y café.
Teniendo cuidado al manejar, avanzo por las calles saboreando uno de los recorridos más deliciosos.

sábado, noviembre 20, 2010

Road Movies

Me gusta este género de películas, en las cuales la mayor parte de la trama transcurre en un viaje por carretera. Recuerdo mucho aquella de principios de los noventas, Thelma & Louise, con Susan Sarandon y Geena Davis, que termina con una impresionante y sorpresiva escena con el fondo del Cañón del Colorado; de hecho en castellano se tituló "Un Final Inesperado".
También recuerdo mi propia "road movie": un viaje desde Monterrey hasta Toronto, que duró varios días y un buen número de autobuses Greyhound. Lo disfruté enormemente, porque admiré paisajes muy diversos y conversé con personas también muy diversas, como una joven señora que había viajado a la capital de su estado para renovar su licencia de conductora de tráileres.
En ese tiempo estaba muy reciente un gran susto que pasé en un vuelo de París a Houston, en el que vivimos un par de horas de turbulencias, sobresaltos y dos súbitas pérdidas de altitud que nos hicieron gritar de terror. Juré no volver a subirme a un avión, y durante años hice hasta lo imposible por evitarlo.
Han pasado más de 10 años, pero creo que nunca me repondré de ese susto, y esto es una gran molestia porque me encanta viajar. Los pocos viajes en avión que he hecho en los últimos años, no puedo dormir bien desde unos días antes y apenas abordo el aparato se me dispara un gran nerviosismo y ansiedad aunque se trate del vuelo más tranquilo y sin incidentes. Vuelvo a respirar bien cuando el aparato se posa finalmente sobre la pista.
Me gustaría muchísimo viajar a lugares lejanos como China o la India, y tal vez podría hacerlo... pero de sólo pensar en estar tantas horas en el aire abandono la idea.

Pero volviendo al tema de las road movies, siguiendo una recomendación de un comentarista de radio, me metí el viernes a ver Due Date (Todo un Parto"). Hasta que empezó la proyección me di cuenta de que estaba doblada al español, y como normalmente detesto los doblajes casi pensé en salirme; pero decidí quedarme y para mi sorpresa me gustó mucho.
Si bien las voces tenían un marcado acento chilango, el doblaje en general estuvo muy adecuado y notablemente apegado a los diálogos originales, sin ñoñerías ni eufemismos estúpidos como "demonios", "caramba" o "pelmazo" cuando en el audio se oye muy claro que dicen "fuck", "shit" o "asshole". (Por cierto, cómo abusan del lenguaje sucio las películas gringas).
Yo me divertí al máximo con exabruptos como "chinga tu madre", "no mames, pendejo", "qué manchado" o "vete a la chingada", mis felicitaciones a los colegas traductores.
La película trata de dos hombres de caracteres totalmente opuestos: uno sensato, reflexivo, introvertido y reservado, y el otro soñador, negligente, parlanchín y más loco que una cabra, que por una serie de azares y problemas casi siempre causados por el segundo de ellos tienen que viajar por carretera desde Atlanta a Los Angeles.
Como bien lo dijo el comentarista de radio, la cinta no pretende enseñar nada ni dejar mensaje alguno, es simplemente una comedia para reír a carcajadas y olvidarse por un buen rato de los problemas y el estrés. Destaca por su sentido del humor muy masculino que hará reír a los hombres y provocará en ocasiones el asco y repudio de algunas damas. Pero de que se van a reír, eso es un hecho.
Curiosamente, esta "road movie" también tiene unas escenas con el hermoso panorama del Cañón de Colorado que hicieron que me pusiera a pensar muy seriamente en ir a verlo con mis propios ojos.

jueves, noviembre 18, 2010

Tribu

Planeaba viajar a la frontera el pasado lunes, aprovechando el día de asueto, pero las noticias que escuché sobre el recrudecimiento de la violencia en las poblaciones cercanas a la misma me hicieron que desistiera. Se rumoraba que en la carretera estaban deteniendo autos y autobuses para asaltar a sus ocupantes...
Es desesperante no tener seguridad... sé que muchísma gente hizo caso omiso y no desaprovecharon la oportunidad para hacer compras en las tiendas de Texas, pero bueno, en lo personal no tengo ánimos de arriesgarme. Me siento fastidiado de la situación.
Y en vista de que me quedé aquí, realicé ciertas compras en las tiendas de mi ciudad y luego pasé a visitar a mi mamá. Más tarde llegó también de visita mi hermana Lola, junto con sus hijas y una buena dotación de comida para todos.
Decidí pasarme la tarde ahí, disfrutando una ruidosa reunión familiar (y eso que sólo estaba una pequeña parte de mi familia). Un poco después llegó también Enrique, otro hijo de Lola, con su esposa y sus hijos.
Se me pasó la oportunidad de tomar una fotografía, que hubiera salido muy bonita: todos comiendo y platicando, los niños hablando a gritos y jugando con la comida. Además reflejaría el paso del tiempo; mis sobrinas, ya todas una mujeres con sus hijos pequeños, una de ellas, aún soltera, con su novio formal; mi sobrino, un feliz padre de tres niños y esperando junto con su esposa a otra pequeña, que no estaba planeada pero será recibida con mucho gusto. Lo mejor de todo es que hubo muchas risas de niños.
Quizás mi madre haya refunfuñado al día siguiente, al encontrar dulces entre los sillones, un refresco derramado por ahí y varias plantas deshojadas. Pero aunque no lo diga, sé que también disfrutó esa tarde feliz rodeada de su ruidosa y numerosa tribu. Hay que juntarnos más. Cualquier pretexto es bueno.

domingo, noviembre 14, 2010

El Más Grande Amor


Hace mucho, mucho tiempo que no encontraba un reto interesante al cual dedicar todas mis energías y mi pasión, pero todo parece indicar que ya lo encontré, y se trata de aprender a hablar el idioma chino mandarín. Aprender a escribir los caracteres chinos... eso ya es otro cantar y no lo descarto del todo, pero por lo pronto el objetivo es hablarlo y entenderlo en su forma hablada.
Para darle seriedad al asunto me compré un estupendo método interactivo para estudiar por medio de la computadora, muy completo, y para reforzar el aprendizaje me puse a ver una teleserie china, gracias a la cual pude empezar a reconocer varias frases.
Además, encargué a una persona que vino de Nueva York un cd de una de las cantantes pop más actuales, Hu Yang Lin, a.k.a. Elieen Hu; sé por experiencia que cuando uno está aprendiendo otra lengua, escuchar canciones en este idioma ayuda significativamente a afinar el oído y consecuentemente a facilitar el aprendizaje del mismo.
Aparte de todo esto, compré una película que ya había visto tiempo atrás, pero que ahora viene como anillo al dedo: Camino a Casa (我的父亲母亲), dirigida por Zhang Yimou; es una de las primeras apariciones de la actriz Zhang Ziyi, quien años después se hiciera famosa en cintas como El Tigre y El Dragón y Memorias de una Geisha.
En la película, un hombre de la ciudad viaja a la aldea donde nació cuando le mandaron avisar que había muerto su papá. Al llegar encuentra a su anciana madre, afligida pero firmemente determinada a llevar a cabo una antigua tradición, que consiste en transportar en andas el ataúd del fallecido, en una procesión para que nunca olvide el camino de regreso a casa.
La dificultad es que aparentemente no hay hombres jóvenes y fuertes que puedan ayudar a transportarlo, pues el camino es muy largo y esto ocurre en medio del más crudo invierno chino.
Mientras se resuelve esto, el hombre narra la forma en que se conocieron su papá y su mamá (así se llama la película en idioma chino), cerca de 40 años atrás; y es ahí cuando aparece Zhang Ziyi, una hermosa jovencita que se enamora a primera vista del igualmente joven profesor que viene de la ciudad a colaborar en la construcción de la escuela de la aldea, en la cual enseñaría durante el resto de su vida.
Me divertí mucho viendo todas las ingenuas argucias que se le ocurrían a la muchacha para llamar la atención del profesor: le preparaba comidas especialmente para él, se sentaba a la orilla del camino cuando sabía que pasaría por ahí, utilizaba el pozo de agua que le quedaba más lejos, pero que estaba frente a la escuela... hasta que lo conquistó. Pero de pronto él se tuvo que ir...
Con qué anhelo lo esperó ella día y noche, a la orilla del camino, primero bajo el ardiente sol, luego muerta de frío y azotada por la ventisca... mucho tiempo pasó, y cuando él regresó... muchas cosas pasaron, pero lo que queda de manifiesto fue ese amor absoluto, sin condiciones, sin reservas, sin dudas, que pasó una y otra vez la prueba del tiempo y la distancia.

Imagen cortesía de The People's Government of Shaanxi Province.

martes, noviembre 09, 2010

Libros para los Niños de Nuevo León

Leyendo la sección editorial del periódico encontré una referencia a una organización de ciudadanos que se llama Bibliocarreta Nuevo León.
La editorialista Rosaura Barahona hablaba sobre asociaciones a las que uno se puede integrar para ofrecer dinero, alimentos, aportaciones en especie, conocimientos o simplemente tiempo para trabajar como voluntarios en comedores públicos, hospitales, asilos para ancianos, orfanatorios y otros.
Pienso que el objetivo es participar cada quien con su granito de arena para ofrecer a los demás un poco de lo mucho que hemos recibido, y me pareció muy loable. Es algo así como iniciar una cadena de favores...
Investigué acerca de la Bibliocarreta Nuevo León y se trata de una asociación de ciudadanos que reúne libros, material educativo, alimentos y ropa para los niños de los municipios del sur de Nuevo León, que son los más desfavorecidos del estado. Se pretende darle facilidades a esos pequeños para incuncarles el gusto por la lectura, apoyarlos en sus clases y hacer un esfuerzo en general por promover la educación y evitar la deserción escolar. Es una labor muy bonita, creo que hace falta apoyar campañas como esta, pues está comprobado que las sociedades educadas son sociedades progresistas y más armónicas.

martes, noviembre 02, 2010

Party Monsters

En vista de todos los violentos sucesos que han estado ocurriendo, principalmente por las noches, muchas personas han (hemos) abandonado la costumbre de salir a divertirnos; en mayor o menor grado preferimos la relativa seguridad del hogar. Pero para mi sorpresa, este fin de semana había una animación general por salir a celebrar el Halloween, y aunque no me disfracé, decidí salir del encierro para divertirme y admirar una serie de personajes en disfraz, compitiendo por el premio al más creativo e impresionante. Por toda la ciudad, el ambiente era de gran fiesta, se notaba que la gente estaba ansiosa de celebrar. Y es que Halloween, es Halloween.