miércoles, diciembre 29, 2010

Autobús Hacia El Oeste 3 / ¡Las Vegas!


Anoche llegué al fabuloso Las Vegas. Fui a arrojar las maletas a la habitación y me salí a recorrer un poco. Hace 11 años estuve aquí y veo que las cosas han cambiado mucho. No sé si sea posible, pero es mucho más espectacular. Cuántas luces, cuánto brillo, verdaderamente todo aquí está hecho para asombrar incluso a aquellos que hemos perdido mucha de nuestra capacidad de asombro.
Pasé muy mala noche, con una tremenda congestión de los senos paranasales. Pensaba si me tendría que regresar a México y dejar las vacaciones para después... hoy por la mañana decidí ir a consultar al médico y ya me dieron medicamento, todo está bajo control. Consulta $79 dólares y medicamentos $80 dólares... carísimo, pero solamente así pude estar más tranquilo, la salud es lo principal, si no hay salud... no hay nada.
En la TV dijeron que solamente en 5 estados de Estados Unidos no ha nevado hasta hoy, y Nevada no es uno de ellos.
Hoy amaneció nublado pero ya salió el sol, aunque el aire está frío. Me he dado unas vueltas por las tiendas y aunque yo no sea muy fashion ni apegado a los gadgets, hay tantas cosas que llaman la atención.

Autobús Hacia El Oeste 2 / AZ & NV


Pensé que tendría oportunidad de conocer un poquito de Tucson o de Phoenix, pero pasamos de madrugada y sin detenernos. Ojalá pueda regresar después para conocer los lugares donde se filmó “Psycho”, de Alfred Hitchcock, todo un clásico y una de mis películas favoritas.
Pasé una noche tremendamente incómoda, ya que los asientos de este autobús son muy estrechos y rígidos. Tengo dolor en la parte baja de la espalda y la parte posterior de las piernas, vaya, creo que me estoy desbaratando. Por otra parte creo que me afectó mucho la enfriada en Laredo, de por sí venía un poco enfermo de la garganta cuando salí… pero espero mejorar.
Después de estas quejumbres, debo decir que estoy cumpliendo el objetivo del viaje, que es olvidarme de mi correo, de mi celular, de la rutina y el estrés de todos los días. Ahora tengo mucho tiempo para pensar, de hecho demasiado, y debo tener cuidado para evitar los pensamientos negativos y catastróficos y concentrarme en los positivos o bien en tratar de tener la mente lo más vacía posible.
Ayer en plena madrugada llegamos a Laughlin, NV. Desayunamos y nos hospedamos en una de las habitaciones del Colorado Belle, hotal en forma de barco de vapor que se encuentra a la orilla del Río Colorado, al cruzar todo cambia: es una hora más tarde y el lugar se llama Bullhead, Arizona.
Por fin un buen baño y un buen descanso. El hotel casino está lleno a reventar de maquinitas de juego… pero yo soy totalmente inmune a ellas. Mis compañeros de viaje, en su mayoría maestras jubiladas, están como enajenados, perdiendo cantidades variables de dólares. El ambiente es irrespirable, no sé por qué razón pero sí está permitido fumar y los jugadores hacen uso de este derecho a más no poder.
Yo me dedico a observar a la gente. En su mayoría gringos entrados en años y vestidos con gran descuido, es curioso pero casi todos con grandes problemas para caminar, algunos en sillas de ruedas, otros empujando un carrito, otros con las patas chuecas y caminando a ritmo de cumbia.Otros más con tanque de oxígeno. ¿Obesidad, falta de ejercicio, Vietnam, Tormenta en el Desierto?
Aparte de jugar, no hay nada más que hacer en este pueblucho. A la mañana siguiente emprendemos nuevamente el viaje. Hay sol y disfruto viendo estos bonitos paisajes. Me siento un poco mejor porque ayer conseguí Tylenol Sinus y además hace un rato una generosa maestra que se llama Rosy me regaló unas cápsulas de amoxicilina sin receta médica. Genial. Vi en la TV que el viernes estará a menos cero centígrados…

Autobús Hacia El Oeste 1 / TX & NM


Hace varios meses cayó en mis manos un folleto que anunciaba un viaje por carretera a través de distintos puntos de Estados Unidos para celebrar el fin de año 2010. Me llamó la atención desde que lo vi. "Creo que debería ir", pensé.
Luego vinieron los pensamientos de auto-sabotaje. ¿Quién cuidará a los perros? ¿Y si no me dan vacaciones? Es peligroso dejar la casa sola. Mejor ahorrar para comprar un auto nuevo. Encima de todo esto, el lunes pasado amanecí con dolor de garganta y molestias estomacales que resultaron ser una amibiasis; fiebres, tremendos dolores de estómago, tos, etc...
Por fortuna el día de Nochebuena amanecí un poco mejor. Pasé la Navidad en familia y hoy estoy haciendo lo que tenía tantas ganas de hacer: viajar por carretera, como pasajero, libre para pensar y reflexionar mientras lleno mis ojos de cielos, montañas, árboles, negocios, anuncios, calles, personas, escucho el ronroneo del motor y las llantas que giran sin parar.
En la helada medianoche en Laredo, Texas, hice fila para obtener el permiso. Desayuno en Del Rio. Nuevamente recorro el estado más grande de EU, esta vez hacia el oeste. Por primera vez estuve de paso en El Paso, avanzando a lo largo de la frontera con Ciudad Juárez.
Late mi corazón mexicano al ver casas de estilo familiar, gasolineras Pemex y tiendas Smart, a pocos metros de la barda fronteriza. Son lugares de mi país que quisiera y debería conocer... pero en estos momentos las condiciones no son precisamente las mejores.
Ya hace buen rato que entramos a Nuevo Mexico. En Las Cruces nos detuvimos a tomar café. Sólo un momento, hay que seguir recorriendo millas interminables, lo mejor está por venir.

domingo, diciembre 19, 2010

Niños con Propósito


Algo que me gusta mucho de la empresa donde trabajo es que la dirección apoya de manera generosa a varias instituciones de asistencia social, además de que cuando se ha presentado algún desastre siempre participa con ayuda, esfuerzo al que nos sumamos los empleados con mucho gusto.
En esta ocasión la empresa organizó una posada en un parque de diversiones local, especialmente para los niños de la casa hogar Vida con Propósito, quienes convivieron con los niños de los empleados y se divirtieron mucho con los personajes, la piñata y el Wii que les instalaron, pero sobre todo con las atracciones del parque, a donde corrieron veloces tan pronto acabó la merienda.
Estos niños han llegado a la casa hogar debido a que en sus propios hogares vivían bajo condiciones de maltrato o negligencia, muchos de ellos con padres sumergidos en adicciones, violencia, prostitución, etc. Algunos de esos padres los van a visitar, otros se olvidan de ellos. Parece increíble, pero es la realidad.
La casa hogar se da a la tarea de brindarles un ambiente sano y cubrir sus necesidades más elementales, para que tengan una infancia lo más feliz posible. Me dio gusto platicar con estos niños y verlos muy sonrientes. Y pensar que por poco no llegaban, pues vienen de otro municipio y el camión que les había prestado la Presidencia se descompuso. Pero el matrimonio que está a su cargo y la joven María Inés, hicieron un gran esfuerzo y los trasladaron en camión y luego en metro para que no se perdieran su fiesta.
Me acerqué a su mesa para ayudar a servirles su merienda y ver que no les faltara nada, y me conmovió mucho que algunos pidieran, con mucha pena, un segundo y hasta un tercer plato. Un pequeño me pidió dos veces otra bolsa de papas fritas... me quedé muy conmovido pensando en que no debe tener muchos días como estos, así que con mucho gusto fui a pedir más papas fritas.
Silvia, Jennifer, Daniel, Pancho, Sarahí, cuánta alegría en sus rostros infantiles, qué bueno que hay personas de buen corazón que dan un poco o un mucho de lo que tienen para hacer que su vida tenga un propósito.



sábado, diciembre 18, 2010

Cucho

No me fue posible escribir un comentario en el blog de Guffo, debido a que desactivó esta función, pero aprovecho este espacio para mandarle un afectuoso abrazo. No hay mucho que decir: perder a una mascota muy querida representa un gran dolor del que es muy difícil recuperarse.
Será porque la convivencia diaria con ellos los va haciendo parte de nuestra familia, los llegamos a ver como nuestros hijos y somos felices con sus gracias y sus talentos, pero también sufrimos cuando se extravían, cuando se enferman, cuando alguien los maltrata o cuando se van.
Cada día al regresar a mi casa del trabajo, veo a Tzu-Chi a través de la reja del corredor, dando saltos de alegría al verme llegar. Esto ya se ha convertido en un hábito, pero uno de estos días llegué y me encontré con la reja vacía. Lo llamé y no acudió... no pude evitar pensar que había pasado algo malo...
Pero lo seguí llamando y enseguida vino corriendo desde el fondo del corredor. Todo estaba bien. Qué alivio.
En un principio, cuando Tzu-Chi llegó como un regalo inesperado, no lo tenía en gran estima. Yo me encontraba muy triste por la pérdida de mi pequeño Bimbo. Pero el tiempo transcurre y día a día, los lazos afectivos con nuestras mascotas se hacen más y más fuertes, es por eso que su pérdida representa un golpe tan fuerte.