domingo, enero 30, 2011

Impermanence


As I stood with Mother outside, on the recently repaved sidewalk, the house in front caught all my attention. Not that I hadn't seen it before, but somehow this time I looked at it with different eyes.
Memories of happy times flooded my mind. On Sundays, the grandparents were happy receiving the visit of the big family they had raised -- most of them married at the time and with a bunch of noisy children.
The house stood big and principal, always well kept and neatly painted. I remember the elegant wooden door. It was the first house with a telephone! The owners were "the rich" of the neighborhood, and I admired the trucks and cars that were parked on the curb on Sundays and special occasions.
One of the daughters never married, so she was the one who took care of the old grandparents in their last days. He was the first to pass away, his wife a few years after.
Years passed by. The noisy children became adults and had their own children too, but they hardly ever visited the old big house, whose only inhabitant was the elderly, grumpy aunt. She and the house became older and older. When she became unable to take care of herself, her brothers and sisters decided to put her in a home.
She told my mother that she wanted to get back to her house -- she even escaped the nearby home one day. But they made her go back. Then she passed away too.
After years of neglect, the house is no longer pretty. It's dark and silent, the paint all flaked off -- an abandoned house. Gone are the days when it was full of chatter, laughter, and noisy children. Impermanence.

sábado, enero 29, 2011

Murse


En vista de que están tan de moda, decidí hace poco comprar una "murse" o bolso para caballero, con la idea de liberar a los bolsillos de mis pantalones, siempre abultados por el teléfono, el PTT, llaves, monedas, USB, billetera, papeles y demás chácharas.
Verdaderamente es un objeto muy práctico, pero me ha costado mucho acostumbrarme y raras veces la cargo, casi siempre la dejo en el auto.
Por una parte, pienso en cómo le haré para sacar el teléfono cuando esté sonando. Y por otra parte, pienso que como no estoy familiarizado con su uso, pueda olvidarla en algún lado, o peor aún, que algún ladrón me la arrebate. ¿Qué haría en un caso así? ¿Lo persigo y lo agarro a bolsazos o a madrazos? ¿Cómo le harán las mujeres, tan acostumbradas a portar este accesorio que se ha vuelto indispensable?
Por lo pronto los bolsillos de mi pantalón siguen atiborrados, mientras que en la flamante "murse" solamente hay unas bolsitas de té, una cámara fotográfica, monedas y unos cuantos papeles.

viernes, enero 28, 2011

Disturbios Egipcios y Peleas Mediáticas

Veía hace rato por televisión el noticiero del "Teacher" López Dóriga. Me sorprendió que le dedicara gran parte del mismo a denunciar que el periódico Reforma publica notas sin fundamento con objeto de desprestigiar a candidatos de determinado partido político justo unos días antes de las elecciones, persiguiendo influir en el resultado de las mismas.
El diputado Arturo Zamora acusó a este diario de haberle hecho una campaña de desprestigio en el 2006, a base de calumnias y supuestas declaraciones hechas por un testigo protegido (cuya identidad obviamente no salió a la luz), lo que motivó que perdiera las elecciones para la gubernatura de su estado.
Posteriormente, el citado diario publicó que sus informantes (no el diario) se habían retractado de sus acusaciones.
En este juego de dimes y diretes al calor de las próximas elecciones en el estado de Guerrero, es difícil saber quién dice la verdad. Sin embargo, la noticia me sorprendió porque siempre había considerado a este medio como un defensor de la verdad, enemigo de los sobornos y determinado a no ceder ante los gobiernos que intentaban imponerle censura.
Creo que han cambiado mucho las cosas.

Otra noticia sorprendente fue la cobertura de los disturbios en Egipto provocados por las manifestaciones masivas contra el gobierno de Mubarack. Para acallar las protestas, se ha cancelado el Internet y los teléfonos celulares, se ha prohibido a los extranjeros tomar fotografías desde sus hoteles y se ha hecho uso de la fuerza pública para dispersar violentamente a los manifestantes.
Vi imágenes de cientos de personas que se lanzaron a las calles para protestar contra un gobierno, para defender sus derechos. Lo que vi en el fondo de esas imágenes fue unión y solidaridad, ciudadanos unidos por un fin común.
No soy partidario de combatir violencia con violencia, pero cómo me gustaría ver en mi país una unión así de fuerte (la unión hace la fuerza) que hiciera retroceder con su sola presencia a la maldad, la violencia y la impunidad para que vuelva a reinar la paz.

miércoles, enero 26, 2011

Instrucciones para Vivir

Hoy volví a leer algunos consejos extraídos del "Pequeño Libro de Instrucciones para la Vida", de H. Jackson Brown, un libro que dejó una profunda huella en mi vida por el caudal de información práctica y sensata para lidiar con las situaciones cotidianas en la casa y en el trabajo, para llevar buenas relaciones interpersonales, para no ser víctima de abusos y para trascender en esta vida gracias a la cortesía y las buenas acciones.
Según sé, el autor escribió esta serie de consejos como un regalo de despedida para su hijo, quien estaba a punto de dejar el hogar para ir a estudiar a una universidad en otro estado. El joven compartió estos consejos con otras personas y en poco tiempo fueron pasando de mano en mano; poco después el autor decidió publicar un libro, que se convirtió en un éxito de librería.
Mientras volvía a leer esos textos que tanto me gustaron, me di cuenta de que algunos de ellos, sin darme cuenta, los fui incorporando a mi estilo de vida y se convirtieron en hábitos.
Por ejemplo: si pides un auto prestado, devuélvelo con el tanque lleno; deja pagado el parquímetro para la próxima persona que lo use; no te subas al auto de una persona que ha estado bebiendo; en el cumpleaños de tu esposa, regala flores a su mamá; dale a la gente una segunda oportunidad, pero no una tercera; si te preguntan la causa de una ruptura amorosa, simplemente di "fue mi culpa"; paga a tiempo tus recibos; contrata a personas más inteligentes que tú...
Hay muchísimos más, que reflejan la mente sorprendentemente clara, sensata y práctica del autor. Este libro puede ser un gran regalo para todo tipo de persona, pero especialmente para los jóvenes que van abriéndose camino en la vida.
Ahora que di con el libro en formato digital, aprovecharé el salvapantallas de mi computadora para que despliegue un consejo al azar cada vez que se quede inactiva... cada uno de ellos es una herramienta increíblemente eficiente para hacer frente a las situaciones de cada día.

domingo, enero 23, 2011

Letra Cursiva


El viernes me pidió una compañera que le rotulara a mano unas invitaciones, pues le habían dicho que yo tenía bonita "letra". Con mucho gusto lo hice y ella quedó muy contenta con el trabajo.
A decir verdad sí se veían muy bonitos los rótulos, pero yo, que a veces soy demasiado perfeccionista, no quedé del todo contento porque sé que mi caligrafía cursiva no es "como debería de ser". Me explico enseguida.
Resulta que hasta antes de que entrara yo a la escuela, a los niños se les enseñaba la letra cursiva. Me cuentan mis hermanos que antes de enseñarlos a escribir los ponían a hacer planas y más planas de ejercicios preparatorios, como círculos, óvalos, líneas rectas, inclinadas, etc.
Gracias a estos ejercicios se podía lograr una caligrafía muy presentable y bien hecha.
Sin embargo, cuando yo entré a la primaria entró también la Reforma Educativa, y la instrucción era olvidarse de la letra cursiva o "pegada" y enseñar a los niños a escribir con letra de molde o "script", como le decían entonces.
Pero la mayoría de los maestros ni conocían esta forma de escribir, pues nunca la habían usado en su vida, de modo que me enseñaron de forma deplorable y mi caligrafía "script" era espantosa.
Más adelante, estando en tercero o cuarto, la caprichosa Secretaría de Educación Pública decidió que nos enseñaran la letra cursiva. Pero los nuevos maestros que me tocaron no tenían ni puta idea de esta forma de escritura, así que me la enseñaron a como Dios les dio a entender y sin ejercicios como los que hacían mis hermanos mayores.
De modo que sí aprendí, pero ciertas letras las escribo de una manera muy particular que no es la correcta, como la F, la G, la K, etc. Además, nunca pude dominar la unión de ciertas letras entre sí, de modo que en muchos casos hago separaciones (que no se notan demasiado) y por lo tanto mi escritura no es letra "pegada" al cien por ciento. Y se ve bonita porque con la práctica he logrado escribir con más cuidado, pero como dije antes, no me satisface del todo.
Así que ayer que pasé por una librería, me acordé de este asunto y me compré un libro de ejercicios que enseña a escribir con letra manuscrita o cursiva. Bien dicen que nunca es tarde para aprender.

miércoles, enero 19, 2011

Lágrimas de Mujer

Sin saber de dónde ni por qué, vino el recuerdo doloroso de aquella ocasión en que te vi llorar, desconsolada. Entre sollozos que quebraban tu voz, lamentabas su trato injusto, su abandono, su falta de amor de madre.
Te sentías sola, desamparada. Cómo deseé haber tenido los medios para solucionar esa necesidad, ser capaz de hacerte olvidar tus lágrimas y verte sonreír como siempre. Torpe como todos los hombres antes las lágrimas de una mujer, no recuerdo qué dije para intentar, sin conseguir, consolarte.
Otra vez fui el yo causante de tus lágrimas, y a causa de ellas se estremeció mi pecho y se me nubló la mente por la angustia. Lo lamento hasta hoy. Aún sollozo al recordarlo.
Que tus días sean días llenos de sol, plenos de felicidad, que nunca se apague tu sonrisa y que jamás tengas que llorar. Yo, Lucas.

jueves, enero 13, 2011

Yo quiero ver de nuevo luz en toda mi casa...

Definitivamente uno de los muchos talentos de los que carezco es ese sentido creativo para embellecer mi casa. Esta es de plano muy sencilla, austera, y la he llenado de objetos prácticos que las más de las veces no son bellos.
Pero si bien no se me da la creatividad, afortunadamente he tenido oportunidad de visitar algunos hogares cuyos dueños se han dedicado a adornar y vestir, con tan buenos resultados que los visitantes se sienten encantados de estar ahí, disfrutando una atmósfera cálida, bella y acogedora.
He tomado nota de algunas buenas ideas, y en este año que empieza me gustaría hacer mi espacio personal no solamente funcional sino también bello, con mucho color, mucha luz, estética y un poco o un mucho de arte, según sea posible. Después de todo, dice Mrs. Bugs Bunny que nuestra casa es el reflejo de nosotros mismos...

lunes, enero 10, 2011

Rencuentro con la Muy Noble y Leal





Hacía tanto que no estaba en el DF, pasaron casi ocho años hasta este viernes pasado. Me fui a trabajar todo el día a la oficina de allá (no sin antes comer unas ricas quesadillas), y luego me quedé el fin de semana a disfrutar la ciudad casi vacía, antes del regreso de los vacacionistas. No hubo oportunidad de conocer a la Reina del País de los Hongos, pero cuando menos charlé con ella por teléfono, divertido con su voz alegre y cantarina, exactamente como la chamaca que es.
Estuve hospedado en un lujoso departamento con vista al Parque México, maravillado con la colección de arte que mis anfitriones exhiben en su sala. El sábado acudí a una animada tertulia con unas grandes personalidades, una conductora de TV, el director de un canal de noticias para toda Latinoamérica, la ex-representante de El Puma, una simpática dama que traduce del francés al español y ahora también del chino al español, un sicólogo cubano... toda una experiencia de aprendizaje y una suculenta cena puertorriqueña.
Recorrí nuevamente esas grandes avenidas del DF, maravillado ante sus históricos edificios, los restaurantes de la Condesa, las tiendas de Polanco, un desayuno dominical en Reforma 222. Un detalle divertido es el salto que di mientras el auto recorría a toda velocidad el Eje Central a la altura de Viaducto... casi rompo el techo.
Me divertí mucho con mis amigos el Dr. de León, Juvenal, Willy y Eduardo, personas muy agradables, estupendos anfitriones y con una alegría de vivir contagiosa.
Qué maravilloso es ese programa del gobierno del DF de cerrar el Paseo de la Reforma los domingos para que toda la gente que lo desee pueda pasear en bicicleta, en patines o en los más curiosos artefactos. Es un espectáculo increíble, la gran avenida convertida en un alegre paseo familiar donde los autos sencillamente no entran. Ojalá más ciudades de nuestro país siguieran este ejemplo.

martes, enero 04, 2011

En Casa

Qué bien se siente llegar a casa después de un viaje, especialmente de uno tan ajetreado como el que tuve yo. Después de la consulta médica me sentí más tranquilo y decidí disfrutar mis vacaciones tanto como fuera posible.
Tenía planeado hacer un tour al Gran Cañón, de hecho ese era el motivo principal de mi viaje, pero debido a las inclemencias del tiempo y a que no me sentía al 100 por cierto, la aventura quedará para otra ocasión, espero que muy cercana.
En su lugar recorrí lo más que pude la Ciudad del Pecado: conocí la fastuosidad del Cosmopolitan, con sus cortinas colgantes hechas con miles de relucientes cristales de swarosky, la modernidad de vértigo del Stratosphere, la atmósfera romana del Caesar's Palace, las exclusivas tiendas del Wynn.
Sin duda lo que más me fascinó fue la decoración del Venetian; la primera vez que estuve en Vegas estaban a punto de terminarlo, pero ahora ya pude admirar sus canales con todo y gondoleros, así como el cielo artificial de su planta alta, con una apariencia engañosamente real, pintado de nubes esplendorosas que realmente uno se sentía en una plaza veneciana durante una tarde de verano.
En Chinatown degusté una estupenda sopa wonton, rodeado de comensales chinos, y en la calle peatonal Fremont Street me quedé impresionado con su techo que es a la vez una luminosa y colorida pantalla de proyección gigantesca pues abarca cientos de metros. Sólo pude resistir unos minutos pues el aire estaba a punto de congelación, así que me refugié en un McDonald's a tomar té mientras llegaba la hora de regresar al hotel.
No soy apasionado de comprar ropa, pero las tiendas de por allá tienen unas cosas hermosísimas y a precios de ganga, así que me traje dos o tres cosillas para renovar mi vestuario y también para regalar.
Hablando de regalos, en un aparador de una tienda muy exclusiva llamada Neiman Marcus (que yo no sabía que era muy exclusiva pues soy casi totalmente anti-fashion), me gustó un bolso de noche en forma de búho para regalarlo a una de mis sobrinas.
La vendedora me explicó que era un bolso de la diseñadora Judith Lieber y que tenía una colección muy hermosa y bla bla bla, pero nunca me habló del precio. Intuí que costaba una fortuna y decidí emprender una graciosa huida. Ya una vez en casa lo busqué por Internet y me di cuenta de que cuesta más de 4 mil dólares... escandaloso.
El fin de año lo pasé en mi habitación con la calefacción al máximo y viendo los fuegos pirotécnicos por los ventanales. Sin embargo, no lamenté en absoluto el hecho de no poder salir a la helada intemperie, pues la avenida era un caos y un desorden, atestada de personas de todo el mundo, de todas las razas y colores, muchas de ellas ebrias y/o mariguanas. Realmente disfruté mi fin de año 2010.
Ahora a seguir recuperándome y a trabajar mucho para reponer lo que se gastó. Pero lo bailado...