domingo, febrero 27, 2011

Retumbaron los Balazos

He optado por no hablar de las balaceras y en general de la violencia que se vive en Monterrey y otras ciudades de mi país.
Sin embargo, hace poco menos de una hora iba a sacar el auto de la cochera para dirigirme al Centro, cuando empezó una tremenda balacera que retumbaba en el cerro que está muy cerca de mi casa.
Al principio me quedé paralizado, ya que hasta ahora sólo había escuchado un estruendo así en las películas, nunca en la vida real; sólo atinaba a ver a mi vecino que desde la acera de enfrente volteaba hacia el cerro mientras su esposa, desesperada, le gritaba que se metiera.
Salí de mi estupor y me metí a mi casa; sabía que la balacera se desarrollaba muy cerca, pero no podía determinar qué tanto. Apenas oscurecía, pero decidí no encender ninguna luz más que la de la pantalla de la computadora.
Y me quedé impresionado ante la maravillosa inmediatez del Twitter. Tengo una cuenta que muy poco usaba, pero en este momento fue de una gran utilidad para recibir y transmitir información vital que muchas personas buscaban desesperadamente.
Sintonicé también el noticiero, y apenas me enteré que los militares habían abatido a tiros a tres hombres en la colonia que está contigua a la mía, retransmití esta información. Fue así como una aburrida tarde de domingo se convirtió en una de gran tensión. Las balaceras continúan. Pero eso, también, pasará.

martes, febrero 22, 2011

Feliz Sin Motivo Alguno

Diariamente me llegan a mi correo extractos de algún libro budista, cortesía de Tricycle. Todos son buenos, pero algunos son maravillosos y los que son más bellos y hablan de temas más generales y cotidianos me gusta traducirlos y compartirlos con mis amigos.
Este extracto en especial hablaba de que aprendiéramos a estar felices sin motivo alguno, es decir, que nuestra felicidad no dependa de algún factor externo, sino que salga libremente de nuestro interior.
Para mí estas palabras han tenido un efecto muy especial, y desde su lectura me he estado dedicando a estar contento, a empeñarme en no detenerme en las cosas negativas y simplemente enfocarme en apreciar la realidad TAL COMO ES sin ponerle etiquetas de ninguna clase. Sorprendentemente, mientras más observo, más me maravillo ante todas las cosas bellas que ofrece la vida: la risa de mi compañera Fer, la amistad de mis compañeros de trabajo, la claridad que antecede a la salida del sol, la mirada de Tzu-Chi, la suavidad de mi edredón, las hojas microscópicas que van creciendo día con día en las plantas, la magia de todo lo ordinario, que realmente es extraordinario. Y lo más hermoso de todo: vivir.
No vaya a pensarse que no tengo problemas en la vida. Muy al contrario, sobrellevo una fuerte adversidad con una valentía que me ha costado mucho desarrollar. Pero lo principal es que me esfuerzo por todos los medios de concentrarme en el ahora, y en el ahora todo está bien.

domingo, febrero 20, 2011

Insomne

Me puse a escuchar música con mis audífonos para ver si el sueño llegaba, pero no fue así. No tengo calor, ni frío, ni estoy preocupado. Simplemente no tengo sueño. Y eso que hoy me levanté a las 6 de la mañana a caminar.
Los momentos de gran angustia y tensión ya pasaron, ya he aceptado la llegada de una nueva etapa en mi vida y ahora me siento impaciente por seguir aprendiendo, disfrutar la compañía de las hermosas personas que tengo a mi alrededor, de vivir intensamente la vida, plenamente consciente de mi presente eterno.
Miro hacia atrás y me doy cuenta que he vivido una serie de adversidades y momentos muy tristes, eventos trágicos. Como dice un amigo: a mí me ha pasado lo que a nadie le pasa. Pero al mismo tiempo me doy cuenta de que, si bien en ocasiones casi me he derrumbado, siempre he tenido el coraje y la fuerza para levantarme y seguir adelante.
Por eso haré todo lo que esté a mi alcance para que estos nuevos tiempos sean los mejores de mi vida. Ya es hora.

jueves, febrero 17, 2011

Les Feuilles Mortes


Pues este es el título de una canción francesa muy classique, y esto es lo primero que viene a mi mente cuando veo los árboles de mi colonia y de mi ciudad, con todas las hojas muertas debido a la helada de hace unas dos semanas.
Los principales afectados fueron los ficus, especie que abunda a pesar de que no es nativa de nuestra región. Mis tres anacahuitas quedaron también con las hojas muertas, pero me parece que van a retoñar porque como son especies nativas y silvestres están muy acostumbradas a este clima tan alocado y extremoso.
Y mientras espero impaciente a que vuelvan a retoñar, me doy cuenta de que poco a poco va amaneciendo más temprano, el clima va cambiando y se antoja hacer ejercicio. Ya quedaron atrás los días en que lo único que deseaba al salir del trabajo era refugiarme del frío.
Así que por lo pronto voy a salir a dar una buena caminata...

sábado, febrero 05, 2011

Cerveza Minerva

Hace tiempo que tenía ganas de beber una cerveza, pero por diferentes circunstancias no era posible, más que nada por no poder combinar alcohol con la serie de medicamentos que había estado tomando.
Así que anoche que fui al super, me asomé al anaquel de las cervezas y decidí elegir una especial, como iba a ser sólo una, no podía ser cualquier cerveza. Después de ver unas de Portugal, de Holanda, de Suecia, opté por una que lleva el nombre de Minerva.
Hasta que la destapé, a la hora de la cena, me di cuenta de que no es extranjera sino orgullosamente mexicana, para más señas, elaborada en Jalisco. Verdaderamente estaba deliciosa, con un sabor exquisito que disfruté hasta la última gota. Me dan ganas de comprar una más y esta vez beberla a la salud de mi querido amigo bloguero Álvaro, deseando que ya no esté triste.

Al beber la cerveza me puse a pensar una vez más en tantas personas que conozco, principalmente hombres, que tienen por hábito beber con gran frecuencia no una ni dos, sino muchas cervezas, tal vez demasiadas, sin saber parar, algunas veces, hasta embrutecerse y caer en actitudes que van desde el ridículo o la molestia hasta la tragedia irreversible.
En Facebook abundan los comentarios y las fotos relacionadas con las cervezas del viernes, del sábado, de cualquier día. Un conocido le tomó una foto a las que tenía en su refrigerador y le puso como título "Tengo tarea". Yo me quedé verdaderamente intrigado: ¿tarea? ¿Quién lo obliga?
Otro fue de viaje a cierto país y la primera foto que publicó fue una que muestra las cervezas que se trajo de allá.
No me hago el inocente. Alguna que otra vez, en mis años más jóvenes, he bebido de más, generalmente por estar "a tono" con los demás integrantes de la reunión social, celebración o noche de antro.
Sin embargo, generalmente, por más que he querido seguirles el paso, simplemente no puedo. Me da sueño, me canso o simplemente llega un momento en que mi paladar se fastidia de la cerveza y me doy cuenta de que seguir bebiendo no tiene ningún sentido ni me da placer alguno.
Desde hace un buen tiempo solamente bebo en forma muy ocasional, cuando realmente quiero hacerlo, por ejemplo, un par de cervezas en un día de calor mientras lavo mi carro. O una buena copa de vino, quizás dos, con una buena cena. Unas dos o tres en alguna reunión con los amigos o la familia, aunque no es indispensable.
Señala Eckhart Tolle en "El Poder del Ahora" que "Si no fuera por el alcohol, los tranquilizantes, los antidepresivos, así como las drogas ilegales, que son todos consumidos en grandes cantidades, la demencia de la mente humana sería aún mucho más evidente de lo que es ya. Creo que si fuera privada de sus drogas, una gran parte de la población se convertiría en un peligro para ella misma y para los demás". En el pasaje se hablaba de lo destructiva que puede ser nuestra mente si le permitimos que nos controle.
Me gustaría mucho conocer, sin prejuicios, por qué para muchas personas el alcohol parece ser indispensable en sus vidas. Alguien que por casualidad esté leyendo esto, ¿quisiera compartir su opinión? Puede ser anónima. Gracias. ¡Salud!