Il y'a ceux qui veulent mourir un jour de pluie
et d'autres en plein soleil...
Dalida (Jeff Barnell) / Mourir sur scène
Exhausto después de un día de intenso trabajo, llego a la intersección donde debo girar a la derecha para dirigirme a mi casa, como todos los días. Pero me sigo de frente. Debo hacer un pago en un centro comercial cercano.
Luego me dirijo a comprar un café helado, el cual saboreo lentamente esta vez, mirando las montañas, la gente a mi alrededor, observando mis pensamientos.
Et quand j'ai vu les gens autour, je souriais, souriais, souriais...
Siento la necesidad de aislarme, de estar solo, de dar libre curso a mis pensamientos. Es momento de hacer un alto en el camino, mirar tan sólo un instante lo avanzado y, considerando el presente, empezar a esbozar lo que ha de venir. Ni quedarse sentado a esperar a que la vida pase, ni intentar controlar y planificar hasta el más mínimo detalle, pues es imposible. Solamente intentar definir un rumbo.
Et comme si j'attendais quelqu'un, j'marchais, marchais, marchais...
Mis pasos me llevan a una fuente. El movimiento del agua me hipnotiza, y permanezco sentado frente a ella, gozando el espectáculo. Observo a un niño que también se siente atraído hacia la fuente, y a su papá que llega para cuidarlo. Pero yo estoy más lejos.
Al oír el rumor del agua creo escuchar risas y voces del pasado que trato de descifrar. Hay fragmentos de conversaciones que hace mucho cesaron. Cierro los ojos y recuerdo esas tardes de tormenta, mientras corríamos completamente empapados. Luego llegaríamos a desvestirnos y a amarnos a plenitud. Si pongo atención reconozco también el sonido de las olas golpeando la arena de la playa y la brisa inundando el aire de frescura...
Et en voyant l'enfant, je souvenais, souvenais, souvenais...
Camino hacia el cinema. Las funciones ya empezaron, así que me encamino hacia el exterior nuevamente. Una pareja de jóvenes se encuentra en la entrada. Percibo que no logran ponerse de acuerdo; los dos están molestos, distanciados. Pero, de alguna manera, no se deciden a separarse e irse cada cual por su lado. Avanzan unos pasos, parece que se despiden, pero luego regresan...
Et en savant qu'ils s'aimaient pendant que je vive dans ma solitude, je souffrais, souffrais, souffrais...
No hay nada a qué quedarse. Ya pensé un poco, sé que hay ideas que irán germinando poco a poco, caminos que se develarán de pronto. Cambios que ocurrirán en el momento menos pensado. Con un largo suspiro, me reencuentro con mi realidad inmediata y me dispongo a partir. Solo, como hasta ahora, resuelto como nunca a recorrer la siguiente parte del camino, en compañía. Estoy listo por fin. ¿Tú?
Et quand je retournais, mon coeur pleurait, pleurait, pleurait...
