martes, febrero 17, 2009

Loco, Más que Loco


A este mes le llaman popularmente "febrero loco", y nunca como en este 2009 había sido tan cierto. La tarde del sábado, entre las carreras hacia mi cita semanal con Bugs Bunny y mi clase de budismo, casi me sofoco con el calorón que se sentía, y eso que toda mi vida la he pasado aquí. Parecía pleno verano.
Primero en el carro, luego caminando por el Barrio Antiguo bajo un sol abrasador, después sofocado en el metro, porque a los genios de Metrorrey no les alcanzó la lana para ponerle aire acondicionado, así que solamente prenden la apestosa ventilación y ahí vamos respirando los hediondos olores de las alcantarillas, así como de la gente apestosa y sudorosa, porque los hay.
Para acabarla me dio una sorpresiva diarrea que en dos ocasiones me hizo buscar con desesperación un baño. Sucede que tan pronto acabó mi ayuno me comí la bolsota de cacahuates fritos que me regaló Claudia, con los resultados arriba descritos. No contento, me compré un refrescante jugo de plátano, fresa y papaya que más tardé en saborearme que en ir corriendo al baño.
Por la noche fui con el Pollo, Héctor y demás miembros de la tropa a un antro lleno de humo y gentes bailando alocadamente, o bien haciéndose entender a gritos. Yo deseaba ir a otro antro, pero la mayoría votó por ese lugar al que siempre van ellos y tuve que acompañarlos.
No me divertí, de hecho tan aburrido estuve que me fui a los sillones de la entrada y ahí me quedé dormido mucho más de una hora. Increíble, todo mundo divirtiéndose de lo lindo y yo gozando de un sueño placentero. De por sí nunca he sido muy afecto al ruidazo de una discoteca, pero esta vez estaba cansadísimo y harto a más no poder, y no quise salirme porque mi carro se había quedado muy lejos en casa del Héctor.
La mañana siguiendo amaneció muy nublada, y por la tarde empezó a caer una llovizna muy ligera, de esas que sólo consiguen formar una película de lodo sobre las avenidas para que los coches se resbalen y choquen entre sí. Yo venía bajando la pronunciada loma de Boulevard Acapulco, que remata con una curva cerrada, cuando alcancé a ver a una señora que manoteaba hacia mí indicándome que frenara.
Apliqué el freno y mi 306 empezó a danzar El Baile de los Cisnes, lenta, muy lentamente, pero afortunadamente en pocos segundos se detuvo y logré evitar estrellarme con los otros tres vehículos que acababan de carambolear frente a mí.

RELIQUIAS DEL TÍBET

Seguí mi camino, agradecido de haberme visto librado de un accidente. No hubiera querido perderme por ningún motivo la maravillosa exposición "Reliquias del Tíbet", que presentó Casa Tíbet México en la Casa de la Cultura, ya que era el último día y estaban a punto de cerrar el recinto. Llegué muy apurado y me dieron una etiqueta con el número de visitante 2007.
Subí las escaleras de madera de este hermoso y pequeño centro cultural, que fuera hace muchos años una estación del ferrocarril. En la segunda planta descubrí maravillado una serie de reliquias sagradas con una gran significación para los budistas.
En el centro de un altar destacaba monumental una estatua gigantesca de un Buda sentado, y a su alrededor se encontraban dispuestas las reliquias, entre ellas una gota de sangre de Buda. Antes de iniciar el recorrido circular, al frente se encontraba una bandeja llena de agua y en su interior una pequeña estatua de Buda; los visitantes fuimos invitados a tomar agua con un cucharón y verterla sobre la estatuilla, simbolizando así nuestra limpieza de cuerpo, mente y espíritu como preparación para admirar las reliquias.
Algo que me gustó mucho es que al final del recorrido se encontraba una monja budista, ante quien los visitantes nos inclinábamos para que colocara algo así como un cáliz dorado sobre nuestra cabeza y musitara una bendición.
De nuevo en el lobby, admiré los pósters, discos y estatuillas que tenían a la venta. Me quedé con tremendas ganas de comprar un anillo precioso de color plateado, que tenía una franja al centro, giratoria, donde se leía en caracteres tibetanos dorados el mantra OM MANI PADMI HUM. Estaba al excelente precio de $150, pero no había de mi número.
También hubiera querido adquirir una pequeña estatuilla de Buda Shakiamuni, bañada en oro. Costaba sólo $400 pero no aceptaban tarjetas de crédito, y como muchos saben no acostumbro cargar dinero en efectivo.
Esta exposición estará a partir del sábado en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el D.F.

Ayer amaneció con mucho frío y una llovizna que duró todo el día. Otra vez me asaltaron esas ganas de mandar al diablo todo por ese día y quedarme en casa a dormir un poco más. Había pensado regresar a casa tan pronto saliera del trabajo y echarme en la cama, pero no fue así. Tuve que ir hasta el Centro para una cita con el dermatólogo, luego recorrer farmacias para comprar las cremas carísimas, poner gasolina al carro y luego ir a la Bodega Aurrerá para comprar las croquetas de mis muchachos. Llegué a casa con un hambre de perro, la cual mitigué con unos ricos frijoles y un poco de papa al horno. Terminé cansadísimo, pero aún así me obligué
a sentarme frente a la computadora para avanzarle a una traducción. Trabajo es trabajo, y la lana mucha falta que hace.
Hoy ya salió el sol y el clima está más tibio, casi caliente, pero no se ven mis queridas montañas, no sé si por la neblina, el smog o las dos cosas.

En un sitio que se llama bibliotheka.org o algo así encontré el libro Cometas en el Cielo, así que ayer y hoy lo he estado leyendo en los pocos ratos libres; la trama está cada vez más interesante y conmovedora, y ha habido unos momentos que casi me pongo a chillar. Estoy usando el maravilloso Spreeder, que me permite leer a 300 o más palabras por minuto. Si les interesa lo pueden encontrar en www.spreeder.com , únicamente hay que vaciar el texto que les interese y darle "play" para que vayan apareciendo las palabras en la pantalla a gran velocidad.

2 comentarios:

  1. Hombre dios que cansado estubo todo eso y que miles de calamidades viviste, pero sabes que e lo bueno que también viviste un par de experiencias extraodinarias... adore lo del Tibet ...

    Quiero hacerme budista

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  2. elbibis,

    Espero ya estes mucho más repuesto y esque, vaya que debiste haber pasado incomodidad y molestias. Te recomiendo no hagas caso omiso a los consejos de alimentacion y aplicarse.

    Que interesante el tema del Tibet y la exposición imagino estará fantástica.

    Un abrazo.

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