miércoles, junio 03, 2009

Houston One

Después de un buen número de años de no visitarla, este fin de semana estuve en la ciudad de Houston. Fue un viaje muy apresurado en automóvil, en compañía de Héctor y el Pollo, pero la estancia allá fue muy placentera.
Llegamos el sábado por la noche directamente a la terminal Greyhound, ya que el Pollo continuaba su viaje hasta Memphis, donde planea permanecer un tiempo. Sin embargo, se le pasó el camión porque perdimos mucho tiempo en la frontera, en la fila del puente y luego en la de los permisos para pasar más allá de las 20 millas. Y luego en Laredo anduvimos como tontos buscando un lugar donde comer que no estuviera tan caro.
A partir de Laredo y casi hasta la entrada de Houston me tocó manejar a mí. Es una delicia manejar en las carreteras de Estados Unidos, curvas muy bien hechas, superficie de rodamiento en buen estado, señales claras y colocadas con mucha anticipación. Al atardecer teníamos el sol a nuestra espalda, un sol absolutamente rojo como nunca lo había visto. Héctor tomó una foto, espero conseguirla luego.
Entramos a la ciudad de Houston por el lado poniente, todavía teníamos que dirigirnos al Centro y localizar la estación de autobuses. Por más que nos apuramos llegamos justamente cuando el autobús iba saliendo, así que el Pollo tuvo que esperar dos horas más para tomar el siguiente camión. El cuate de los boletos se portó muy bien y no cobró los 15 dólares extra por cambio de horario.
Por cierto, esa terminal Greyhound que está en el Centro, justamente sobre Main Street, está atestada de malvivientes y personas sin hogar que te piden dinero una y otra vez. Los empleados los corren y ellos permanecen un rato afuera, pero vuelven a entrar y comienzan a pedir a todos. Es lamentable el espectáculo y no pude menos de preguntarme cómo habrán llegado a esas condiciones. Quizás la droga, el abuso del alcohol.
Al día siguiente, domingo, asistimos a una iglesia católica grandísima, con inmensas áreas de jardines y estacionamiento que se llama Príncipe de Paz, donde fue la Primera Comunión de Daniel y Mackeilla, sobrinos de Héctor. Yo estaba tan desvelado que me la pasé dormitando, incluso me quité los zapatos para estar más a gusto, ante el escándalo de algunos. Sí, ya sé que es irreverente pero de verdad me caía de sueño.





Mackeilla, un servidor y Daniel.

Al terminar la ceremonia nos fuimos al restaurante Veracruz, propiedad del padrino, donde nos dimos un buen atracón de una parrillada consistente en fajitas de res, de pollo y deliciosos camarones. Sólo faltó una buena salsa mexicana, porque todo lo que hacen allá que dicen que es "auténticamente mexicano", en realidad es una burda imitación.
Me despaché unas deliciosas cervecitas Budlight mientras disfrutaba la interesantísima conversación de Magda y Dasu, guatemalteca ella e hindú él. Gracias a su amena plática conocí muchos detalles de primera mano de sus respectivos países; Magda me ilustró sobre la deliciosas tortillerías de Guatemala, en donde las tortillas no se elaboran en máquina sino a mano, mmmmmm qué delicia. Dasu fue muy amable y paciente conmigo y respondió a todas mis preguntas sobre su fascinante país y su cultura. Me despejó dudas sobre la trinidad Prahapati (Brahma), Vishnu y Shiva. Incluso me recomendó un libro sobre hinduismo que pienso conseguir.
Tras la comida nos fuimos a visitar a Edith, otra cuñada de Héctor que conozco de hace varios años. Es una chilanga muy simpática y alivianada, excelente anfitriona y con un corazón generoso y noble. Actualmente su esposo Mario trabaja fuera de Houston; ella ha estado sola pero no desvalida, es tan hábil que recientemente se deshizo de su vieja casa y compró un casonón tremendo en una bonita sección de la ciudad. Muy amable, me dijo que "su casa es mi casa" y estoy invitado a quedarme ahí cuando regrese a Houston.
Impresionante el tráfico de Houston. Grandes avenidas llenas de autos todo el día, me preguntó a donde irá tanto la gente y por qué no se queda en su casa. Ciertamente son raros los congestionamientos, al menos ese fin de semana, pero jamás pude ver una avenida vacía, a todas horas hay tráfico.
Otra cosa en la que me fijé es que las llantas de los autos están negras, negras, hasta parecen nuevas. Será porque en esa ciudad no debe haber ni un centímetro cuadrado sin pavimentar; en cambio aquí en México, al menos en Monterrey, hay tantas áreas de tierra o terracería que las llantas de los coches siempre están muy sucias y polvorientas.
Como siempre que voy a Estados Unidos, me quedo boquiabierto de admiración ante la planeación de sus calles y el magnífico estado de éstas. Carriles bien definidos, señalamientos colocados con muchas millas de anticipación, todo perfectamente señalizado, como digo yo, a prueba de pendejos; necesitas ser muy distraído para perderte.
Claro, cuando llegas a una zona céntrica en donde se cruzan varias carreteras (Interstate 45, Interstate 10), avenidas, avenidas de paga (Beltway 8) y anillos viales (Loop 610), tienes que tener mucho cuidado porque si no vas por el carril adecuado te vas para otro rumbo y luego regresar al mismo punto es todo un cuento.
El lunes nos lo pasamos todo el día en la carretera. Hicimos muchas horas de viaje porque aprovechamos ese día para hacer las compras obligadas y nos fuimos deteniendo en muchas tiendas. Yo me surtí de pantalones (que ropa tan buena y tan barata se puede uno conseguir allá) porque los que tenía ya estaban para tirarlos a la basura. Con eso de que no soy nada fashion y detesto ir a las tiendas de ropa y tener mucha ropa me agobia. Soy feliz con solamente lo necesario.
Llegamos por la noche a nuestro México lindo y querido, y como siempre el contraste es tremendo. Pasas de una carretera gratuita de primer mundo a una "autopista" de paga, carísima, muy mal iluminada y con el pavimento en no muy buenas condiciones. Y al llegar a la ciudad es peor: calles llenas de baches, pozos y grietas de todo tamaño que le dan en la madre a la suspensión de los carros y hacen que vengas salte y salte. Pero bueno, así es México, ojalá vengan tiempos mejores, gobernantes mejores, ciudadanos mejores.



Prácticamente no tomé fotos, pero en esta quise captar los edificios del centro de Houston.



Algo que me gusta mucho de Houston es que hay muchas zonas arboladas, especialmente en la parte norte.

5 comentarios:

  1. Nunca he ido a USA espero em proximoaño aventurarme creo que estoy en edad de arriesgarme por todo, ademas que no me sentido del todo motivado :P
    jeje

    bueno un gusto poder psar a saludarte.

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  2. Hola

    Feliz retorno a México, yo no soy como de viajar a USA me parece que hay otras cosas más lindas que ver en el mundo, aunque la cercaní con los gringos pues es vital.

    Abrazos

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  3. Mesmamente patroncito... en nuestra tierra tenemos muchas maravillas únicas, pero en general me quedan muy lejos de Monterrey y por lo mismo cuesta más caro el viajecito. Por eso para nosotros es más común brincar la frontera, y la verdad yo le he agarrado mucho el gusto a las tierras gringas, siempre sabiendo que como México no hay dos.

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  4. Hola amigo, paso a agradecer tus amables comentarios en mi blog, sobre todo en el ultimo de John Lennon. Es un placer conocer a seres como tu que enfrentan la vida sin miedos absurdos. Te enlazo para para seguir conectados y me quedo por aquí. Volveré cuando pueda para leer mas tranquilamente este viaje a Houston, pero leí la anterior entrada y me sorprendió ver el "Guerrero Caído" ahí. Me alegro ver que te gusto tanto, es una hermosa pintura, y me inspiro el post sobre las caídas que quizás leíste.

    Bueno amigo, seguimos caminado, hasta otra! Un abrazo zen.

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  5. hola Tino

    veo que la pasaste bien del otro lado del "charco", yo tampoco soy muy afecto a ir por aquellos rumbos, todavia es fecha que no tramito mi visa.

    Tengo un par de amigos por alla pero nunca me animado.

    Acabo de regresar de mi luna de miel con R. en ixtapa y la verdad que la pasamos muy bien, en la semana que fuimos nos toco muy tranquilo ya que no habia mucha gente por alla asi que estuvo muy rico sin tanto ruido justo lo que necesitabamos para relajarnos despues del ajetreo de la boda.

    Espero verte pronto

    saludos,

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