viernes, julio 17, 2009

Sopa Wonton Para El Alma

Ayer fue uno de esos días infaustos, de noticias malas, retrasos, cosas que no salen bien, etc. Por la tarde al salir del trabajo me sentía exhausto y deseaba llegar a echarme en la cama y desconectarme del mundo, pero tenía una cita pendiente y me obligué a cumplir. Además, sabía que llegar a encerrarme me deprimiría más.
Así que acudí a la sesión informativa en una universidad del centro, en la que describieron el proceso de certificación alternativa para maestros bilingües, al concluir la cual existe la posibilidad más no la garantía absoluta de que encuentres trabajo como maestro en una escuela de Texas.
Este proceso dura unos diez meses, consiste en una serie de cursos y exámentes y tiene un costo promedio de seis mil dólares, que se pagan a lo largo del mismo. Sería mi estado de ánimo, pero no me dieron ganas de inscribirme. Además, es indispensable presentar el título universitario y el mío se extravió misteriosamente en mi propia casa. Ya he hurgado varias veces por todos los rincones y no lo he encontrado.
Desde antes de llegar al auditorio, mi estómago muy puntual me recordaba que era hora de cenar. Mientras escuchaba la lista de cursos, se me antojaba tanto comer una sopa de fideos o de letras, con mucho caldo, de esas que sólo saben ricas cuando son caseras.
Nuevamente pasó por mi mente esa idea un poco ilógica, tal vez descabellada, de tocar a la puerta de una casa cualquiera, de esas modestas, donde cenan algo sencillo en familia, y pedir que me invitaran a cenar con ellos y me permitieran pagar por ello.
Pero volviendo a la realidad, sólo había la posibilidad de ir a un restaurante, así que tendría que elegir algo que fuera lo más parecido. ¿Quizá un caldo tlalpeño en Vip's?
En eso recordé el Pekín, uno de los restaurantes chinos más antiguos de Monterrey, donde preparan la sopa wonton más exquisita, y hacia allá me dirigí. En pocos minutos saboreaba la humeante sopa y bebía a sorbos un té de jazmín, y de pronto ya no importaba mucho que estuviera solo, y de pronto me sentía un poco, sólo un poco menos triste.

4 comentarios:

  1. Sopa de fideos, es lo que siempre nos hacía mi mami para la hora de la comida.

    Sabes que alguna vez mamá vendía tacos en una primaria y a veces ya no quedaba nada y les vendía a los niños tacos de fideos por 20 cts.?
    puedes creer eso?.

    Nunca he probado una sopa de fideos mas rica que la de mi mamá.

    Saludos.

    Y que bueno que al menos ya no estás tan triste.

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  2. Why were you sad????, 6000 dlls. is a lot of money, I hope you feel better now.
    Un saludo

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  3. A veces los días parecen malos pero, sabes?, creo no lo son realmente. Se vale estar cansado o triste, fastidiado o aburrido pero los días seguirán siendo maravillosos. Trata de verle ese lado y vivir por el otro tu sentir del momento.

    Ahora que mencionas la sopa, me pasa algo curioso: siempre que camino en la calle y paso frente a alguna casa por las tardes, el común olor a sopa me evoca mi infancia, a mi familia. Cielos, eso además de saborerme, me hace revivir recuerdos y sentimientos.

    Buen fin de semana amigo.

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  4. mmmmmmmmhhh Won Ton tel Pekín es mi preferido.. a veces me voy yo sola sólo para saborearla, y para acompañarla media orden de camarones fritos.. salgo felíz; tengo por lo menos 15 años yendo ahí..

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