domingo, noviembre 15, 2009

La Tecnología


Me gusta la tecnología. Y aunque no soy un experto, procuro estar familiarizado con los principales adelantos, lo cual considero una gran ventaja en esta vida moderna. Hace varios años cuando apenas conocí y me enamoré de Internet, creí que sería una moda pasajera; pero pasaron los años y comprobé que llegó para quedarse.
Personas de mi edad o mayores se sienten cohibidos e incluso rechazan aprender a utilizar una computadora.
Sin embargo, la tecnología está cada vez más presente en casi todos los ámbitos de nuestra vida diaria: los despachadores de gasolina tienen que aprender a utilizar la terminal electrónica de tarjetas de crédito, los empleados deben cobrar sus salarios en cajeros automáticos, los jubilados también reciben su pensión por este medio, los meseros toman el pedido de los clientes en mini-computadoras conectadas a la cocina, o bien utilizan una tradicional libreta y luego mandan las comandas al cocinero o al barman utilizando pantallas táctiles. Las amas de casa que van a pagar sus recibos de servicios como agua o luz, queriendo o no, tienen que perderle el miedo a los cajeros automáticos, pues la tendencia es que haya cada vez menos cajeros de carne y hueso.
En casa, aparatos como los televisores, refrigeradores y lavadoras son cada vez más sofisticados; ya no es como antes y ahora "hay que leerle", conocer los menús y sus opciones para poder aprovechar al máximo el aparato.
Si deseas realizar un trámite en Hacienda, como me ocurrió recientemente, los empleados te proporcionan una computadora y te dan instrucciones básicas para que lo realices tú mismo, dando por sentado que sabes cómo usar el aparato. Yo lo pude hacer con facilidad, pero ¿cómo le hará tanta gente que nunca quiso o nunca pudo aprender nociones básicas de computación?
Los niños y los jóvenes aprenden a usar la tecnología con una facilidad asombrosa. Me maravilla ver a los pequeñines mandando correos electrónicos y platicando en línea con sus amiguitos, y a los jóvenes enviando mensajes de texto por teléfono celular, bajando canciones para su Ipod o descargando programas y juegos.
Por cierto, cuando aparecieron los celulares también pensé que era una moda pasajera. Yo llegué a tener uno de los primeros aparatos, que eran enormes, pesadísimos y de apariencia ridícula. Y si actualmente el servicio es costoso en México, en sus inicios era tan excesivamente alto que tener un celular era exclusivo para personas con mucho dinero para gastar.
Recuerdo que en mi trabajo de aquel entonces me asignaron uno, pero yo me negaba a usarlo y lo traía casi siempre en el piso del carro. Me llamaban y nunca contestaba porque generalmente estaba descargado.
Antes servían sólo para hablar por teléfono, pero ahora sirven para enviar mensajes, fotos, noticias, tomar fotos, conectarse a Internet... No me sorprendió leer hace varios años que en Japón puedes comprar un refresco de una máquina expendedora usando tu celular, pero apenas pude creerlo cuando vi que ahora en nuestro país tercermundista ya puedes comprar tus boletos de cine con el saldo de tu aparato.
Todavía me maravillo al ver cómo se volvió indispensable este artilugio, y con los diferentes planes y tarifas, accesible prácticamente para casi todo el mundo, pues casi todos tienen uno. De pronto parece que todo mundo quiere estar comunicado, pero, ¿realmente lo estará?

3 comentarios:

  1. mi hermana tenia esos celulares grandotes y pesados cuando recien salieron. ahora los hay bien chiquitos y multifuncionales
    todos tienen uno, en el colegio todos los chiquillos tienen, estos nuevos tiempos :$

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  2. Todo esto hace la vida más fácil!.

    Leo tu post desde mi PSP mientras juego Metal Gear Solid, :P.

    Algo de tecnología con que estoy mas familiarizado es todo eso de la robótica y automatización, casas inteligentes, etc... y bueno, tecnología celular que me está volviendo loco, jaja... muy interesante.

    Saludos. Tanto tiempo!.

    Un abrazote

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  3. jejeje, lo que nos hace pensar que los bebes que nacen en estos tiempos modernos, ya vienen con un auricular pegado en sus orejas y con un celular bajo el brazo, ya no traen torta como antes, jajajaja.

    saludos compa.

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