martes, noviembre 24, 2009

Nazarín, Otra de las 100 Mejores Películas Mexicanas

Anoche finalmente vi la película "Nazarín" (1959), basada en una obra de Benito Pérez Galdós, dirigida por el genial Luis Buñuel y con fotografía de Gabriel Figueroa.
Y aunque está catalogada como una de las 100 mejores películas mexicanas, no puedo decir que me haya gustado particularmente. El sonido no era muy bueno, y eso dificultaba entender los parlamentos, especialmente los del Padre Nazario, personaje interpretado por el español Francisco Rabal; en ocasiones su dicción era aún más incomprensible que la Alejandro Sanz.
El padre Nazario lleva una vida que asemeja la de Jesucristo, haciendo caso omiso de sus necesidades por dedicarse completamente a la caridad para con los más necesitados. Vive en un decrépito mesón, en una habitación en la que sólo hay una mesa y una cama, y su alimentación depende de lo que le den sus paupérrimos benefactores.
En una ocasión lo visitan dos hombres distinguidos, aparentemente funcionarios del gobierno, y luego de platicar con él uno de ellos le deja dos grandes monedas, mismas que podrían servir para que el padre se consiga alimento o alguna otra cosa.
Sin embargo, él ni siquiera volteó a verlas, y un poco más tarde, cuando toca la puerta un ciego pidiendo caridad, él se acuerda de las monedas y se las entrega sin pensarlo.
Hay un pleito de rameras, y aparentemente una de ellas (Andara, interpretada por Rita Macedo) mata a su contrincante y luego se huye para ir a esconderse en la habitación del padre, quien la recibe no muy convencido. Ahí pasa varios días convaleciendo de sus heridas; durante una noche febril, sus ojos se posan sobre la imagen de Cristo colgada sobre una pared, pero su rostro está transfigurado en una horrible carcajada.



Inevitablemente se esparció el rumor de su presencia, y antes de que estalle el escándalo la mesonera Chanfa (Ofelia Guilmáin) la echa bajo amenaza de denunciarla ante los gendarmes. Pero le pide que antes de irse se ponga a trapear para alejar el olor de su perfume, el cual delata su presencia.
Sin embargo, Andara lo pensó mejor y en vez de trapear amontonó los pocos muebles y trapos miserables en el centro del cuarto y se fue a su pueblo dejando tremenda quemazón. En su huida la acompaña Beatriz (Marga López), quien está literalmente enloquecida desde que la abandonó el Pinto (Noé Murayama), cruel hombre que sólo la engañó.
Consumido su cuarto, el padre se hospeda en la casa de un señor muy principal, pero a los pocos días decide irse al campo, caminando y pidiendo caridad. Es interesante ver la crueldad y dureza con la que es tratado cuando mendiga, pues va vestido como civil; queda de manifiesto que "el hábito sí hace al monje".
En su camino pasa por el pueblo donde viven Andara y Beatriz. Estas le ruegan que les haga el milagro de salvar la vida de una pequeña, víctima de fiebres malas. El padre solamente hace oración por ella, pero la niña se restablece completamente al día siguiente y las mujeres lo toman por un santo milagroso y deciden seguir sus pasos.
Nazarín las rechaza, pero no pudo contra su porfía y al final se da por vencido. Así pasan por pueblos y caseríos, pasando la noche en pleno monte o en casas abandonadas. En uno de ellos son aprehendidos por los militares, pues la gente los denunció, escandalizada, acusando al padre de tener a las dos mujeres como sus amantes. Tras un humillante trato, son conducidos a pie hacia no sé donde, rodeados de rateros y criminales.
En el camino una mujer le ofrece una piña al padre, como caridad, pero él la rechaza violentamente, quizás asqueado de lo que él mismo ha conseguido a cambio de brindar siempre la caridad a los demás. Ella insiste, y parece como que Nazarín vuelve a pensarlo y decide aceptarla. Fin de la película.

1 comentario:

  1. No había escuchado de esta pelicula elbibis pero voy corriendo a Youtube para ver algunas escenas.

    A mi si me parece interesante lo que has comentado sobre ella.

    Salu2!

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