domingo, noviembre 14, 2010

El Más Grande Amor


Hace mucho, mucho tiempo que no encontraba un reto interesante al cual dedicar todas mis energías y mi pasión, pero todo parece indicar que ya lo encontré, y se trata de aprender a hablar el idioma chino mandarín. Aprender a escribir los caracteres chinos... eso ya es otro cantar y no lo descarto del todo, pero por lo pronto el objetivo es hablarlo y entenderlo en su forma hablada.
Para darle seriedad al asunto me compré un estupendo método interactivo para estudiar por medio de la computadora, muy completo, y para reforzar el aprendizaje me puse a ver una teleserie china, gracias a la cual pude empezar a reconocer varias frases.
Además, encargué a una persona que vino de Nueva York un cd de una de las cantantes pop más actuales, Hu Yang Lin, a.k.a. Elieen Hu; sé por experiencia que cuando uno está aprendiendo otra lengua, escuchar canciones en este idioma ayuda significativamente a afinar el oído y consecuentemente a facilitar el aprendizaje del mismo.
Aparte de todo esto, compré una película que ya había visto tiempo atrás, pero que ahora viene como anillo al dedo: Camino a Casa (我的父亲母亲), dirigida por Zhang Yimou; es una de las primeras apariciones de la actriz Zhang Ziyi, quien años después se hiciera famosa en cintas como El Tigre y El Dragón y Memorias de una Geisha.
En la película, un hombre de la ciudad viaja a la aldea donde nació cuando le mandaron avisar que había muerto su papá. Al llegar encuentra a su anciana madre, afligida pero firmemente determinada a llevar a cabo una antigua tradición, que consiste en transportar en andas el ataúd del fallecido, en una procesión para que nunca olvide el camino de regreso a casa.
La dificultad es que aparentemente no hay hombres jóvenes y fuertes que puedan ayudar a transportarlo, pues el camino es muy largo y esto ocurre en medio del más crudo invierno chino.
Mientras se resuelve esto, el hombre narra la forma en que se conocieron su papá y su mamá (así se llama la película en idioma chino), cerca de 40 años atrás; y es ahí cuando aparece Zhang Ziyi, una hermosa jovencita que se enamora a primera vista del igualmente joven profesor que viene de la ciudad a colaborar en la construcción de la escuela de la aldea, en la cual enseñaría durante el resto de su vida.
Me divertí mucho viendo todas las ingenuas argucias que se le ocurrían a la muchacha para llamar la atención del profesor: le preparaba comidas especialmente para él, se sentaba a la orilla del camino cuando sabía que pasaría por ahí, utilizaba el pozo de agua que le quedaba más lejos, pero que estaba frente a la escuela... hasta que lo conquistó. Pero de pronto él se tuvo que ir...
Con qué anhelo lo esperó ella día y noche, a la orilla del camino, primero bajo el ardiente sol, luego muerta de frío y azotada por la ventisca... mucho tiempo pasó, y cuando él regresó... muchas cosas pasaron, pero lo que queda de manifiesto fue ese amor absoluto, sin condiciones, sin reservas, sin dudas, que pasó una y otra vez la prueba del tiempo y la distancia.

Imagen cortesía de The People's Government of Shaanxi Province.

4 comentarios:

  1. Un placer leer y sentir tanta sensibilidad, querido amigo.
    Un fuerte abrazo.

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  2. yo la vi, me encanta el cine de Zhnag Yimou, recuerdas q cuando se le rompiò el plato donde el profe habia comido guardo sus partes y las mando a parchas, si la chica esta es adorable, no se tu, pero llorè un poquito viendo esa peli

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  3. Ya vi esa película y me gustó mucho. Sentí pesar cuando el maestro se fue.

    Hay otra película también muy buena que se llama ¨Ni uno menos¨ ojalá puedas verla.


    Beso Tocayito.

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  4. Cari q bien que hagas es Chinaderas... Abrazos desde tierras tapatias.

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