miércoles, enero 20, 2010

Alarmista "Doctora" Eliana Paz Castillo


Había sobrevivido muy bien estos tiempos tan fríos que tuvimos las últimas semanas, pero este fin de semana amanecí con un leve dolor de garganta. Al principio no hice mucho caso, porque pasadas unas horas después de levantarme de la cama el dolor disminuía hasta casi desaparecer.
Pero como el lunes volví a sentir la molestia al despertar, decidí que iría al doctor a la salida del trabajo. Como a las 5 de la tarde empecé a sentir escalofríos, y luego un poquito de calentura, así que tan pronto salí me dirigí a un consultorio muy fancy, una pequeña sucursal del hospital Christus Muguerza.
Para mi mala suerte me atendió la "doctora" Eliana Paz Castillo quien, o andaba en sus días, o es una loca alarmista que no hace honor a su apellido, pues le gusta a atemorizar a sus pacientes con historias de terror. Empezó a revisarme los oídos, la garganta, me aplicó el estetoscopio y luego un termómetro, el cual marcó 37 grados.
Pero como que esto no le gustó mucho. Ella "a huevo" quería que el termómetro marcara arriba de 38.5 para ordenar una prueba rápida de influenza, así que me puso el termómetro una segunda vez, y no conforme, una tercera vez dos termómetros al mismo tiempo, hasta que uno de ellos marcó, según ella, 38.7.
Triunfal, empezó a llenar dos recetas: una, por si el resultado de la prueba rápida era positivo, y otra por si era negativo. Me indicó que me fuera corriendo al hospital a realizar la prueba, de $696 pesos.
Le valió madre que le indicara que ya me habían aplicado la vacuna de influenza estacional y de la N1H1. Ella opinó que no podía comprobarse su efectividad, que como sabía yo que me habían puesto la vacuna correcta, que si ya sabía yo que el virus había mutado en China y en otros países, que yo sería su primer caso de influenza, etc. etc. etc. Me colocó doble-cubrebocas y mirándome con profunda lástima me despachó.
Quienes saben que soy muy nervioso y ansioso, especialmente en temas médicos, ya se imaginarán en qué estado me había puesto esta demente. Todo el tiempo me veía como bicho raro, me preguntaba "¿viene solo?" e inclusive al término de su discurso sobre la mutación del virus comentó "lo veo muy tranquilo". ¿Pues qué querría esta insensata? ¿Que me pusiera a llorar y a patalear, jalándome los cabellos y corriendo como enloquecido?
Con temperatura y presa de la ansiedad, en medio de un tráfico espantoso, me dirigí al hospital. Ya le había llamado a mi ángel de la guarda, mi querido cuate Héctor, quien me alcanzó ahí para acompañarme. Cuando le platiqué mi experiencia con la doctora, decidió contactarme telefónicamente con el Dr. Josué León Merlos, en la Ciudad de México, quien me dio un punto de vista mucho más tranquilizador y realista, y externó serias dudas de que se tratara de influenza.
Los resultados de la prueba estarían disponibles vía Internet en unas dos horas, supuestamente, así que, para distraerme y hacer tiempo, Héctor me llevó al cine. No pude concentrarme en la película, me dolía mucho la cabeza y al final me dio un bendito sueño. Lo bueno fue que la temperatura bajó. Del cine nos fuimos a la casa de Héctor, pero no fue posible conectarse a la página www.christusmuguerza.com.mx porque estaba caída. Así que tomé una pastilla Tylenol, que me hizo descansar.
Al despertar, la incertidumbre era terrible, pues la página seguía caída. No fui a trabajar, temiendo contagiar a mis compañeros. Me quedé en cama, sintiéndome peor de lo que en realidad estaba. Fue hasta la tarde que una persona del Laboratorio se compadeció, revisó el resultado y me dijo: "es negativo, señor".



Qué ALIVIO. Me sentí mejor al instante. Por supuesto que me seguía doliendo la garganta y tenía congestionada la nariz, pero eso importaba muy poco una vez alejado el fantasma de la influenza. ¿Qué habría hecho 30 días sin poder ir a trabajar? ¿Me seguirían dando empleo? Qué lástima haber pagado tanto dinero por la prueba y haber pasado tanta ansiedad, cómo quisiera lograr fortalecer mi mente para no caer presa de los pensamientos negativos, tanto los propios como los de los demás.

4 comentarios:

  1. Le hubieras pateado los huev... ah no, no tiene la doctora, mmmm... pues
    la hubieras mandado a la conchinchina y no le hubieras hecho caso.

    Pero al menos me da gusto que estás bien y que no tenía nada grave.

    Abrazo amigo.

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  2. ya ahora imagina q uno en su época de apogeo sexual acostándose con todo el mundo a sus 17 años, se haga por mi primera vez su prueba de elisa. el stress es terrible

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  3. Que mala médico, los medicos saben perfectamenete que exite el efecto placebo en los pacientes. supuestamente como hay enfermos que solo con "aspirinas" de azucar se curan pues la mente hace mucho.
    Esta doctorcita de 3 al cuarto hizo exactamente lo contrario, te enfermo y tu te lo creiste, lo raro es que despues del susto no hubieras pillado una pulmonia.
    Las pruebas las tienes que pagar?
    En todo caso acudir a la seguridad social para la que cotizas y esas pruebas estan incluidas en tu seguro médico.
    Por que me parecería muy triste enfermar a la gente en aras del negocio.
    Yo ahora tambien ando rsfriado pues el frio en España esta canijo, pero spero no acercarme al medico mi cuerpo debe de metabolizar solo esa descompensación.
    Un saludo y que te mejores.

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  4. Presenté una queja ante el hospital y ya se comunicaron conmigo para ofrecerme una disculpa; también me dijeron que le van a dar una fuerte llamada de atención a la médica. Saludos.

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