miércoles, marzo 03, 2010

Trel


Hay algo que no había comentado acerca de mi madre: ella no oye; perdió el oído cuando era muy niña debido a una enfermedad mal atendida. A ella no le gusta que la gente lo sepa, y se enojaría si leyera esto, pero como no sabe leer, lo escribo. (Perdón, mamacita, no te enojes conmigo, no es falta de respeto, es sólo para darle sentido a lo que quiero contar.)
Como muchas personas que carecen del oído, mi mamá desarrolló fuertemente su sentido de la vista, así que el hecho de no escuchar no es impedimento, pues es toda una experta en leer los labios, tanto de las personas que conversamos con ella como de las que aparecen en televisión. Yo veo que no le simpatizan las personas que hablan con la boca casi cerrada o evitando verla a la cara, pues no puede descifrar lo que dicen.
Tiene una capacidad admirable para darse cuenta de lo que uno siente, tan sólo con observar los rostros de la gente. En el aspecto visual, no se le va ningún detalle, todo lo registra.
Cuando yo estudiaba fonética y fonología fui muy feliz, porque estas ciencias me permitieron entender por qué mi mamá pronunciaba ciertas palabras de una forma "incorrecta", y por qué aunque intentáramos corregirla, ella simplemente seguía pronunciándolas igual.
Aprendí que el sonido "k" y el sonido "j" tienen el mismo punto de articulación, pero diferente modo de articulación. Esto quiere decir que el sonido se produce en la misma área (laringe), aunque en "k" expulsamos el aire y en "j" lo aspiramos, esta diferencia es muy sutil. Hagan la prueba y verán. Así entendí por qué mi mamá pronunciaba "karro" para referirse indistintamente a "carro" o a "jarro".
¿Pero cómo no se confunde? Pues porque es muy inteligente y siempre se basa en el contexto de la palabra.
En nuestro idioma hay sonidos muy débiles, como el sonido "g" en segueta. En algunas palabras una "s" o una "r" iniciales también son muy sutiles. Una persona sorda no los puede identificar, y para reproducirlos cuando habla los sustituye con otros. Es así como mi mamá ha construido todo un vocabulario propio.
A mis mis hermanos y a mí estas palabras exclusivas de mi mamá nos hacían reír mucho, especialmente cuando éramos niños. A veces ella pensaba que nos burlábamos, pero no era así, simplemente nos hacía gracia.
En lo particular yo soy un eterno observador del lenguaje, me apasiona y me maravilla todo lo que tenga que ver con el habla: la pronunciación, la sintaxis, la ortografía, los tonos, los acentos; los albures, los regionalismos, etc. etc.
Es por ello que cuando escucho algo diferente, como las palabras de mi madre, el acento de los españoles, el idioma chino o la forma en que hablan mis paisanos de otras regiones de mi país, me río, pero no es por burlarme sino porque siento placer al reconocer una diferencia.
Siempre que nos juntamos los hermanos y nos ponemos a platicar, invariablemente alguno de ellos utiliza uno de estos términos exlusivos de mi mamá; esto no sólo le pone un poco más de sabor a la charla, nos hace sonreír instantáneamente y sentirnos unidos, cómplices, miembros de un mismo clan único. Y no hay uno solo de mis hermanos y hermanas que no lo haga. Es nuestro sello familiar.
Algunos ejemplos de estas palabras son:

"cartoce" (catorce)
"escorbar" (estorbar)
"carmín" (jazmín)
"tutir" (surtir)
"lasduñar" (rasguñar)
"renake" (drenaje)
"bruda" (viuda)
"bruca" (bruja)
"grenuda" (greñuda)
"kunio" (indistintamente junio o julio)
"chopa" (sopa)

Hay muchas más, la lista sería muy larga si las pusiera todas. Sin embargo, quiero mencionar la que más me gusta de todas, mi favorita: "trel" para significar "tren". De hecho me gusta tanto que en general me he acostumbrado a decir "trel" y sólo en ciertas ocasiones utilizo "tren". Trel, trel, trel. Cada vez que pronuncio esta palabra, inmediatamente recuerdo a mi madre, vuelvo a escuchar sus relatos, su voz, su risa; casi puedo sentir su presencia.
Sé que mucho tiempo después de que se haya ido, todavía estará aquí a través de sus palabras, que seguiremos pronunciando sus hijos, sus nietos y todos sus descendientes como un homenaje de amor.

4 comentarios:

  1. Que tierno relato, me diste mucha ternura.


    Abraza mucho a tu mami.



    Saludos.

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  2. un abrazo a tu mami, me gusto mucho tu relato

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  3. con lo que me quedo de tu realto compa, es la inteligencia de tu señora madre, a pesar de la adversidad(no escuchar) con la que tiene que lidiar a diario, no se deja vencer y hasta aprendio a leer los labios.

    no se que tan grande sea, pero es un ejemplo para todos nosotros(los jovenes que e veces somos medios guevones) para aprender cosas nuevas.

    un abrazo compadre.

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  4. Que interesante elbibis,

    Lo de tu madre se me queda como ejemplo, es inspirador, como inspirador es tambien para mi esta inclinacion tuya hacia lo que el lenguaje es: fascinante.

    Por cierto, aca en Veracruz cuando conozcas Alvarado estoy seguro te fascinara porque, no tan solo son las malas palabras las que muchas veces se utilizan en su lexico lo que creo llama la atencion sino es ademas el desparpajo y la forma tan cercana con la que lo dicen.

    A tu pregunta de ese edificio que mucho llama tu atencion te dire que ese edificio es el "Faro Venustiano Carranza". Se construyo con el fin de que fuera una guia, un faro como señal de estrada al puerto de Veracruz para posteriormente fungir como casa de Venustiano Carranza toda vez que fue presidente y que por breves momentos aca en Veracruz estuvo el centro del poder. Sigue siendo propiedad federal y ahora es oficina y base de la Fuerza Naval. Un area puede ser visitada como museo en donde encontraras objetos muy interesantes entre los que destacan los personales de Venustiano Carranza.

    Te mandarare unas fotos.

    Abrazos!

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