lunes, octubre 18, 2010

Storie di Tutti I Giorni


Casi perdió las piernas en el terrible accidente. Tenía novia y un ofrecimiento para integrarse a uno de los dos equipos de futbol de la ciudad. Una operación tras otra, se fueron derrumbando sus sueños. Su corazón juvenil envejeció de pronto y se hizo de piedra. Con mucho dolor pudo volver a caminar, pero no avanzó más. Años amargos pasaron. Dos veces divorciado, enojado con la vida y con todos los que le rodean.

Aceptó casarse, pero muy pronto descubrió que no podía asumir su posición de esposa. Los recuerdos de una niñez abandonada la torturaban y la hacían imaginar un futuro desgraciado. Sola, decidió por fin romper el lazo de amor-odio que la unía a su madre y a su hermana. Así quería permanecer, sola, por siempre, pero ahora está unida a un hombre que, dice la gente, anda en muy malos pasos.

Ya son varios lunes que llega a su empleo con un fuerte resfriado, afónica. Evita hablar, porque su aliento la denunciaría sin compasión. En el ocaso de su vida, está sola; desde hace años sus hijas decidieron seguir a su padre, después del divorcio. Está cansada, pero tiene que trabajar. Está sola, pero anhela tener compañía.

Recio, varonil y trabajador, suda la gota gorda para sacar adelante a su mujer y a sus hijos. Vive una vida sencilla, el dinero no alcanza para lujos ni paseos. Las bodas y fiestas son una buena oportunidad para divertirse sin tener que gastar. De vez en cuando, una cantina. Siempre igual. Un nuevo compañero de trabajo, varios fines de semana platicando y bebiendo cerveza. No comprende cómo surgió este amor ardiente, desesperado, que ya le cuesta mucho ocultar.

Cuánto le rogó que se casara con él, pero ella lo rechazó una y otra vez. No era que no lo amara, pero tenía que dedicarse a cuidar a su madre, anciana y enferma. Ambos derramaron muchas lágrimas, finalmente él se cansó, sus visitas se hicieron cada vez más lejanas hasta que desapareció. Muchos años pasaron, pero el amor jamás se extinguió. En la oscura complicidad de un cine, se besan como adolescentes, se dicen palabras de amor. Pero la luz se vuelve a encender y él tiene que regresar a su hogar.

Las dos hermanas se frecuentaban mucho, tal vez demasiado; como viven cerca se veían casi todos los días. De pronto hubo un malentendido; una de ellas lo tomó como una gran ofensa y dejó de hablarle a la otra. Los hermanos, cautelosos, no tomaron partido; ella tal vez esperaba que se pusieran de su lado y la defendieran a capa y espada. Poco a poco se empezó a alejar más y más del círculo familiar. Ahora es casi una extraña.

Joven, bien parecido y exitoso, su carrera profesional iba en fulgurante ascenso. Al final del día, al llegar cansado al hogar, no había cena, ni caricias ni atención. Con el tiempo encontró a una mujer que lo conquistó con puro amor. Ahora la primera dama le hace la vida imposible, no vive ni deja vivir. Inmersa en el juego, se olvida hasta de sus hijos.

4 comentarios:

  1. Cariño, Tinisimo escribe una telenovela o es recuento de mujer caso de la vide real, a cada quién su santo y la rosa de Guadalupe por cierto el programa más nefasto de vida.

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  2. en serio que tu escrito me saco unas lagrimillas(pero no le digas a nadie).

    saludos compadre, snif

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  3. Suena muy verdadero y lo es verdad ??

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