lunes, octubre 07, 2013

Enojado con la Vida I: ¿Yo No Nací para Amar?


¿Enojado con la vida? Bueno, no estoy totalmente seguro de estar enojado con la vida. Sí que me han pasado muchas cosas terribles, pero ya estoy acostumbrado a caer, levantarme y seguir adelante caminando, cada vez más fuerte. Pero de que he estado muy enojado, eso es una certidumbre. Y ya no quiero estar enojado. Así que voy a utilizar este espacio como catarsis. Si las personas involucradas leen esto y se enojan peor, pues ni modo. Invoco a la libertad de expresión.
¿Enojado con las personas?, eso sí. Enojado conmigo mismo, para empezar. Me sé de memoria todo eso de no ser tan duro con uno mismo, de perdonarse, de tratarse bien, de quererse en primer lugar y por sobre todas las cosas. Pero a veces no es tan fácil que digamos. Lo intento, eso sí.
Hace varias semanas empecé la tarea de analizar con objetividad y profundidad la razón por la cual mis relaciones de pareja no han sido satisfactorias, por qué al principio me vuelvo loco de felicidad, me siento el hombre más feliz, más completo, muy amoroso y complaciente, obsequiando miles de detalles y consideraciones a mi pareja.
Pero apenas pasados unos meses, empiezo a ver la realidad exactamente como es… y no me gusta. ¿Qué hago aquí?, me pregunto. Observo que no tengo lo que necesito, lo que quiero, que no hay compatibilidad y sí unas enormes diferencias. Me empiezo a distanciar, dejo de ser amoroso, me siento atrapado en una situación de la cual deseo escapar.
Tantas veces me he preguntado: ¿será que simplemente yo no sé lo que es amar? Especialmente cuando observo a otras parejas de amigos, conocidos, compañeros blogueros, cómo destilan miel, cómo hablan de lo bien que la pasan con sus parejas, cómo los admiran, cómo los extrañan cuando alguno de ellos se va de viaje. Y yo sintiéndome como un fenómeno.
Varias sesiones de análisis han sido dedicadas a este tema, y para empezar lo más duro de aceptar es que no es cuestión de suerte ni del destino, sino que la responsabilidad es mía porque, en términos generales, lo que me ha fallado es mi motivación para iniciar una relación.
Quizá estas personas que menciono simplemente se enamoran. Y yo no he sabido cómo enamorarme, despacio, sin ansiedad, poco a poco. Dolorosamente he aprendido que no se deben apresurar las cosas, no apresurarse uno, y tampoco dejarse apresurar por la otra persona.
Esto sucedió con mi pareja anterior: se entusiasmó tanto conmigo, desmedidamente, que a los dos días de conocerme me llamó y me dijo “Hola mi amor”. Recuerdo que me quedé absolutamente sin habla. Luego me explicó que la noche anterior unos ladrones se habían metido con violencia al departamento del piso de arriba, sometieron a un matrimonio y se robaron muchas cosas. Y que también estuvieron a punto de meterse a su casa a robar, pero por alguna razón no insistieron y se marcharon. “Así que no me quiero morir sin antes decirle “mi amor” a alguien, por eso te lo digo a ti”, me explicó entre risas.
Creo que fue la primera de sus explicaciones que me pareció todo, menos convincente. Pero lo pasé por alto… Cuando empezamos a salir, después de una plática muy larga en la que le platiqué mi historia a grandes rasgos, me dijo que se sentiría muy honrado de casarse conmigo. ¿Casarse conmigo? Pero… si apenas nos estamos conociendo… ¡gulp!
Definitivamente este cuate traía prisa, y desafortunadamente yo me dejé envolver en su prisa y pasé por alto todos los mensajes que me decían los demás y sobre todo los que me decía mi voz interior: “Despacio, vas demasiado aprisa, detente”. Estaba tan entusiasmado por el “gran amor” que me demostraba, que no hice caso de nada ni de nadie. Traté de explicar que lo más prudente sería conocernos más, vivir un noviazgo, etc. antes de pensar en casarse o vivir juntos… pero me dejé convencer por su argumento de que “no hay nada que esperar”. Y empezamos una vertiginosa carrera… hacia el fracaso.
Pienso que las cosas hubieran resultado mucho mejor, porque por primera vez no estaba utilizando la misma, eterna fórmula equivocada de “iniciar una relación para no estar solo” y/o “iniciar una relación basada en una fuerte y repentina atracción sexual”. Pero la prisa se llevó todo al carajo.
Ahora, dolorosamente, he aprendido.

2 comentarios:

  1. Mmmm, pero jajaja, ya se que te va a sonar tonto mi comentario, pero aprendiste algo, de los errores siempre se saca algo, de perdido la enseñanza para no volver a cometerlos, saludos ....

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  2. Me dejé llevar por el título de tu tema y logré adivinar lo q tratarías aqui. En verdad esta clase de cuestionamientos son los q me hago a menudo, pero realmente no sé si algunos esten hechos para amar y otros no, sería muy cruel q nos den ese destino, pero si creo q amar es uno de los sentimientos más fuertes en el ser humano y el cual no debe tomarse a la ligera, ni con cierta desesperación al tratar de encontrarlo.
    Personalmente tuve problemas al intentar (Un poco a la fuerza, como dice la mayoria, hay q echarle ganas lol) comenzar relaciones, soy algo rara al determinar niveles o filtros los cuales "mis pretendientes" deben pasar antes de ser mi pareja, tal vez soy aburrida, pero es q deben soportar y tenerme paciencia si de verdad me quieren al igual q yo debo tomarme un tiempo para conocerlos bien y en ese tiempo todos han terminado por desencantarme, por lo cual llevo mucho tiempo sin estar con alguien de manera oficial, aún no sé lo q busco ni lo q quiero realmente. Sinceramente te iba a decir algo más pero se me olvido, lo q si necesito tambien es hacer una catarsis sobre el mismo tema. Espero q tengas éxito y logres encontrar a la persona perfecta para tí.

    Saludos!

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