lunes, junio 16, 2008

Y Ahora, los Papás

Esta vez les tocó el turno a los papás. La fiesta no es igual a la que se les hace a las sagradas madres, pero también hubo un ambiente festivo. No soy papá, y mi padre hace muchos años que está en el cielo, pero fui invitado a la casa de mi hermano Felipe, quien, como otros papás en tantos otros hogares, se lució preparando una magnífica carne asada en el jardín. Una plática sabrosa, disfrutando unas bebidas frías en el intenso calor del patio.
Luego, ya dentro de la casa, a comer en familia. Pásame las tortillas, qué picosa está la salsa, mmmmh qué suavecita la carne. Nuevamente me felicité por este cambio en mi rutina. Ojalá que haya más domingos así.

Y por la tarde seguí celebrando, siempre acompañado de Bimbo pues no hubo forma de regresarlo a casa. Estuvimos en un rancho con alberca, celebrando el cumpleaños de mi amigo Manuel. Tantos años de conocernos, desde que éramos unos jovencitos en nuestro primer empleo, dando clases de inglés en empresas. Ahora estuvimos juntos otra vez, con menos pelo, con más panza, pero con el mismo afecto. Y me puse a mirar a mi alrededor, cómo ha pasado el tiempo, ya la mayoría rebasamos la línea de los 40, yo con 42 abriles, otros se acercan peligrosamente a los 50... Manuel, Héctor, Pepe, César, Rogelio, Ramiro, otros amigos de amigos de amigos...
Las caras y los cuerpos son diferentes, pero la esencia es la misma. Las bromas y juegos, igual que cuando estábamos en la escuela, cuando éramos niños, cuando éramos jovencitos. Tan es así que Pepe no pudo resistir al balón y convocó a una cascarita, a la que sólo respondió Alfonso. Unos buenos raspones en las rodillas y una uña lastimada y sangrante le hicieron recordar que no es lo mismo Los Tres Mosqueteros, que 20 años después... Platicamos de otros temas, tenemos problemas diferentes y alegrías diferentes, pero seguimos compartiendo la misma amistad. Somos cuates.

1 comentario:

  1. Que podre decir yo de un padre, a casi un año de perder al mio, las carnes asadas ya no son tan comunes, las tardes son mas tristes, los desayunos, cenas y comidas no son los mismoS, pues en mi mesa ya no somos 6, mi papa se fue.

    se me fue fisicamente, pero se que desde donde esta, me esta apoyando, y que de una u otra manera te puso en mi camino.

    Y que no me suelta,aun voy de su mano, pues el nunca me dejo ni me dejara solo.

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