jueves, agosto 28, 2008

Volver El Tiempo Atrás

Alice sighed wearily. "I think you might do something better with the time," she said, "than wasting it in asking riddles that have no answers."
"If you knew Time as well as I do," said the Hatter, "you wouldn't talk about wasting it."
"I don't know what you mean," said Alice.
"Of course, you don't!", the Hatter said, tossing his head contemptuously. "I dare say you never even spoke to Time!"
"Perhaps not," Alice cautiously replied; "but I know that I have to beat time when I learn music."
"Ah, that accounts for it," said the Hatter. "He wont stand beating. Now if you only kept on good terms with him, he'd do almost anything you liked with the clock."

Ayer mientras manejaba de regreso a casa por la hiper-congestionada Carretera Saltillo-Monterrey, recordé lo que me dijo Antonieta el sábado pasado: "me hago cargo de que usted desearía con todas sus fuerzas regresar el tiempo, empezar nuevamente ese día y hacer las cosas de manera diferente, pero se da cuenta con todo el dolor de su corazón de que esto no es posible".
Cuánta razón tiene. Y no creo ser el único, más bien me parece que todos los seres humanos, al ver los resultados de una decisión que tomamos en el pasado, sea grande o sea pequeña, quisiéramos accionar un botón y provocar la magia de que el tiempo retroceda y así podamos corregir el rumbo.
Aparentemente, esto sería maravilloso. Cuántas malas decisiones se podrían cambiar, cuántos accidentes se podrían evitar, cuántas pérdidas de vidas humanas, de valores, de oportunidades, de amores. Pero mientras más pienso en ello, más me doy cuenta que, al regresar el tiempo no solamente afectaría/modificaría/corregiría mis vivencias, sino también las vivencias y decisiones de todo el mundo. Sería un caos. Es por esta gran paradoja que nosotros los humanos no tenemos esa facultad de hacer que el tiempo retroceda, y debemos vivir y aceptar los resultados de nuestras acciones y decisiones pasadas.
El tiempo es inflexible, inexorable. Es irrepetible. No hay quien lo pueda detener. Mientras reflexiono y escribo, ya quedaron atrás minutos, segundos... momentos que jamás volverán. Sólo el recuerdo quedará, y finalmente hasta el recuerdo se hará difuso, se desdibujará y se perderá.
No podemos estar en contra del tiempo. Hay que seguir adelante, a pesar de que el entorno actual no parezca amigable, fácil, de que en vez de un día soleado se vean nubarrones sin fin. Aunque la risa se haya ido. Aunque busquemos y no encontremos razones para caminar. Aunque todo esté en contra. Aunque no haya nadie. Seguir adelante. Hasta que el tiempo diga "fin". O hasta que podamos desafiar al tiempo y decirle "fin".

1 comentario:

  1. Cuánta razón hay en eso que escribes.
    Creo que es mejor enfocarse en tratar de mejorar lo hecho... aparte, hay que tener muy en cuenta que todo trae cosas buenas, quizás no mejores que lo que era antes o lo que pudo llegar a ser, pero en eso bueno es en lo que hay que ver y sacarlo adelante.

    Saludos.
    Antonio Lucio...

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