sábado, junio 27, 2009

El Hombre Sin Cabeza

Súbitamente sentí ganas de orinar. Apenas había amanecido y me encontraba en la calle, desierta, frente a la casa de mi madre, pero estaba cerrada y sabía que no podría entrar.
Miré hacia la casona de enfrente, aquella donde vivió la familia Góngora, y que se fue quedando sola cuando se fueron casando los hijos. Años más tarde murieron don Andrés y doña Romanita. Al final sólo quedó María de Jesús, la hija soltera, pero al morir ella la casona quedó abandonada para siempre.
A cada momento era más imperiosa la necesidad de desocupar mi vejiga. Decidí abrir la reja de la casona, y avancé hacia adentro por el amplio corredor que antaño estuvo bordeado de macetas con flores.
Me detengo de pronto. Más adelante está un hombre robusto, arrodillado y de espaldas a mí. Lo más impresionante es que no tiene cabeza. Me quedo paralizado, sin saber qué hacer.
Aún asustado y desconcertado, abro los ojos y me levanto de la cama.

2 comentarios:

  1. Really bad dream my friend ha ha ha, crazy dream i should said.
    Saludos

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  2. jaja, puedo sacar varias moralejas de este sueño, pero me las ahorraré para otro momento, ja.

    Saludos

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