domingo, noviembre 01, 2009

Halloween

Diversas instancias oficiales y religiosas de Nuevo León y otros estados del norte de México han estado propugnando en los últimos años (parezco orador político)por satanizar y desterrar la celebración del Halloween, importada de Estados Unidos, y sustituirla por la del Día de Muertos.
En muchas escuelas primarias los maestros hacen participar a los niños en la instalación de un altar de muertos, y si bien ellos colaboran y han armado unas instalaciones muy bellas, en realidad no entienden completamente el sentido de esta actividad y esperan impacientes la noche del 31 de octubre para disfrazarse y pedir dulces en las casas de su vecindario.
La verdad simple es que en estas tierras norteñas la tradición del Día de Muertos y toda su connotación es prácticamente desconocida; no así el festejo del Halloween.
Si acaso, los periódicos locales publican cada año las famosas "calaveras", versos con sentido del humor dedicados a los políticos y artistas con referencia a la muerte. Yo mismo he escrito unas bellas calaveritas para mis amigos, pero este año estuve muy ocupado en un curso y además recibí la noticia del fallecimiento de un familiar, que me dejó muy entristecido porque no me fue posible visitarlo cuando estuvo enfermo.
Hablando de calaveritas, el genial bloguero Alvaro me dedicó la siguiente:

Tino
Él estaba meditando
cuando la calaca lo visitó
le dijo "no ando jugando"
y al momento lo embistió.
Él le contesto en inglés
I don't understand, señorita;
ella contestó A mí no me chingles
que eso sí me irrita.


Gracias a mis viajes, he tenido la oportunidad de vivir de cerca el Día de Muertos, por ejemplo en el bello estado de Oaxaca. He visto a los hombres que salen al campo a recoger flores de cempasúchil, he admirado altares monumentales, he aspirado el aroma del copal en los mercados y he atestiguado el trajín de las personas comprando chocolate, mole y otras delicias para la cena que ofrecerán a sus muertos. Es una tradición hermosa, pero aunque me pese decirlo, no ha sido, ni es, ni será de aquí. En los estados del norte del país celebramos el Halloween.
Cuando era pequeño yo también recorría las calles y tocaba a las puertas de las casas, junto con muchos otros niños, algunos disfrazados y otros no, cantando "Noche de brujas, Halloween / noche de brujas, halloween". Tocábamos las puertas de las casas y nos entregaban dulces, chocolates, paletas y otras delicias. Los adultos iban a fiestas de disfraces.
Yo jamás me había disfrazado, pero este año en el bar donde trabajo nos animaron a hacerlo ofreciendo un premio al mejor disfraz. Así que por primera vez decidí vencer el miedo al ridículo y participar; desde hacía meses sabía cuál sería mi disfraz, y el resultado fue tan bueno que por decisión unánime de los clientes me llevé el primer lugar del concurso. Recibí muchas felicitaciones y hasta disfruté mi momento de fama, pues en varias meses me solicitaron tomarme una foto con ellos. Yo accedí de buen grado y me dediqué a disfrutarlo. ¿Por qué no?

4 comentarios:

  1. disfrazado de charlie, el de la peli verdad???

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  2. jajajjajajjaja sorry, me das mucha risa jajajajja



    Abrazos fuertes.

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  3. Yo solo me disfrace una vez y jamas me quedaron ganas, recuerdo que el bendito maquillaje no me lo podia quitar, seria bueno no perder la tradicion mexicana de dia de muertos.
    Un saludo

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  4. woW!

    No había visto tu post y de verdad tu disfraz me encantó, es de lo mejor!

    Respeto las costumbres y tradiciones de cada zona pero nunca he concebido el halloween, no se en que consiste. Por lo contrario el día de muertos me es fascinante.

    Un Willy Wonka estupendo y en CasaCelis le damos 10.

    Abrazos!

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