martes, junio 08, 2010

Fuera Abajo

El viernes pasado llegué a casa y ya no estaba. Qué alivio.
El hombre que contraté cumplió cabalmente la tarea de derribar el ficus que tenía plantado desde hace varios años, el cual creció a gran altura pero también echó a perder la banqueta. El otro, más pequeño, lo había tirado días antes.
Ya me tenía muy fastidiado ese árbol. Su sombra ocultaba mi casa, y en invierno me privaba de la luz y el calor del sol, tan escasos. Además, esa sombra la aprovechaba el vecino descarado y sinvergüenza que en un tiempo me estuvo robando señal de cable, para estacionar su camioneta.
Este árbol también atraía a muchos pájaros y cuervos, y aunque me gustan mucho los animales y me opongo a quienes les hacen daño, me representaban una gran molestia porque cuando dejaba mi carro afuera siempre lo encontraba zurrado y tenía que
ponerme a lavarlo cada mañana.
Ahora que no está ese árbol, me he enterado de que varios vecinos también han derribado sus ficus porque les ha causado muchos destrozos en sus propiedades, los daños son tan fuertes que (ahora me entero) en algunos municipios está prohibido sembrar este tipo de árboles, pero que yo sepa no hay un reglamento oficial que obligue a cumplir la prohibición.
Desafortunadamente estos árboles abundan en toda la ciudad. Se volvieron muy populares desde hace algunos años, porque crecen mucho muy rápido y dan muy buena sombra. Pero a qué costo.
En el lugar donde estaban los ficus me plantaron dos hermosas... anacahuitas, sí señor. El hombre las trajo de un monte cercano, y aunque ahorita se secaron todas sus hojas, espero que sí retoñen. Si no, tendré que comprarlas en un vivero. Ya fui a preguntar y las venden en la exorbitante suma de 500 pesos. Pero cómo, si esa es flora nativa, en donde quiera crecen.
Será que como me dijo un arquitecto paisajista, que las anacahuitas son muy "orgullosas", y si las intentas transplantar mejor se secan y no retoñan.
En medio de ambas anacahuitas también me sembraron un joven canelo, el cual me regaló mi vecino de enfrente, Don Manuel, el propietario de la tienda. Tiene muchos árboles y plantas, pero lo que le falta es terreno para sembrarlos.
No planten ficus, mejor utilicen la flora nativa de su región.

5 comentarios:

  1. De quedarse abandonada la ciudad donde vivo, se convierte en bosque.

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  2. Hola
    Comparto contigo los ficus son arboles muy conflictivos, mi arbol favorito es laurel de la india, que es primo hermano del ficus en cuanto a follaje pero más bello.

    Algo que contrasta de MTY y GDL es justo el verdor, aquí todo es muy arbolado y hay serias broncas si cortas tu arbolito.

    Me dió gusto que sustituyeras con un árboles de la región y espero que eso contributa a enverdecer a la sultana del norte.

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  3. Un saludo elbibis y que tus anacahuitas se den bien seguro que si con tu buena vibra seguro que echan buenas raices.

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  4. Padre, yo no conzco ninguna de las plantas mencionadas, no se ni que son los ficus no las otra dificiles de pronunciar, si pusieras fotos a lo mejor digo: Ah si en mi rancho se llaman marias o petras ja ja ja.
    Un abrazo

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  5. Ni modo si te estaba causando transtornos el árbol pues hay ue tirarlo.

    Ojalá se den tus plantitas.

    Besos.

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