jueves, julio 04, 2013

Reencuentro con el Danzón

Ya no me pregunto por qué suceden las cosas... simplemente suceden, en el momento justo. Tenía varios años dizque intentando contactar a mi antiguo maestro de danzón, el profesor Arturo Salinas, director del grupo Danzoneros del Nuevo Reino de León, para preguntarle si tenía una copia del disco con la banda sonora de la película Danzón.
Pero por alguna razón le daba largas... incluso recuerdo que una mujer a quien conozco de aquellos años en que aprendía danzón me dijo que dejara de buscar ese disco, pues si después de tantos y tantos esfuerzos no lo había conseguido, seguramente no era el momento para que yo pudiera tenerlo.
Quizá tenía razón.
Este disco es estupendo, yo tenía una copia que me regaló una compañera de danzón, pero alguna vez los ladrones rompieron el vidrio de un carro que tenía hace tiempo y se llevaron varios discos, pero el que más lamenté fue éste. Eso fue hará unos 5 años.. y desde entonces lo he buscado, pero no existe en ninguna parte, ni en los programas como Ares, ni la compañía de discos lo volvió a editar jamás, ni en Mercado Libre... Amazon tiene uno, pero lo vende a un precio absolutamente prohibitivo.
Todo este tiempo había añorado volver a escuchar la magnífica versión de Teléfono a Larga Distancia interpretada por la banda Manzanita y El Son 4, que me parece tan melancólica y hermosa.
Incluso el año pasado contacté al director de la banda, un señor de edad avanzada, para saber si tenía una copia, pero me dijo que solamente se grabó para la película... que no se quedó con ninguna grabación. Sin embargo, muy amable me invitó al Puerto de Veracruz... espero ir pronto.

Pero finalmente me puse desde la semana pasada a buscar al profesor Arturo, y a la primera lo localicé, en el Centro 1 del IMSS. Para mi alegría, me dijo que sí tenía ese disco grabado en su compu, pero ese día no la traía, así que quedamos en que la semana siguiente fuera con mi USB para que me lo grabara. Y fui la semana siguiente, pero tampoco traía la compu. Y me dijo esa palabra que tanto desconcierta a los gringos cuando empiezan a hacer migas con los mexicanos: "mañana".
Me permití sonreír. Al verlo tan relajado, tan despreocupado tomándose una Coca Cola, me puse a pensar en lo acelerado que soy, esclavo del tiempo, todo a una hora exacta, y cómo me altero cuando algo se tarda, cuando la gente es impuntual, cuando los minutos vuelan porque hay tantas y tantas cosas por hacer. Quizá estoy tratando de hacer más actividades de las que puedo hacer realmente, quizá debería bajarle al ritmo, quizá debería nuevamente re-considerar qué es lo importante verdaderamente y dedicarme sólo a eso.

Y como soy una persona que nunca se rinde, al día siguiente fui a buscarlo a otro lugar en donde imparte clases de danzón, lo esperé un buen rato, pero al fin llegó y pude finalmente grabar esos sabrosos danzones en mi USB. Estos días el maestro anda muy ocupado porque en dos fines de semana habrá una muestra de danzón a la que acudirán grupos danzoneros de todo el país.
No pienso perderme la presentación, y ya que termine todo este alboroto, veré la posibilidad de reintegrarme al grupo. Sí, lo sé, es otra actividad más... pero bueno, me estoy mentalizando que iré solamente cuando pueda hacerlo, tomando en cuenta que cuando llegan proyectos de traducción prácticamente no puedo hacer nada más. En fin. La vida es corta y hay que aprovecharla.

1 comentario:

  1. Querido Tino..

    Yo últimamente tengo esa necesidad de inmediatez.

    Te mando abrazos.

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