domingo, septiembre 28, 2008

Yo No Soy Job



Yo no soy Job, pero trataré de poner en práctica la enseñanza que recibí hace unas pocas semanas acerca de la paciencia, que es "la aceptación paciente de todas las circunstancias de mi vida".
Ayer sábado por la tarde me dirigía a mi cita semanal con Antonieta, después de la cual planeaba visitar a Christian para platicar con él y de paso que revisara mi carro, pues aparentemente se estaba tapando el filtro de gasolina.
Sin embargo, de manera totalmente repentina el carro empezó a cascabelear y a querer ahogarse, haciendo un ruido espantoso. Decidí cancelar mi cita y dirigirme de inmediato al taller de Christian, pero a medio camino empezó a salir humo de la caja de cambios. Oh, no, la transmisión. Paré el carro y llamé a Christian, quien por una casualidad increíble se encontraba a unos cuantos pasos de ahí. Lo revisó y me aconsejó que llamáramos a una grúa para que lo llevara al taller. "De 60 a 75 minutos tardará la grúa", me informó la operadora. Sin embargo y felizmente llegó en menos de 10 minutos.
Procuré olvidarme del carro, pues no era posible revisarlo en ese momento y era evidente que se tendría que quedar ahí el fin de semana, cuando menos. Así que opté por disfrutar la oportunidad de platicar muy a gusto con Lola mi hermana y con mis sobrinos, pues hacía mucho que tenía ganas de verlos.
Se hizo de noche y me preparaba para regresar a casa en camión, pero el buen Christian me llevó en el poderoso Eclipse de Enrique, así que durante el trayecto y aún al llegar a mi casa pudimos conversar muy sabroso, compartiendo consejos, confidencias, vivencias y puntos de vista. Más que un sobrino, un hermano menor pero muy parecido a mí.

Hoy domingo me he quedado en casa, muy cansado, tratando de no dejarme llevar por la desesperación y sobre todo tratando de pensar que todo va a salir bien. Hace rato vine a casa de mi amiga Alma, los dos absortos en su computadora. Yo aprovecho para escribir esto y actualizar mi anti-virus. Ya mañana será otro día, me tendré que levantar temprano porque el trayecto será en camionazo.
Me dice Christian que parece que Dios me está mandando muchas pruebas. Estoy de acuerdo, pero creo que ya estoy llegando a mi límite... yo no soy Job. ¡Auxilio!

viernes, septiembre 26, 2008

Nueva Imagen


A veces, cuando escribo o escucho la palabra "imagen", me acuerdo de un compañero de trabajo que tenía yo allá por 1988, llamado Roosbelth Guadalupe (¡sí, así se llama!)... pues su frase eterna para saludar era ¿Qué imagen? (whatever it means).
Bueno, esto de nueva imagen viene a colación por la manita de gato que le he estado dando a este "bló"... quienes hayan visitado la página anteriormente notarán que ahora hay más fotos, un diseño nuevo, enlaces y otros artilugios novedosos para hacer más interesante su ciber-estancia. En mis paseos por Internet me he estado dando cuenta de que esto de escribir en un blog es un pasatiempo en el que cada vez más cibernautas se involucran, es evidente que todos tenemos algo qué decir y este es un foro muy bueno para hacerlo.
Hace tiempo que no escribía, creo que la lluvia que estuvo cayendo casi toda la semana me empapó las ideas y sencillamente no se me ocurría nada. Por las noches llegaba a casa e inusitadamente me echaba en el sillón a ver televisión, y sólo me levantaba para irme a dormir a la cama. No se me antojaba para nada escuchar música, cantar, ni mucho menos ponerme a estudiar los libros que esta semana se han estado empolvando: The Feeling Good Handbook, Nuevo Manual de Meditación, Clase de Mandarín, Clase de Yoga. Creo que me estoy recetando un muy necesario descanso, por eso he preferido leer algunas páginas de Alice in Wonderland, cuyos personajes tan dementes siempre siempre me hace reír a carcajadas; compadezco a la pobre Alicia porque todos ellos la hacer pasar por serios aprietos.

También he estado leyendo Apuntes de un Lugareño, novela de la Revolución Mexicana cuyo autor es Jose Rubén Romero. Está sabroso el relato, muy campirano y delicioso, y es tan descriptivo que después de unas cuantas páginas uno ya cree conocer muy bien al niño que fue José Rubén, pues es una autobiografía.

¡Prohibidos los Colgadores de Alambre!

Hoy me puse audaz y decidí comprar no una sino tres películas que tengo muchas ganas de volver a ver, no me dolió mucho el codo pues las conseguí usadas (y muy baratas) en www.amazon.com La primera es "El Lugar Sin Límites", bueno, en realidad "A Place Without Limits", ya que es una edición gringa porque aquí en México de plano está descontinuada. Aparentemente IMCINE acaba de re-editar la película, pero nadie sabe nada, les he enviado correos y no hay quién me diga sí o no. Después de mucho insistir, una chimoltrufia me contestó que podía conseguir la película en las librerías Educal, pero al consultar con ellos me dijeron que es falso de toda falsedad. Al diablo. Gentes necias, ignorantes. Ya tengo el dvd "Los Olvidados", donde apareció por primera vez Roberto Cobo como "El Jaibo", ahora tendré en mi colección esta cinta donde aparece muchos años despuès y en un papel totalmente distinto y controversial.



La segunda película que mandé traer es "Whatever Happened to Baby Jane?" Esta es una película fabulosa en la que Bette Davis es una mujer amargada que hace la vida imposible a su hermana, Joan Crawford; Bette había sido una famosa niña artista, pero desafortunadamente todo el mundo se olvidó de ella cuando creció, y ella nunca pudo superarlo. Joan también gozó de fama en su juventud y adultez, para gran envidia de su hermana, pero debido a un accidente quedó paralítica y dependiendo absolutamente de su demente hermanita. Los diálogos son geniales, así como algunas escenas en las que se refleja la gran antipatía que sentía Davis hacia Crawford en la vida real. De hecho, no se explica cómo fue que estas dos divas aceptaron hacer una película juntas, si se odiaban a muerte. Cómo olvidar esa escena en la que Bette le lleva el desayuno a Joan, muy elegantemente servido en una fuente con tapa, y al retirar ésta, es nada más y nada menos que ¡rata asada!



Un video muy curioso donde aparece la súper actriz de todos los tiempos Bette Davis.... ¡cantando!



Y la tercera película es "Mommie Dearest". Otro peliculón, basado en la biografía de Joan Crawford, escrita por su propia hija, en la cual la retrata como una mujer obsesivo-compulsiva, putona, histérica, cruel y desalmada. Ésta también tiene diálogos y escenas inolvidables, como aquella en la que una madrugada Joan corta todos sus hermosos rosales, para desquitarse de un ataque de furia porque le habían cancelado un contrato, o bien aquella en donde pone a la pequeña Christina a lavar el baño forrado de azulejos negros, y como no quedó suficientemente limpio arroja un bote de Bon Ami en polvo y la pone a volver a limpiar todo de nuevo, o qué decir de esa otra noche que se mete al cuarto de Christina y empieza a registrar garra tras garra en el clóset, hasta que encuentra ganchos de alambre y empieza a armar un furioso escándalo de los mil demonios. "No wire hangers, ever!" A pesar de ser tan dramática, para mi es muy cómica pues siempre me causa una gran hilaridad ver a una persona cuando está furiosa, mientras más furiosa, más me hace reír. Isela y yo vimos esta película hace muchos años y todavía nos acordamos de sus diálogos y sus escenas, a los dos nos gusta mucho. Yo ya estoy impaciente por tener estas tres películas... las voy a disfrutar enormemente.




Tengo otra buena noticia: resulta que por casualidad mi sobrino Christian dio con un taller donde tienen un Peugeot 306 listo para deshuesar... esto significa que vamos a poder comprar a muy buen precio un motor para limpiaparabrisas, así como dos o tres cosillas que necesita mi carro. No cabe duda que siempre hay una luz después del túnel, que cuando uno piensa que un problema no tiene solución, de repente el Universo o Dios o la Inteligencia Superior actúan y por arte de magia todo se resuelve. He estado tan agobiado pensando en el alto costo de esta refacción, que hay que importar de Francia, algo que en estos momentos es inalcanzable para mí, y sucede que de pronto aparece de la nada un carro "donador". Gracias. Gracias. Gracias.

miércoles, septiembre 17, 2008

Ahora Sí Nos Llovió...


Ya es miércoles y heme aquí apenas iniciando la semana laboral. Resulta que el domingo por la tarde cayó un fuerte aguacero que duró sólo un par de horas, pero que reinició en las primeras horas del lunes como una llovizna constante que ya no paró. Por la mañana me levanté, me bañé y después de echarme un cafecito me subí a mi carro, que sigue sin motor del limpiaparabrisas. Me lancé al tráfico esperando que no se empañara demasiado el vidrio, porque sino sería imposible conducir.
Espero ya pronto poder comprar ese dichoso motor; lo bueno es que ya no me desespero y hasta lo tomo con sentido del humor, me río de mí mismo y hasta me comparo con el famoso “Borras” de la película “Los Beverly de Peralvillo”, con su destartalado taxi que a cada rato se le apagaba y tenían que empujarlo los flojonazos tíos de la “Pecas” para que arrancara. Nunca esperé verme así, pero en fin, al mal tiempo buena cara.
Llegué sano y salvo a la oficina, sólo para encontrarme con que no había luz.... vaya, pues estuvimos unas tres horas ahí, y en vista de que no llegaba la luz, el jefazo nos dio la salida con todo el dolor de su corazón. Yo me fui a visitar a mi hermana Lupe y me estuve en su casa un buen rato, luego me fui a descansar a mi casa una vez que había dejado de llover.
Leo en las noticias acerca de la caída del Lehman Bank en Estados Unidos, las dificultades por las que pasa AIG, el domingo frenético en Wall Street. Me impresiona mucho la precaria situación financiera por la que esta pasando este país, y apenas puedo creer que esté al borde del colapso esta potencia mundial, este coloso que yo pensaba eterno. Lo malo es que en su caída seguramente nos llevará entre las patas.
Pasé la noche del Grito de Independencia encerrado en casa y frente al televisor; ya había dejado de llover desde unas horas antes, pero no tenía la menor intención de salir. Creo que esas celebraciones del 15 de Septiembre quedaron muy atrás en el pasado... las disfruté mucho cuando era niño y me asombraban los juegos pirotécnicos, el gentío que se arremolinaba en la plaza, etc.
Al día siguiente me entero del cobarde atentado en la plaza de Morelia, que ocurrió mientras el Gobernador terminaba la arenga del Grito de Independencia. Desgraciados terroristas, aprovecharon el ruido de los cohetones para tronar sus granadas y matar a gente inocente. Vi en la TV escenas terribles, personas mutiladas, niños heridos. Esta situación generalizada de violencia y criminales ya se pasó del límite, tenemos que pararla todos juntos.


In Memoriam

Vaya un pensamiento amoroso para mi padre, quien dejó de existir un día como hoy hace 39 años.
Don Beto, el papá de mi amigo Héctor Juárez, me platicó recientemente que mi papá fue su vecino de enseguida, y que siempre fue un hombre muy trabajador, muy amable y que no se metía en problemas. Me comentó que papá compartía con él ciertos alimentos exóticos, “delicatessen” que en ese entonces contrabandeaba del gabacho para surtir a los restaurantes de postín como el Luisiana.
También me relató que papá era el único que tenía televisión en esa cuadra, y por eso recuerda mucho cuando lo invitó a ver aquellas impresionantes escenas del primer viaje a la Luna, en junio de 1969.
Nadie imaginaba que un accidente acabaría con su vida unos cuantos meses después, mientras estaba de visita en la casa de su padre, en Villanueva, Zacatecas. Según sé, él daba un paseo a pie por la orilla del río cuando se desencadenó un tremendo aguacero. Se guareció debajo de un barranco, pero debido a la intensa lluvia éste se reblandeció y poco después se desplomó sobre él. Así nos quedamos sin padre.
Recuerdo que en 1985 hice un viaje a Villanueva para encontrarme con mi tío Félix y mi sobrino Enrique, a quien me traje poco después a Monterrey para que continuara la escuela; pocos días antes había ocurrido el gran temblor y mi hermana Lola decidió que se vendrían a vivir acá, pero a él lo envió primero.
En esa ocasión mi tío me llevó a dar un paseo por el pueblo. En varias esquinas había grupos de hombre mayores, platicando sobre la gran inundación que recién había ocurrido. La altura que había alcanzado el agua se podía ver claramente en las marcas que había dejado, a la mitad de todos los muros. Mi tío se acercaba a saludarlos y les decía: “Aquí les presento a mi sobrino Florentino Gutiérrez, el hijo del Güero Tino”, a lo cual ellos respetuosamente se quitaban el sombrero y extendían su mano para saludarme.
Al principio sentía yo una gran pena, no sabía qué hacer o qué decir. Pero al ver cómo se iluminaban los rostros de estos hombres que conocieron y admiraron a mi padre, me sentí muy orgulloso y muy contento. Esto es algo que nunca olvidaré.
Padre, cierro mis ojos y te abrazo muy fuerte, con todo mi amor te agradezco todo lo que heredé de ti, especialmente este gusto y facilidad para aprender idiomas. Fuiste un hombre cabal y bondadoso, y quienes te conocieron aún te recuerdan y te admiran, pues dejaste un gran ejemplo. Hasta siempre, papá.

viernes, septiembre 12, 2008

La Tienda de la Esquina

Antier llegué a casa y vi con algo de incredulidad y mucho de alegría que habían re-abierto la pequeña tienda que está frente a mi casa, esa que sus dueños habían cerrado hace unos dos meses debido a que no podían pagar el recibo de la luz.
Por esas fechas estaba yo con el gran dolor de haber perdido a mi pequeño Bimbo, sintiéndome hiper-sensible y solitario, de modo que me entristeció mucho la noticia.
Y no es que la tienda esté muy surtida, o que yo la necesite demasiado. No. Simplemente que el hecho de ir a comprar unas galletas o un refresco me da la oportunidad de saludar al dueño o a la dueña, de platicar un poco, de sentirme acompañado.
Aún recuerdo hace poco más de un año, cuando se cambiaron estos nuevos vecinos. Con la alarma de su camioneta, extremadamente sensible a los ruidos, alteraron mi paz, pues se pone a sonar cada vez que pasa otro carro más o menos ruidoso, o cuando a algún niño se le va el balón y rebota en la camioneta. Llegaron con otros dos o tres vehículos, a competir por el espacio.
Tienen una hija que supongo es madre soltera, y un nieto que sale a la calle y atrae a otros chamaquitos a jugar con la pelota y con la bicicleta, a correr, a hacer ruido. Y para colmo, pensé entonces, poco después abrieron la tienda.
Fue entonces cuando se perdió por completo la tranquilidad de mi calle, antes tan pacífica, donde casi nunca había niños jugando en la calle, donde todos los vecinos llegan y se meten a sus casas inmediatamente y no vuelven a salir hasta el día siguiente. Tampoco pasan muchos carros, pues la colonia es privada y sólo tiene una entrada. Yo les digo a mis amigos que es tan tranquila que puedo salir al estacionamiento a recoger el periódico en boxers y no hay nadie que me vea.
En su tiempo lamenté que se perdiera la tranquilidad de mi calle, pero ahora he reflexionado y aprecio mucho que haya más vida, risas infantiles, personas amables con quien platicar y sobre todo la comodidad de tener la tienda a unos cuantos pasos.

miércoles, septiembre 10, 2008

Así Me lo Contó... Mónica

"¿Sabes? Yo siempre he admirado la capacidad de mi madre y siento que tácitamente es ella quien ha forjado mi carácter tan fuerte; a ella le debo mi testarudez, pues siempre que alguna dificultad se me presenta pienso: bueno, ¿y cómo lo resolverías? Si tu madre, sin educación y viuda, con 10 hijos, lo resolvió... También le debo mi tolerancia, pues desde niña veía como en ocasiones las personas abusaban de su discapacidad auditiva y se burlaban de ella o le pedían favores, y ella siempre les sonreía y los atendía cuando la necesitaban (mira que yo por defenderla hasta llegué a cachetear a una vecinita).
A ella debo mi alzar la voz ante las injusticias, pues desde joven la defendí; mi amor hacia los que tiene alguna discapacidad o desventaja, pues la vi luchar con todo; el amor a la familia, pues la vi darnos a todos por nuestro lado; mi autoestima, pues siempre fui para ella la más inteligente y bonita del planeta; el salir adelante y fijarme metas altas, pues siempre me decía a mí misma: si mi madre con todas sus carencias logró darnos una vida digna, qué puedo lograr yo con mis capacidades y ventajas. Pero ¿sabes?, lo que más me marcó y lo aplico en mi vida diaria es su capacidad de escuchar y cambiar para agradar a la otra persona y crecer en este aprendizaje diario.
Cuando yo estaba en tercer semestre de mi carrera en FIME llegué un día a clases y escuché mucho alboroto. Al preguntarle a una compañera qué ocurría me comentó que el día anterior unos maleantes habían levantado a otra compañera que era de Tamaulipas y se quedaba con una tía en la colonia Independencia. Ella esperaba el ruta 18 a las 6:00 a.m. igual que yo, sólo que unas calles antes. La violaron y la abandonaron por ahí, en pocas palabras le arruinaron su vida, pues después del susto regresó a su ciudad. Gracias a Dios no la mataron.
Ese día estuve muy impresionada, llegué a la casa y me solté llorando con mamá, le dije que pude haber sido yo, le reclamé que ella jamás me despedía con un beso, que cuando mis hermanos llegaban no los saludaba con un beso, que no los abrazaba y que quizá ya no nos volveríamos a ver, que a pesar de que yo me iba a la escuela muy temprano ella no me acompañaba a la parada. Ella se quedó muy seria, también lloró pero no me dijo nada.
A la mañana siguiente y desde ese día se levantaba, desayunaba conmigo, me daba un beso y me acompañaba a la parada; nunca nos dijimos nada, simplemente lo hicimos, y también empezamos a saludar de beso a toda la familia y a darnos más abrazos.
Quizá desearía que me abrazará más o platicara más, pero con sólo ver el brillo en sus ojos cuando habla de alguno de nosotros, sé que está orgullosa de lo que hemos logrado y del amor que le profesamos.
¡Hasta la vista!"

Mis Queridos Hermanos


Mis hermanos son personas muy importantes en mi vida. Todos y cada uno de ellos me han aportado enseñanzas, apoyo, amor incondicional. Tenemos la fortuna de ser una familia muy unida, cuyo pilar es mi madre, y en la que todos nos queremos mucho y nos apoyamos siempre. Como en toda familia, a veces hay desacuerdos o discusiones, pero al final siempre reina la paz y el amor.
Carmen es la mayor, lectora voraz, en algunas etapas de mi infancia fue mi segunda mamá. Cuando yo tenía 12 años se fue junto con mi sobrina Mireya a su propia casa, en una colonia alejada. Yo estaba tan apegado a ellas que me fui con ellas y viví en su casa todo un año.
Lupe es la ternura y la bondad en persona, tiene una gran nobleza y un gran corazón. Ella y su esposo me llevaron por primera vez a un viaje a la Ciudad de México cuando yo era un chamaco. Siempre hemos estado muy cerca, inclusive somos vecinos.
Juan es un hombre trabajador, de gustos muy sencillos, noble a más no poder y siempre ayudando a quien lo necesita. Alegre y sin complicaciones. Cuando era niño me paseaba en su moto y creo que trató de enseñarme a jugar futbol, pero yo estaba negado para los deportes.
Felipe es todo un tipazo, me gana por 12 años pero ya quisiera tener su vitalidad, su amor por el ejercicio, su cuerpo de atleta. Es un hombre sensible, noble, sensato y muy platicador. De él he aprendido a expresar mi amor, de frente y sin pena.
Cristina es juvenil, moderna, siempre de buen humor. Es un placer conversar con ella, compartir puntos de vista, lecturas. Me pregunto si alguna vez se enoja, porque nunca lo demuestra.
Lola es amorosa, gentil, sencilla. Con ella también paso horas platicando, se nos va el tiempo sin sentir. Tenemos un vínculo especial, porque cuando yo era adolescente pasaba todas mis vacaciones en su casa, ya que ella estuvo viviendo varios años en el DeFectuoso.
Tras la muerte de mi padre, mi hermano Alex estuvo viviendo con mi abuelito en Villanueva, Zacatecas durante unos cinco años. Cuando regresó lo veía yo casi como un extraño, luego vinieron las peleas de adolescentes, etc. Pero ya de jóvenes adultos nos hicimos más compañeros y estrechamos lazos. Le admiro mucho la dedicación que tiene hacia sus niñas.
Esperanza ha sido una compañera muy cercana, con la que he compartido muchas sabrosas pláticas. Fuimos cómplices cuando éramos unos traviesos jovencitos aprendiendo a fumar. Aliados cuando muchos años después dejamos de echar humo. Siempre ha sido valiente, defensiva, práctica. No se rinde ante las adversidades.
Mónica es la coyota, mi hermanita pequeña, compañera inseparable de juegos y aventuras desde nuestros años más tiernos. Siempre fue la consentida de mamá, y la que ha estado más cerca de ella a través de los años. Fue una niña hermosa y ahora es una señora hermosa y una madre dedicada a sus hijos, por quienes sacrificó su prometedora carrera de ingeniera.

A todos ellos los amo con todo mi corazón, y recientemente les pedí que utilicen este espacio para contarme alguna anécdota o vivencia que tenga un significado especial en sus vidas. ¡Se va a poner bueno!

lunes, septiembre 08, 2008

¿Tengo Orgullo de Ser del Norte?


Será la edad, será el sereno... pero mientras más pasa el tiempo esta ciudad de Monterrey y su gente me parecen tan extraños, tan distintos, que a veces ya ni me siento regiomontano; a veces incluso no quisiera ni decir que soy del Norte, del mero San Luisito...
Cuando he viajado a otras partes de mi país, no hay quien no haya oído hablar de Monterrey. Gracias a la televisión los compatriotas conocen nuestro Parque Fundidora, el Paseo Santa Lucía, la Macroplaza. Saben que Cintermex es un centro de exposiciones que atrae visitantes de todo el mundo, conocen nuestra comida y nuestra música.
Antes, al estar de vacaciones en otra ciudad y ver que en la televisión salía una noticia de Monterrey, me sentía muy orgulloso. Desafortunadamente, los acontecimientos que últimamente ocurren a diario en esta metrópoli y que ganan espacio en la televisión nacional y a veces internacional son para dar vergüenza.
Una altísima cifra de accidentes automovilísticos que evidencian lo que somos en general: o unos cafres sin cultura vial o unos alcohólicos inconscientes.
Para muestra vean en YouTube los videos recientes de dos finísimas damas regiomontanas que hicieron el ridículo de sus vidas al ser detenidas en operativos anti-alcohol: la fresa Dulce Sarahí y la ágil marometera Yadira.
¿Cómo nos ven desde fuera? Creo que como una ciudad donde reinan las ejecuciones, las balaceras, los pandilleros, la violencia familiar, la delincuencia sin control, los policías ineptos. Donde los niños son ridículos y malcriados, tanto que se ponen pegamento en la mano y quedan pegados a la cama para no ir a la escuela.
Nos ven como padres y sobre todo madres de familia vanidosas, que organizan fiestas de cumpleaños para sus hijos cada vez más ridículas y excesivas, en las cuales no importa tanto la diversión del infante, sino más bien que la fiesta sea más espectacular y más cara que la de la comadre o la vecina.
Ya nos conocen por nuestras pláticas superficiales e insulsas, por nuestra doble moral, por nuestro egocentrismo de ser "los primeros", por el capricho ridículo de nuestros gobernantes de tener un puente atirantado que cruza un desierto en vez de un caudaloso río, por la terquedad del Gobernador de ser la sede de un Fórum de las Culturas carísimo que pasó sin pena ni gloria para la comunidad internacional.
Nos ven como seres incultos que no sabemos apreciar la buena lectura, el cine de arte o la gastronomía, pero eso sí, que vivimos obsesionados con la ropa "fashion", las liposucciones, las cirugías, las depilaciones, el bótox. Cuántas personas hay que llegan a extremos inimaginables por presumir "el estatus", como morirse de hambre y no tener ni donde vivir, todo por poseer y manejar un BMW. Sin seguro, con placas vencidas y requiriendo mantenimiento, pero un BMW. Qué vergüenza.

lunes, septiembre 01, 2008

Smoothie Operator


Después de un largo recorrido llego este domingo a un mercado ubicado en una colonia de Apodaca, donde había quedado en verme con Rebeca.
Apenas hace unos días leí en el periódico una nota que decía que el empleo informal sigue creciendo en México, y vaya que esto lo podemos comprobar fácilmente al ver cómo florecen estos mercados en casi todas las colonias de la ciudad.
Camino por entre los puestos buscando el de Rebeca, pero al pasar por el de las gorditas no me puedo resistir y ordeno una de chicharrón... mmmh. Sigo andando y escucho una voz familiar que me dice: “Hola”..., es Rebeca, que me agarró literalmente con las manos en la masa.
La conozco desde el 2000, cuando trabajábamos en Hispanic Teleservices, el primer call center en el que trabajé. Ahí también conocí a Alma, al Chino y a Beto, el cuate que me vendió a mi perrito Tobi. Yo duré muy poco en ese trabajo, pero un sexenio más tarde volví a coincidir con Rebeca en Sutherland, otro centro de atención telefónica.
Fue muy grato tenerla como compañera, compartir vivencias, creencias, sueños, frustraciones. Platicar con ella siempre hizo más ameno y llevadero ese trabajo tan monótono, en el que me sentí siempre como un robot, despersonalizado y eternamente deprimido.
Ahora platicamos nuevamente aquí, entre vendedores de ropa, comida y muchas cosas más. Ella vende smoothies de fresa, chocolate y vainilla, así como piñas coladas y smoothies de mango. Con este intenso calor que se sintió, varias veces se le juntó una buena fila de sedientos clientes.
Mientras me explica cómo mezclar los ingredientes para cada bebida, alzando la voz por encima del ruido de las licuadoras en acción, me da una gran lección de inteligencia, de valentía, de saber tomar decisiones. Con esfuerzo y dedicación ha sabido aumentar significativamente sus ingresos, mientras otros seguimos reacios a dejar el ambiente de oficina, cómodo y seguro, pero no tan bien pagado.
Se acabó el hielo. Se acabó el mango. Pronto es hora de desmantelar el puesto, recoger todo y seguir adelante, con una buena ganancia por es trabajo invertido. Felicidades, Rebeca, eres toda una emprendedora , eres un ejemplo a seguir.

Amar No Duele

Kelsang Sangden impartió una plática este fin de semana que tuvo por título “Amar Sin Sufrir”, y me pareció tan interesante que quiero usar este espacio para compartir esta que es una enseñanza de Buda Shakiamuni.
Ella comenzó por darnos la definición de amor puro, que básicamente es “desear la felicidad de la persona que amamos”. En el amor puro, el simple hecho de ver feliz a la persona que amamos debe ser suficiente para hacernos felices a nosotros mismos.
Como contraparte, según esta enseñanza lo que todos conocemos como amor no es tal, sino que es “apego”, el cual se define como “el deseo (egoísta) de que la otra persona nos haga felices”.
Así, mientras que el amor puro es siempre causa de felicidad interna, no dependiente de causas externas, el apego es causa inevitable de sufrimiento. Sufrimos cuando ya no nos quieren, cuando nos abandonan, cuando la persona no es o no actúa como nosotros queremos... cuando se muere. Como dijo ella, si nos duele significa que no es amor.
Me parece que tiene mucho sentido. El amor ciertamente nos produce una gran felicidad y placer, sobre todo al principio. Pero es innegable que también nos causa mucho daño cuando experimentamos celos, rechazo, abandono, desacuerdos, etc.
En unas cuantas frases estoy atreviéndome a resumir la enseñanza transmitida por Kelsang Sangden, pero me doy cuenta de que esta idea es digna de una buena serie de reflexiones y meditaciones.
Como lo expresé en la sesión de preguntas, ¿por qué tenemos esta idea equivocada del amor? ¿Por qué la vemos repetida en tantas películas, libros, canciones, en nuestra vida diaria? Y la respuesta fue: “por ignorancia”, que es una de las principales perturbaciones mentales que busca erradicar la filosofía budista.

Adiós, Verano

Dedidido a volver a mi rutina de levantarme temprano, hacer ejercicio, que tanto bien me estaba haciendo, hoy abrí los ojos y luché por abandonar la cama y llevar a los perros a un pequeño paseo. Me asomé por la ventana y me di cuenta de que todavía estaba oscuro. Sabía que no era tan temprano, y que no estaba lloviendo. Entonces, ¿qué pasa?
Pues... se fue el verano. Sí señor. Una vez más cambió el tiempo. Ahora hay que enfrentar la oscuridad al levantarse temprano. Se acabó la claridad de las madrugadas durante esos paseos perrunos, ver salir el sol cuando ya vamos de regreso a la casa. Bienvenido el otoño. Hasta pronto, verano.